Dermatólogos alertan sobre la protección que brindan cremas y bloqueadores solares
«A la fecha no existe demostración fehaciente que cremas y lociones fotoprotectoras incidan significativamente en efectos a largo plazo, especialmente la inmunosupresión», advirtió el doctor Néstor Andrés Macedo, en referencia a la temporada que se avecina.
El especialista, apuntó a los padres que «muchas veces perciben equivocadamente una sensación de ‘seguridad’ por el uso del fotoprotector y permiten al niño una exposición mayor. Es capital tener presente que el fotoprotector se debe usar para proteger la piel y no para extender el tiempo de la exposición solar».
Adelantó Macedo que de la temporada veraniega anterior a la próxima, no han surgido avances en esta materia que puedan considerarse significativos, por lo que habremos de enfrentar el problema con las mismas armas que en los últimos años.
En ese marco, evitar la exposición prolongada e inadecuada al sol, así como el uso de vestimenta que proteja de la radiación ultravioleta, continuarán siendo las medidas de prevención más importantes.
«Además de eso, se deben usar cremas fotoprotectoras. Las cremas fotoprotectoras son eficaces para eliminar los efectos agudos, inmediatos de la radiación: el enrojecimiento, la quemadura solar. Pero no hay demostración todavía que, a largo plazo existan efectos contra la inmunosupresión una de las consecuencias más graves», remarcó.
El verano por venir
Macedo, profesor agregado de Clínica Dermatológica en la Facultad de Medicina, recordó que actualmente » de todos los factores a que se encuentra expuesta la piel, incluidos los ambientales, el más importante es la radiación solar y, más especificamente, la radiación ultravioleta (UV). La radiación UV es el factor ambiental que más afecta a la estructura y funcionalidad de la piel».
Subrayó que «la inadecuada exposición a la radiación UV produce inexorablemente envejecimiento prematuro de la piel, y lo que es más grave promueve el desarrollo de cáncer de piel».
Apuntó también a elementos de reciente comprobación definitiva, responsabilizando a la radiación UV, por «provocar un estado de inmunosupresión tanto localizada como sistémica. O sea perturba o disminuye los mecanismos defensivos del organismo, especialmente los sistemas de inmunidad celular, que tiene relación con la protección contra algunos gérmenes (bacterias, virus, hongos), con la alergia de contacto, y con la protección contra el desarrollo de tumores (pérdida de la función de inmunovigilancia)».
Explicó que existen dos efectos, a corto y largo plazo, éstos últimos los más graves.
«Los efectos inmediatos o precoces constituyen básicamente la denominada quemadura solar, caracterizada por eritema (enrojecimiento), edema, y eventual desarrollo de vesículas o ampollas. El efecto quemadura no se produce con la misma intensidad en todos los individuos, dependiendo del tipo de piel».
Los efectos tardíos pueden desencadenar cánceres.
Expansión de la enfermedad
«Se reconocen tres formas principales de cáncer de piel, dos que se originan en las células epidérmicas, denominados carcinomas basocelular y espinocelular, y otro el melanoma, que se origina en las células pigmentadas de la piel y es uno de los tumores más graves del organismo», detalla el presidente de la sociedad q<ue nuclea a los dermatólogos.
La incidencia del cáncer de piel en todas sus formas ha crecido en forma alarmante en todo el mundo, fenómeno al cual Uruguay no es ajeno. Existe consenso de todo el cuerpo científico en cuanto a que la causa fundamental de este aumento reside en la excesiva exposición a la luz solar.
«Lamentablemente aún no se ha conseguido un sistema de fotoprotección todo lo eficaz que sería deseable, por lo que la divulgación y puesta en práctica de hábitos que minimicen la exposición solar, orientados a prevenir el fotoenvejecimiento y el cáncer de piel, continúa siendo esencial», resaltó el especialista.
«Esos hábitos deben inculcarse y practicarse desde la niñez, pues es allí donde son más importantes. Se ha estimado que más del 50% de la radiación UV absorbida a lo largo de la vida, se recibe en los primeros veinte años». Añadió que «las medidas de fotoprotección deben extremarse en los niños más susceptibles, aquellos que tienen piel blanca, ojos claros, pelo rubio o pelirrojo, con pecas, o portadores de un número elevado de lunares». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad