AUMENTO DE 2% PARA JUBILADOS REPRESENTA $ 60 AL MES PARA LOS QUE PERCIBEN $ 3.000

Por medio bizcocho

El presidente de la República, Jorge Batlle, se emperra en continuar con su triste y célebre frase de que su administración sería «un gobierno divertido». Esta vez la broma recayó sobre los pensionistas. A partir del 1º enero, jubilados y pensionistas recibirán un aumento del 2%.

Desglosado en franjas, significa que un pensionista que recibe mensualmente mil pesos, tendrá un aumento de 20 pesos al mes. Si dividimos los 20 pesos entre 30 días, se traduce en un aumento del 67 centésimos por día. Un bizcocho cuesta un peso. Ergo, los jubilados y pensionistas podrán adquirir medio bizcocho por día.

En el caso de las pensiones de dos mil pesos, el aumento mensual será de 40 pesos, lo que significa un incremento de 1 peso con 30 por día.

Aquellos que reciben 3.000 pesos de pensión, tendrán un aumento de 60 pesos; por día representa un incremento de 2 pesos.

Los jubilados y pensionistas que perciben 4000 pesos mensuales, verán incrementado sus haberes en 80 pesos mensuales. Es decir, 2 pesos con sesenta centésimos.

«Esto es una estafa, una tomadura de pelo a cuatrocientos ochenta mil jubilados y pensionistas. Una burda mentira de reactivación, de la que tanto habla el Presidente de la República y se jacta el ministro de Economía, Isaac Alfie», manifestó el secretario general de el Movimiento Nacional en Defensa de la Seguridad Nacional, Elías Yafalián, a LA REPUBLICA.

 

El difícil arte de comer todos los días

El «generoso» aumento dispuesto por el Poder Ejecutivo a medio millar de jubilados y pensionistas, parece obviar algunos novedades de los últimos días: el aumento de los combustibles del 7%, el aumento de un 3,5% en el sistema mutual y el incremento en los servicios públicos como energía eléctrica y agua en el entorno del 5%.

Ante este panorama, las ya de por sí magras pensiones y jubilaciones sumirán a este sector de la población en una situación aún más difícil que la actual. Literalmente comer, para ellos, será una tarea de malabarismo.

«El Ejecutivo tiene las herramientas necesarias, como dar marcha atrás esta decisión. Pero no hay voluntad política o, lo que es peor, no les interesa nuestra situación. ¿Cómo vamos a poder acceder a lo mínimo para poder subsistir? Y no estoy pensando en la carne que para nosotros, al igual que para la amplia mayoría de la población, es inalcanzable», subrayó el dirigente de los jubilados y pensionistas.

El hecho ameritó que una delegación de representantes del Movimiento Nacional en Defensa de la Seguridad Nacional se reuniera con la Comisión de Defensa de Jubilados y Pensionistas de Diputados para evaluar junto a los legisladores la situación. Sin embargo, debido al receso parlamentario el tema, de momento, quedó en fojas cero.

El próximo miércoles, la asociación se reunirá para analizar la situación, no descartándose la implementación de medidas de protesta.

 

Cambios en el hábito de consumo

Un relevamiento realizado por LA REPUBLICA en diferentes comercios capitalinos da cuenta que el costo de una canasta básica de comestibles  basada en los alimentos de menor costo , está muy por encima de lo percibido por jubilados y pensionistas, incluido el reciente aumento.

Por ejemplo, medio kilo de polenta envasada cuesta 13 pesos, mientras que un kilo de harina de maíz suelta se sitúa en 12 pesos.

Un paquete de fideos envasados de 500 gramos oscila, dependiendo de la marca, entre 13 y 18 pesos, mientras que 250 gramos de fideos sueltos sale 6,50 pesos.

Medio kilo de carne picada se ubica entre los 30 y 35 pesos. Un paquete de salsa de tomate de 500 gramos sale 10 pesos, el envase de un kilo varía entre 14 y 29 pesos. Un kilo de arroz se ubica en los 16 pesos; un pan 6 pesos y un litro de leche 9 pesos. Un litro de aceite ronda los 30 pesos.

Los ingredientes de la tradicional sopa también tiene lo suyo: un puerro sale 3 pesos, un atado de acelga 6 pesos, el kilo de zapallo sale 20 pesos y el infaltable cubito para el caldo de dos unidades sale 5 pesos. La cebolla tiene un valor de 12 pesos el kilogramo, mientras que el valor del tomate en el comercio es de 14 pesos por kilo. En tanto, el paquete de un kilo de harina cuesta 11 pesos y la misma cantidad de azúcar, pero suelta, sale 10 pesos.

Todos los comerciantes consultados por este matutino coincidieron en señalar que se constató un cambio en el hábito de compras, fundamentalmente, en los jubilados.

El testimonio de Eduardo (37), es por demás ilustrativo.

«Antes los veteranos llevaban todo envasado y hacían hincapié en la marca de los productos. Hoy, el cambio es más que evidente. No se fijan en la marca, sino en lo de menor costo. Y llevan todo fraccionado. Te pongo un ejemplo: un tomate, una cebolla o una manzana. Aunque no lo crea estoy vendiendo hasta cien gramos de aceite», manifestó el almacenero a LA REPUBLICA. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje