Aparecen doce casos de niños con plomo en el Cerro y barrios linderos
Los barrios afectados se encuentran ubicados sobre la Ruta 1 a la altura del estadio Luis Tróccoli , en las cercanías del arroyo Pantanoso.
Según los denunciantes, nucleados en la comisión vecinal «Todos contra el plomo» y padres de la mayoría de los niños afectados, además de los resultados de los análisis de plombemia ya confirmados, el Ministerio de Salud Pública (MSP) ocultaría los resultados de otros estudios realizados a niños de la zona.
Una situación similar habría ocurrido con la muestras de tierra extraídas de los predios contaminados, lugar donde viven centenares de familias, en su mayoría de origen humilde y de bajos ingresos.
Ambos hechos fueron denunciados ante las comisiones de Medio Ambiente y de Derechos Humanos de la Junta Departamental de Montevideo. El grupo vecinal entregó una carta a los curules donde enumeran una serie de puntos y preocupaciones sobre el accionar de la Intendencia Municipal de Montevideo, la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), dependiente del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma), y el MSP. Los referidos organismos son los responsables de realizar los muestreos de sangre a la población y de tierra en las zonas presuntamente contaminadas, así como de elaborar programas en conjunto para el traslado de las familias afectadas y la atención a quienes registren el metal en la sangre.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el límite admitido es de 10 miligramos de plomo por decilitro de sangre. En realidad, lo ideal es que el organismo humano no registre la presencia de plomo en porcentaje alguno pero, superado el referido límite, comienzan las primeras secuelas. Entre ellas, problemas a nivel de la estructura ósea, cefaleas, insomnio, falta de concentración y trastornos de conducta.
Varios casos similares ya fueron denunciados por este matutino en diferentes barrios de Montevideo, como La Teja, Capurro, Conciliación, Tres Ombúes y en los asentamientos Cañada Victoria y Rodolfo Rincón.
Doce nuevos casos
En el documento presentado por los vecinos a los ediles, se informa de doce nuevos casos de menores con plombemia por encima del límite aceptado que, hasta el momento, no habrían sido informados públicamente.
LA REPUBLICA tuvo acceso al documento donde se da cuenta de la situación, detallándose expresamente que del total de casos confirmados en menores, dos de ellos viven en Villa Libre; tres en Parque Causeglia, dos en Nuevo Causeglia y los cinco restante en el barrio Tobogán.
En cuanto a los muestreos de suelo realizados en los predios, los denunciantes afirmaron que se constataron que de un total de 15 muestras extraídas en los años 2001 y 2002, seis de ellas arrojaron valores por encima de la norma canadiense –140 mg del metal por quilogramo de tierra–. Las restantes presentaron índices por debajo de este nivel, aceptado internacionalmente.
Veinte veces más
La comisión vecinal entregó además otras dos resultados de muestras realizadas por la Dirección Nacional de Medio Ambiente en las viviendas de niños contaminados por el metal, constatándose que en uno de ellos, la presencia del metal es casi veinte veces más que lo permitido.
Este es el caso concreto de una vivienda ubicada sobre la ruta 1, al 4500, en Parque Causeglia. Allí, dos niñas registraron valores de plomo en sangre de 20,5 mg/dl. y 17 mg/dl. de sangre respectivamente mientras que las muestras en tierra arrojaron 2.600 mg de plomo por quilogramo de tierra.
En otra de las viviendas, en Pasaje «A» del barrio El Tobogán, donde tres hermanos tienen 14,5 mg/dl., 21,0 mg/dl y 22,6 mg. de plomo por decilitro de sangre, las muestras de tierra señalan la presencia de 240 mg de plomo por quilogramo de tierra.
Ante la Comisión de Medio Ambiente de la Junta Departamental capitalina, los vecinos expresaron su preocupación por el volcamiento de escoria del metal en los predios cercanos a las viviendas sin ningún tipo de control.
También cromo
Asimismo, los representantes vecinales de «Todos contra el plomo» señalaron que los barrios en cuestión se encuentran cercanos al arroyo Pantanoso, lo que podría ser uno de los principales factores de riesgo de contaminación y con la Ruta 1.
También se detectaron altos valores de cromo en Villa Libre. Para este metal, la norma canadiense aconseja como límite 64 mg de cromo por quilogramo de tierra. Uno de los resultados arrojó 121 mg del metal por quilogramo de tierra, aunque los damnificados desconocen de qué tipo de cromo se trata.
La presencia de factores de riesgo socioeconómicos y culturales como ser carencias alimentarias graves, desnutrición, falta de información y ausencia de prevención, es la triste realidad que se vive en la zona, denunciaron los vecinos.
«Por los motivos precedentes consideramos imprescindible la realización de un diagnóstico ambiental preciso y del análisis de plombemia a todos los niños y embarazadas de la zona.
Ambas solicitudes han sido efectuadas ante los organismos competentes», al tiempo que solicitaron ayuda para «obtener nuestros objetivos, así como también la instrumentación de instancias de información y prevención en los barrios involucrados», concluye el documento. *
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