Bonilla: "No hay más dinero"
En conferencia de prensa ayer en la sede del Ministerio de Salud Pública (MSP), el doctor Conrado Bonilla descartó que el conflicto en el sector pueda «encontrar una solución este fin de semana», pero a la vez abrió una carta de crédito a la intermediación que esté llevando a cabo el Parlamento con los funcionarios movilizados.
«No creo que se hayan agotado las posibilidades de negociación» pero «no seremos irresponsables» en la presentación de nuevas propuestas que carezcan de financiamiento, agregó Bonilla, para quien «los funcionarios saben perfectamente que no hay más dinero».
El ministro indicó que «la última propuesta del MSP implica una partida fija de 1.158 pesos, más aguinaldos, más beneficios sociales, para 7.400 funcionarios que ganan menos de 4.500 pesos mensuales. Claro, la masa salarial es una sola, si van a extender a todos los funcionarios esto, la partida va a ser menor y además no se va a atender a los más sumergidos».
El secretario de Estado insistió en que «los fondos tienen que salir de reasignar recursos del presupuesto del MSP; no va a haber más plata, por lo tanto hay que no cubrir las vacantes, generar ahorros y de ahí destinar fondos para atender las demandas».
Bonilla dijo que en el caso de los médicos la propuesta implica un 33% de incremento, es decir aproximadamente 1.500 pesos para miles de médicos que tienen los sueldos sumergidos».
Bonilla acusó a los funcionarios sindicalizados de violar «en ocho horas» el acuerdo que habían alcanzado con el MSP. Calificó luego de «irresponsables» a los dirigentes de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) que llevan adelante el conflicto, junto al Sindicato Médico del Uruguay (SMU).
El ministro afirmó que «la dirección de la Federación y el Comité Ejecutivo del SMU firmaron un preacuerdo con el Ministerio que luego fue desechado por las asambleas donde se impusieron grupos radicales».
Descarta por el momento aplicar la esencialidad
El secretario de Estado indicó que se realizan «a diario» inspecciones oficiales en cada uno de los centros que permanecen ocupados, y descartó una eventual declaración de las prestaciones de Salud como «servicios esenciales», acto administrativo que dejaría fuera de la legalidad cualquier paro o huelga.
«No hemos constatado ninguna cosa seria que justifique» un decreto que declare la «esencialidad» de los servicios sanitarios.
Durante las inspecciones, «que se realizan de mañana y de tarde», se labra un acta notarial tomando declaraciones de testigos entre funcionarios y pacientes, explicó.
Sólo «hemos recibido unas diez denuncias» por presunta omisión de asistencia. «No recuerdo bien cuántas denuncias fueron», admitió.
No obstante, afirmó que «se está dejando de diagnosticar y tratar cosas que pueden no ser urgentes pero que son importantes para quienes las padecen».
«Conflicto se agravaría con más ocupaciones»
El ministro Bonilla advirtió en la ronda con periodistas que mantuvo junto a la plana mayor del Ministerio que el actual conflicto entre la cartera y los funcionarios «se agravaría en todo sentido» si se produjeran más ocupaciones.
No quiso, sin embargo, explicitar en qué sentido se agravaría la conflictividad, pero tampoco descartó de plano la aplicación de la «esencialidad» si la situación de polarización se agudiza.
«En caso extremo», dejó entrever Bonilla, «se puede llamar a un plebiscito con voto secreto para ver si la masa de funcionarios comparte los criterios de los dirigentes», a quienes calificó, reiteradas veces, de «irresponsables» y «radicales». Opinó además que «la presión en brutal sobre los funcionarios cuando se ordena una huelga».
«Con Alfie, nada cambió»
Bonilla expresó que «nada cambió» con la sustitución de Alejandro Atchugarry por Isaac Alfie al frente del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en lo que respecta al conflicto planteado.
«No hay más dinero», insistió.
Remarcó luego, una vez más, que «todo el mundo sabe que no hay más dinero». Fundamentó su afirmación en un encuentro que mantuvo con el economista Daniel Olesker, del PIT-CNT, a quien dijo haber proporcionado todas las cifras con los montos disponibles por el Ministerio para abonar salarios. Aseguró también que él personalmente solicitó a las comisiones parlamentarias que intervinieron en el tema que «intercedieran» ante los funcionarios sindicalizados para encontrar una salida al conflicto. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad