Hoy los más chiquitos celebran su día

Las ventas aumentaron con relación al año anterior

Hoy, un vez más, se celebra el Día del Niño. Si bien la sociedad uruguaya atraviesa por una fuerte crisis, la mayoría de los chiquitos abriga la ilusión de recibir un regalo. Y los padres, dentro de sus posibilidades, generalmente tratan de complacer las ansias de sus hijos. Habitualmente, a este día se le atribuye un tinte comercial, pero realmente su origen se remonta a 1959. En ese entonces, más precisamente el 20 de noviembre de ese año, la Asamblea General de las Naciones Unidas se reunió para reafirmar los Derechos Universales del Niño y consagrar la fraternidad y la comprensión entre los niños del mundo entero. En ese encuentro se sugirió a los gobiernos de todos los países festejar este día en la fecha y forma que cada uno considerara conveniente. Se propuso, además, que en esa fecha se realizaran actividades destinadas a desarrollar el bienestar de los más pequeños.

En Uruguay se le asignó a la celebración el segundo domingo de agosto, pero aquí aparece la parte comercial, que cambia la fecha de celebración de acuerdo con el pago de salarios, marcándola después del día diez.

Los demás países eligieron fechas diferentes. Por ejemplo, Brasil festeja el día de los más pequeños el 12 de octubre; en Paraguay, lo hacen el 31 de mayo; en México, el 30 de abril, y en Colombia, el último sábado también del cuarto mes. Venezuela dedica a los niños el tercer domingo de junio. Chile, por su parte, eligió el segundo domingo de agosto, y Perú, el tercero del mismo mes.

Computadoras, juegos electrónicos y autos con batería

En los más de cuarenta años que lleva esta celebración, las preferencias de los niños cambiaron mucho. Ya no sueñan con una pelota, una muñeca o una bicicleta; los pequeños de ahora pretenden más.

Gustavo tiene 12 años, y dijo que le gustaría recibir un »play station» (videojuego). Antonella, de 10, espera una computadora que le prometió su padre radicado en España.

Nicolás sólo tiene 6 años, y no quiso contar lo que le gustaría recibir, pues afirmó que su mamá le enseñó a no pedir, y agregó que le van a regalar lo que se pueda.

Simón es un chico humilde; a sus 8 años, sueña con «un auto de ésos que andan a batería, para manejar yo solo». Pero reconoce que duda de encontrar el juguete porque su papá está sin trabajo; y aseguró que «igual me va a gustar si me regalan otra cosa, a lo mejor los Reyes me pueden traer el auto.»

Silvana es madre de dos nenas de 3 y 7 años, compró una muñeca para cada una, un conjunto deportivo para la menor y un pantalón »Oxford» para la más grande. Pagó con el dinero de su aguinaldo, expresamente guardado para esta fecha. «No quería recargar la tarjeta. No me gusta fallarles en esta fecha; ellas esperan un regalo y, aunque me cueste, ¿cómo les hago entender que no hay plata?»

Más que el año anterior

LA REPUBLICA realizó un sondeo entre los diversos comercios y ferias que se dedican a artículos para niños (juguetes, libros, prendas de vestir y accesorios). Así, pudo pudo constatar que mientras en los comercios las ventas aumentaron en comparación con las del año pasado, en las ferias y calles los números se mantuvieron dentro de lo esperado, sin diferir demasiado de lo recaudado el año anterior. Andrea Dorado, gerente de Ta-Ta, sucursal Portones, informó que se vendió un 60% más que en el Día del Niño pasado. Indicó que en ese local principalmente se vendieron juguetes, aunque creció la demanda de vestimenta y mochilas.

Carlos Faccio  gerente de la misma cadena de tiendas, pero de la casa ubicada en la Unión  contó que allí el aumento fue de un 20%. A la hora de hablar sobre las preferencias de la gente, el empleado coincidió con Dorado en cuanto a los artículos solicitados: prendas de vestir, juguetes. «Se vendió mucho en textil, en juguetería no queda casi nada, se agotó casi toda la importación que recibimos. El ‘boom’ fueron los trompos, que van desde los 29 pesos hasta los 59″. Por otra parte, Faccio sostuvo que la mayoría de las compras se abonaron al contado y que las tarjetas de crédito sólo se usaron entre un 20 y 30% de las ventas. En la juguetería El Plata del Shopping de Portones, las ventas cubrieron las expectativas y se vendió más que el año pasado, lo que permite un repunte después del fracaso comercial que fue la celebración del mes de agosto de 2002, en plena crisis financiera.

Mosca de Puntas Carretas Shopping también vendió más que el año anterior, y las preferencias fueron parejas entre libros y juguetes.

Para los feriantes y vendedores callejeros, la fecha no fue tan alentadora y apenas alcanzó a cubrir las esperanzas. Fernando Gallardo, vocero de los vendedores callejeros, señaló que las ventas se mantuvieron en el mismo nivel que el año pasado y que dentro de la oferta  ropa, juguetes, artesanías  los juguetes fueron lo que más se pidió. «La gente está cuidando el peso, el nível de ingresos por este día fue medio bajo», sostuvo el feriante.

De fiesta

No sólo regalos esperan los niños: salir a pasear también es una buena manera de celebrar. Para ello, se llevarán a cabo hoy diferentes actividades dirigidas a los más chicos.

La Comisión de Amigos del Pereira Rossell organizó una fiesta para los niños que se atienden en el hospital infantil. La misma comenzará a las 14 horas en el hall del nosocomio, y contará con la actuación de Los Fatales, del mago Daniel, las marionetas de Víctor y la música de los Chín Chín.

La Fundación Winners realizará un encuentro de fútbol, que tendrá lugar a partir de la hora 11 en el Cuartelillo de Bomberos (Barrio Borro).

Un espectáculo musical, con reparto de golosinas y refrescos, se celebrará en el centro CAIF de Progreso (Miguel de la Riera y Américo Vespucio, km. 25). La entrada consistirá en un alimento no perecedero. Distintas organizaciones del Instituto Nacional del Menor (Iname) invitan a los niños a participar en un espectáculo musical que se desarrollará en el Hogar Casa Uruguay (J. Suárez 3200) al mediodía. Actuará Bola 8, Caramelo y Monterrojo.

«Yo quiero una cometa que vaya al cielo, como una que tenía mi hermano, pero mi mamá dice que hay que esperar a la primavera, cuando hay viento. Me gustan las cometas porque vuelan alto como los pájaros, pero hay que cuidarlas, porque si se enganchan, se rompen», dijo Carolina, de 7 años. *

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