Tiene la palabra

Mensaje de su padre para Camila Medina Koselowitz

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Deseo para todos una Nochebuena y Navidad armonizada de paz y comprensión y que la alegría sea el manto fundamental en la reunión familiar.

 

Hola hija, deseo que te encuentres bien, han pasado casi 6 años –dejé de verte a los 2 añitos–. Querida Camilita; son muchas las cosas por las cuales tengo necesidad de pedirte perdón y a través de este medio voy a expresar la más importante-triste y que tanto dolor ha causado.

A mi hija sin su madre dejé por lo que el engaño no lo acepté.

Tarde comprendí que el verdadero dolor, de mi niñas es.

Perdóname hija, sé cuanto extrañas a mamá porque tú me lo expresaste el día 5 de agosto de 2001, pero también me di cuenta en ese momento, que comenzabas a ser feliz nuevamente. Ya había pasado mucho tiempo sin vernos, desde el año 98.

Deseo contar momentos vividos ese día, que aún recuerdo como si fuera hoy; me encuentro a poca distancia de mi hija, la miro a los ojos y me di cuenta que esa mirada se mezclaba entre dos matices, uno que indicaba tristeza y otro felicidad.

Le pregunto: ¿me das un beso Cami:

Me respondió: no quiero.

Le digo: Camilita estás hermosa.

me respondió– hay más lindas que yo. Vuelvo a insistir: ¡No Camilita! vos sois la más hermosa de todas.

Me mira y esboza una leve sonrisa, eso me brindó más confianza.

En ese momento apareció un gato que con su miau miau la cautivó y para felicidad mía, Camilita comenzó a hablarme.

Me dice: vamos a darle de comer al gato. Le respondí: sí, linda.

El gato no va a olvidar jamás ese día porque mi hija le dio de comer hasta que no pudo más, pero ese animalito resultó muy importante porque hizo de eslabón para un diálogo que había estado esperando por mucho tiempo con mi hija.

Lo primero que comprendí es que mi hija ama a los animales y decidí utilizar ese camino para comunicarme con ella en una situación de amor y comprensión.

Hicimos una recorrida que involucró ver el lugar donde se encuentran los chanchos, las gallinas, los gansos y finalmente, realizó un paseo a caballo. Cuando retornábamos del paseo, mi hija pregunta: ¿vos te llamás Medina igual que yo.

Le respondí que sí.

Camilita dice: yo me llamo Camila Medina Koselowitz ¿y vos por qué te llamás igual que yo. Respuesta: Linda te llamáis así porque yo te puse Medina y mamá te puso Koselowitz.

Mi hija mira a su entorno, luego me dice: Yo extraño mucho a mi mamá; en ese momento me sentí desintegrar a la mínima expresión de una molécula, una simple partícula infinitesimal.

Mi alma despedazada hace ya mucho tiempo gritaba en silencio: Hija, perdóname.

Juro por el señor Dios que daría mi vida por devolverte a tu mamá, pero ya no es posible.

Lo siento hija

ROBERTO MEDINA PARA SU HIJA – CAMILA CI: 1.445.032-8

 

La familia

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* En la contratapa de la edición del 29 del corriente, la periodista cisplatina, Sandra Ruso, divaga sobre la familia a propósito de las festividades de estos días, con burlas poco imaginativas que, en el mejor de los casos, apenas si son pertinentes a un sector marginal y posmoderno de la sociedad contemporánea, y ciertamente no a las esforzadas clases populares. Asombra la frivolidad del planteo de Ruso, porque parece ser una persona que aspira a ser progresista. Y sorprende que haya olvidado lo que dispone el art. 17 de la Convención Americana de Derechos Humanos, cuando declara a la familia el elemento esencial y fundamental de la sociedad, al que el Estado y la propia sociedad le deben apoyo y protección.

Así pues, en vez de burlas fáciles, pequeño burguesas y circunstanciales, la actitud debida es la de trabajar por la cohesión de ese «elemento esencial y fundamental de la sociedad» que la referida Convención constituye en titular de derechos humanos.

Felicitándolo por la recuperación de un vínculo comunicativo que enriquece a los orientales, como es LA REPUBLICA, lo saluda muy atentamente

DRA. LAURA MILLER – [email protected]

 

Expresamos nuestra solidaridad a Gabito

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Al estimado colega Ricardo Gabito Acevedo debo de indicarle que no está solo en estos momentos tan importantes de atentado a su vida, que atentan también por la verdad y la justicia.

