Tiene la palabra

La cosa nostra

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Los que por mucho tiempo fueron los dueños de la gente de este país, no van a querer perder este dominio fácilmente, como lo han demostrado con Wilson en el 71, y si ellos consideran que ya están muy quemados, podrían poner algún calavera nuevo como Atchugarry u otro y si éste no fuera suficientemente convencido de los planes de estas «familias» por el padrino, éste podría terminar un día como le pasó a Gestido.

Por eso habría que ganarles y bien, por una inmensa mayoría, cosa de que no tengan que poner en movimiento toda su incapacidad dinosáurica nuevamente y para eso sería bueno también ganarse la simpatía de sus partidarios, por lo que no habría que entrar en contestarles a sus lucubraciones o agravios, «a dúo», sino y todo lo contrario seguir de frente y más que nunca «adelante con fe».

MARIO G. ALONSO – CI: 1.660.073-3

 

Un ruego por mis nietos

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* La maestra Elsa arruinó un año en la vida de mis nietos: los mellizos Emanuel y Emiliano. ¡Pobrecitos, qué pena!

Desde los 3 años de edad concurrían como preescolares al Colegio San Miguel, donde su abuelo fue alumno.

Por motivos económicos este año cursaron Primer Año en la Escuela Pública Nº 1. En el Colegio San Miguel, donde recibieron amor y afecto, porque hace un año atrás, los mellizos eran niños normales, capaces, buenos e inteligentes.

En la Escuela Nº 1, la pedagogía totalmente diferente a la del Colegio: gritos y amenazas, claro atemorizados se anularon por completo.

Era difícil aprender. En el correr del año fueron evaluados por siquiatra infantil en la ciudad de Montevideo, quien en esa oportunidad diagnosticó que eran niños con nivel intelectual normal acorde a su edad, sin problemas de aprendizaje.

A su vez envió carta a la maestra indicando que no encontraba motivo para que repitieran el año.

A usted director del Colegio San Miguel, Padre, Dios mediante, recíbalos nuevamente.

CARLOS ALEJO PERAZZA – CI: 3.872. 339-9

 

Gracias a LA REPUBLICA

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Con fecha 18 de diciembre le envié un fax acerca de unos libros enviados por el Correo los cuales no habían llegado a destino.

Con beneplácito, hoy me confirmaron que los mismos llegaron finalmente a destino aunque con otro «envoltorio».

De más está decir que el desenlace «feliz» de esta historia se debe a la publicación en LA REPUBLICA de mi nota anterior, ya que de otro modo hubiera sido imposible poder ubicarlos.

Ante ello, mi profundo agradecimiento a su gestión y a quien o quienes, en el Correo influenciaron para «hacer aparecer» los textos mencionados.

Deseándolos un muy feliz año a todos, saluda atentamente,

FERNANDO JAVIER RAMOS PEREZ – CI: 1.912.413-6

 

Locativa judicial

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El tema de las sedes del Poder Judicial en la capital es digno de ser tenido como la ejemplaridad de la sinrazón, desde que funciona en innumerables edificios y casas difumadas por la geografía ciudadana.

Alocado, si se permite, suponer que, contando un inveterado monumento a la retocada caja de zapatos, nada menos que a la derecha del Prócer y ante la vista de los turistas y autoridades extranjeras hospedadas en el mejor hotel montevideano, ahora ya cuenta con un segundo sarcófago inútil enfrente a la propia sede de la Suprema Corte de Justicia, motivo por el cual mal cabe que el órgano jerárquico ignore la realidad.

Si el edificio sito en plena Plaza Independencia, lleva décadas «en veremos», el de la Plaza de Cagancha promete no irle en zaga, fermentando ya un sitial en el anecdotario de la fantasía popular.

Tanta importancia se le asignó, que hasta se convirtió en peatonal la vieja calle Ibicuy, determinando luego una complicación innecesaria en la circulación del tránsito en el Centro –de por sí– tan dificultoso, con dos hoteles y una remisería, además de varios garajes, sobre ese lado de la Plaza.

La lógica informa que pudieron y debieron terminar una obra harto añosa, antes de lanzarse en otra quijotada.

Juan Pueblo, en definitiva, es el sacrificado, no sólo presupuestalmente con inversiones que no lucen… sino siendo conscientes de que ese mismo «Poder» es al que se le confía el sentido común y buen tino a la hora de resolver entuertos.

CARLOS BARROS PONS – CI: 1.217.199-4

 

Apoyamos medidas en defensa del descanso nocturno

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Celebramos las medidas adoptadas por el ministro del Interior en defensa del orden y de los vecinos que padecen la tortura de los negocios de diversión nocturna generadores de violencia en los vecindarios con características de habitación.

Ya hay víctimas por la pérdida reiterada del sueño y las patologías que se derivan del ruido y sus efectos en el sistema nervioso y cardiovascular.

Hay niños con síndrome de terror nocturno por recibir el impacto de las marchas bolicheras y los escándalo de adentro y de afuera de estos indeseables negocios.

Esperamos que la Intendencia Municipal de Montevideo adopte las nuevas normativas que prometió: no permitir la instalación de éstos contiguos a viviendas en primerísimo lugar y obligarlos a tener el aislamiento acústico adecuado.

ONG COMISION CIUDADANA DE AUTODEFENSA VECINAL

 

Planeta Marte

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El indomable. Inaccesible. Gallardo. Fiero, y guerrero. Acaba de concluir (¿?) en total y rotundo fracaso, otro más de los tantos frustrados intentos para depositar, mediante aterrizaje (debo decir marterizaje) una sonda enviada desde la conquistadora «Tierra» con el fin científico (¿?) de estudiar «sus pagos». Duro de roer. Imposible de conocer. Sin permiso para acceder. La música, que debería anunciar el «marterizaje», quedará para mejor y posterior oportunidad. Como muchos sabrán, Marte es el planeta rojo.

En la mitología representa al Dios de la guerra. Opone férrea resistencia. No permite que lo toquen, pisen, invadan. No será fácil su dominación. Vaya problema. Vaya desafío. Lo que en la Tierra se conquista con lamentable relativa facilidad (por supuesto mediante la violencia, odio, guerra, sangre, dolor, lágrimas, muerte), ello no es posible en los confines interplanetarios, aún (¿?). Reitero. La sonda a Marte, fracasó. No bien «intubada». Marte, no quiere saber nada con su familia interplanetaria. De su hermana Tierra, no quiere ni hablar. Hay enojo mortal. Enojo «marciano». Lo que denominamos incomunicación. Y… eso es lo que pasó. No se logró la deseada «comunicación». El regente de «Aries», (soy ariano puro), está alerta y en guardia. Siempre. Ahora, al meollo de mi carta. ¿Para qué la búsqueda y deseada conquista del espacio, si aquí, abajo, habitáculo de todos nosotros, no nos queremos, comprendemos, toleramos, amamos, ayudamos? Aquí hay hambre, miseria, pobreza, destrucción (sismos, invasiones, guerras, humillaciones de unos hacia otros). Y nos damos el lujo de gastar fortunas, en estudios, proyectos, planes que solo hacen pinta (y sirven «pour galerie»). Es necesario, perentorio, conquistar y reconquistar, encontrarnos y reencontrarnos,
los terrícolas. Saciar las hambrunas. Parar las masacres. Aplacar el dolor. Cuando esto se haya logrado, (pero… de veras, y no en fantasía y ficción), habrá tiempo de gastar en pasajes, para visitar a los queridos «marcianos». Tal vez, en ese momento, ellos que observan desde el inconmensurable espacio, las injusticias terrenas, y una vez aplacadas, finalizadas, revertidas éstas, permitirán en ese momento, la visita de los terrícolas. Ya por sonda. Ya personalmente. Seguramente nos darán una cálida «bienvenida». Será, cuando aquí, no existan más, tantas y tan aberrantes como inútiles, «injusticias sociales terrenas». Para meditar y analizar.

Con mis más cordiales saludos

CARMI RAUCH – CI: 866.784 – 6

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje