El MSP hizo contactos con el Ministerio del Interior para preparar desalojos
La Policía ya está lista para desalojar los hospitales ocupados, aunque el ministro del Interior, Guillermo Stirling, y parte del equipo del Ministerio de Salud Pública, esperan que los trabajadores no médicos que controlan seis centros de salud, flexibilicen sus posiciones. El año preelectoral también influye en algunos jerarcas que calculan los efectos de un desalojo que derive en violencia.
Las autoridades sanitarias en dos oportunidades estuvieron a punto de desocupar los nosocomios, pero primó el ánimo de que los funcionarios acepten la fórmula.
Además de los hospitales Vilardebó, Centro de la Costa, Pasteur, Pereira Rossell, Saint Bois, Santín Carlos Rossi, hoy a las 10 de la mañana se ocupará el Hospital de Maldonado –departamento del que es oriundo el ministro de Salud Pública, Conrado Bonilla– y luego podría ocuparse el ex Filtro.
La frutilla será el Hospital Maciel, considerado estratégico por parte de los trabajadores cuya ocupación ya fue votada.
Más de 1,5 millón de personas que se atienden en el sector público aguardan que finalice el conflicto. Unas 700 intervenciones coordinadas se atrasaron debido al paro de médicos y no médicos. En todo el país, se realizan unas 500 mil consultas mensuales.
Los pacientes de Salud Pública como los del sistema mutual, son usuarios pasivos. Los primeros un grado más que los segundos. Si hay paro no asisten a los centros de salud ni a las policlínicas, porque saben que no los atenderán. Sencillamente se conforman y si existen protestas son puntuales e individuales.
Los Servicios de Salud de Asistencia Externa (SSAE) registran anomalías, según explicó a LA REPUBLICA su director, Héctor Guillén. En varios centros de Salud no se completan las historias clínicas ni los registros de atención que deben coincidir con el número de recetas que se otorgan por día. Guillén relató que «diariamente hacemos un control de medicamentos en cada Centro de Salud y quien diga que faltan fármacos no dice la verdad».
Las 31 policlínicas y los 11 Centros de Salud de SSAE en Montevideo, registran anualmente más de 1.200.000 consultas, pero este año se estima treparán a 1.450.000 consultas.
De los 11 centros de Salud, 5 cuentan con Puertas de Emergencia donde se canalizan las consecuencias del paro, ya que los usuarios saben que el servicio funciona las 24 horas.
Las 5 Puertas de Emergencia se ubican en los centros de salud Jardines del Hipódromo, Piedras Blancas, Cerro, ex Filtro y Monterrey. En las policlínicas se realizan los controles de las enfermedades pero no en las emergencias.
El director general de la Salud, Diego Estol, informó que «en los hospitales no se está dando el alta a los pacientes porque el paro que afecta a las policlínicas no permite que se realicen controles».
Sobre los descuentos
La Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) presentará en las próximas horas un recurso de amparo por la orden del MSP de retener los sueldos de los trabajadores. La Federación cuenta con el antecedente del conflicto de 1997, cuando la Justicia les dio la razón. Los descuentos de los días de paro, no sorprenden a los trabajadores no médicos y médicos que lo resolvieron a partir del 16 de julio y 11 de agosto, respectivamente.
Históricamente, cada conflicto entablado entre la trabajadores y el MSP, se resolvió descontando los días de paralización en pequeñas cuotas mensuales.
Aunque el MSP sabe que la mayoría de los trabajadores está cumpliendo funciones mientras ocupan los centros de salud, de igual manera entienden que las autoridades de los nosocomios fueron desplazadas y no se sabe con exactitud quiénes están trabajando y quiénes no lo hacen.
El hecho de que los funcionarios no médicos logren marcar tarjeta, no significa nada porque el MSP sabe que la situación es irregular, y por más que registren su presencia, si el ministerio resuelve descontar los días, lo hará.
El Ministerio de Salud Pública espera que si el conflicto finaliza en los próximos días, la forma de descuento por los días de huelga podrá acordarse con los trabajadores. *
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