Nos ponemos a vuestra disposición para transmitir y denunciar internacionalmente este grave suceso que atenta contra el periodismo que combate la corrupción existente en el Uruguay.

Hace años que denunciamos la existencia de mafias en varios sectores.

Conocemos vuestra trayectoria contra la mafia enquistada del fútbol y somos conscientes de las consecuencias de vuestra lucha frontal a la corrupción sea del tipo que sea.

Esperamos poder ayudarlo en lo que podamos enviando una nota por vía Internet a las organizaciones de defensa de periodistas que trabajan en favor de la libertad de expresión y prensa pues su atentado demuestra en qué situación difícil se encuentra Uruguay.

También elevaremos copia a la Asociación de Periodistas contra la corrupción, independientemente de lo que hagan sus colegas.

En la Asociación de Periodistas Deportivos, algunos han silenciado el caso, llamándonos mucho la atención de este silencio… aunque me imagino por qué. (Omertá).

FÉLIX PÉREZ ARAUZO 

REPRESENTANTE INTERNACIONAL DE TRANSPARENCIA URUGUAYA

GRUPO DE DERECHOS CIVILES DEL URUGUAY 

ASOCIACION DE PERIODISTAS DE INTERNET – API URUGUAY

 

Los «convenios» de la IMM

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El 3/11/03, 10 días antes del vencimiento del pago de la última cuota de la Contribución Inmobiliaria, hice cola desde las 7.00 hs. en la IMM para pedir número con el fin de hacer convenio para pagarla. Me dieron cita para el viernes 19/12/03, a las 11.30 hs., respondiéndome la funcionaria que no había recargos. A las 11.15 del 19/12 me tocó el Nº 85/serie B, y estaban atendiendo el Nº 27. Me fui a hacer unos trámites-mandados, entre ellos cancelar un compromiso que tenía a las 13 hs., porque la espera sería cruel y mucha. Cuando regresé iban en el número 51, y me instalé a esperar. Llegó mi turno a las 14.30, y para mi sorpresa, me cobraron multas y recargos para pagar después del vencimiento (¿?!!), cosa que no tiene ‘gollete'; otro «curro» de la IMM. Tiemblo al pensar lo que esta cúpula puede hacer por los ciudadanos si llega al gobierno nacional. Hice cola para pagar y cuando entregué un billete de $ 500, el cobrador no lo aceptó porque estaba pegado con cinta adhesiva. Estaba deteriorado, pero bien armado y se podía leer perfectamente. Me respondió que no era falso pero que no lo aceptaba. Bajé a Tesorería a recordarles que para ellos sería más fácil cambiarlo en el Banco Central, ya que yo no podía seguir perdiendo tiempo de mi trabajo, y la empleada contestó que yo tenía que reclamar a quién me lo había dado. Caminé hasta el Cambio Suizo (’18’ y Plaza Libertad) – del cual yo era cliente- donde me lo habían dado el lunes anterior, y quienes me atendieron se lavaron las manos y me
sugirieron ir al BROU en ’18’ y Julio Herrera y Obes. Hice allí una cola de al menos 30 personas, y la cajera se negó a cambiarlo. ¡Ni siquiera me sirvió ser clienta del banco! Llamé a mi abogado para enterarlo, y me dirigí a la Presidencia del Banco Central, donde, en el asunto y al rato me entregó, cordial y profesionalmente, otro billete de $500. Volví a la Intendencia, pagué y salí «volando» para evitar que tanta ignorancia y mala onda me contagiaran. Para terminar viene bien recordar el nombre del programa del animador radial argentino Alejandro Dolina, ciudadano distinguido por el Intendente Arana: «La venganza será terrible».

M.S.M. – CI: 1.343.557-5

 

Feliz 2004 para LA REPUBLICA

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Me permito por este medio saludar a Ud. y a sus colaboradores deseándoles un muy feliz 2004, donde se vean cumplidos todos sus anhelos.

Como homenaje a nuestro gran escritor Mario Benedetti, me he permitido extraer algunas «citas» de su obra «Perplejidades de fin de siglo» que mantienen una vigencia absoluta en este «comienzo de siglo’ y que modestamente pienso que pueden ser elementos de «reflexión» para el próximo año al que he definido como «año de la esperanza y de triunfo».

YAMANDU VISILLAC

 

Pedido de ayuda

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* La que suscribo, Hilda Alzamendi, domiciliada en 19 de Abril Nº 228, esquina Libres, de la Ciudad de Las Piedras, departamento de Canelones, teléfono: 365 5984, maestra directora jubilada, se dirige a usted para solicitarle, en estos días tan especiales, su colaboración para poder darle a mi hija Lydia Anabel Baladón de Izquierdo, un feliz año nuevo, si puedo acercarme a lo que necesito.

