Los uniformados con mayor reconocimiento público son también los menos contemplados
Desde 1964 que en Uruguay no se crean nuevas plazas específicas para bomberos. En los últimos 40 años, Uruguay ha evolucionado en entrenamiento, pero involucionado en recursos para luchar contra el fuego. Es que hace cuatro décadas no había torres, forestación ni cantegriles extendidos; en ese entonces, los bomberos capacitados para entrar en acción eran 1.260. Hoy son 1.140, más 80 contratados exclusivamente hasta fin del verano.
Desde mediados del siglo pasado se han creado 25 destacamentos nuevos en el país, un total de 57 bases operativas.
Existen actualmente diferencias entre los departamentos, advertidas como de alto riesgo en las esferas competentes.
Es que, en cualquier momento de los 365 días del año, hay 550 efectivos disponibles para todo el país. Los demás descansan, están de licencia o francos, además de eventuales enfermedades. El régimen de servicio es de tres turnos de ocho horas.
La distribución regional es compleja: un 15% del total de bomberos se reparte en 17 departamentos. Los dos excepcionales son Montevideo y Canelones: hay 480 funcionarios de guardia durante un día normal, mientras los restantes 70 deben cubrir desde Bella Unión hasta San José, desde Fray Bentos hasta el Chuy.
Aunque la preparación técnica de los bomberos se mantiene, ello obedece a la misma preocupación del cuerpo para actualizarse, que al apoyo que podía esperarse para este servicio incuestionable. Además, el Cuerpo Nacional tiene recursos genuinos, emergentes del cobro de distintos servicios especializados, que la ley dispone sean empleados exclusivamente en mejorar el servicio. No siempre ha sido así. Rentas Generales ha tenido que ver con eso. *
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