Lydia Anabel debe realizarse una radio cirugía en el exterior, cuyo valor asciende a la suma de seis mil dólares.

Padece de un tumor hipofisario, habiéndosele declarado la enfermedad acromegali. Colaboración de todas las fuerzas vivas, en especial del padre director del colegio y liceo «San Isidro», Reverendo Antonio Mazza, quien en todo momento nos ha brindado su colaboración y aliento constante.

Fuera de nuestra ciudad, tengo que agradecer al señor Petru Valensky, al conjunto musical «La Furia» y a la boutique «Humanas», de Pocitos, por su desinteresada colaboración en los espectáculos realizados.

Tenemos recaudados dos mil dólares, faltándonos aún cuatro mil, por cuyo motivo recurro a usted para que pueda, siempre que le sea posible difundir en su prestigioso diario, los números de la cuenta bancaria abierta en el Banco República (BROU), a nombre de mi hija Lydia Anabel Baladón, para poder recaudar los fondos que necesitamos.

Número de cuenta en pesos uruguayos: 021-011687-0

Número de cuenta en dólares: 021-011689-7

Agradecemos cualquier colaboración por pequeña que sea. Quién le dice a usted que aquellos que fueron favorecidos con el 5 de Oro no se acuerden de nosotros.

Mi teléfono, vuelvo a reiterarlo por si alguien quiere comunicarse conmigo es: 365 5984.

Quedándole infinitamente agradecida a usted y a quienes corresponda, les deseo un próspero Año Nuevo.

HILDA ALZAMENDI

 

El poder del dinero

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El dinero no hace la felicidad, dicen. Pero es necesario y ayuda a vivir. Ahora bien; nunca todos están conformes. Tengo varios conocidos y amigos adinerados unos, menos, los demás. Curiosamente ambos grupos están enojadísimos con la «señora vida» por lo injusta que según ellos, es.

Quien tiene dinero viaja, compra, trabaja, se da gustos, lujos, tiene fama… pero no muy buena salud. Es que se olvidó que la salud no se compra con dinero. Estar sano es un regalo de Dios. Y éste no se fija en el «vil metal» a la hora de repartirla.

Otro conocido, con «salud de hierro», ni un resfriado se pesca, anda amargado, enojado y triste porque le «falta dinero».

No consigue trabajo, las cuentas lo tienen «a mal traer», no puede adquirir lo más mínimo. Según sus propias palabras «está quebrado».

Se tambalean entre el «no tengo nada y el casi nada». Como ven, ambos disgustados. Es que la gente, sigue y seguirá pensando que el dinero lo puede todo. Se olvidan claro está, que en la vida hay cosas y situaciones que nos igualan. Posea uno o no, eso llamado dinero.

Muchos saben de situaciones como estas y las aceptan. Otros deberán abocarse a la nada fácil tarea de la aceptación. Es la archiconocida y famosa «ley de vida». O «ley de igualación». Esta, que corre pareja para todos. Con ser «personas, seres humanos, únicos e irreproducibles», más que suficiente para la igualación. De nada sirve envidiar a quien mucho tiene. (Me refiero a dinero). Tampoco envidiar a quien sin tener plata, tiene otras cosas, como la por todos anhelada salud. No olvidemos que todos transitamos por los mismos senderos. Quien cree que el «poder» se compra está equivocado de «cabo a rabo». El poder viene de otra forma, otorgado, única y exclusivamente por un «poder superior». Según lo entienda cada uno y cada cual.

De más está decir, que: «Triunfa quien lucha, no quien gime». Y muchas veces, las situaciones se revierten. El «poder» debe apuntar en otra dirección. En la búsqueda constante de crecimiento interior, afán de superación, tratar de ser cada día, cada hora, un poco mejor persona. Tender una mano. También aferrarse cuando la mano nos es extendida. Así y solamente así nacerán «los poderes». Ya de dinero, trabajo, solidaridad, equidad e igualdad. No es con lágrimas que mejoramos situaciones. Es con tenacidad, fe, lucha, esperanza, abnegación, humildad, fraternidad y compañerismo. Y el afán de pensar que mañana tal vez (muy seguramente) el mundo será un poco «otro» y un poco «mucho mejor.

¡Viva la Vida! Siempre.

Cordiales saludos,

CARMI RAUCH – CI: 866.784-6

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