¿A impudente le falta una ere?
«Funambulesco e impudente» fue el título de la nota de contratapa del amigo Antonio Pippo. Ya en el primer enunciado del copete creo que queda perfectamente aclarado a qué –o a quién– se refiere con esos dos adjetivos: «Este gobierno anda haciendo extravagancias, cual volatinero loco, y ha perdido el pudor», sentencia Pippo.
No obstante, durante toda la jornada de ayer los teléfonos repiquetearon sin cesar para señalarnos un presunto yerro tipográfico: «Se comieron una ere», nos decían alarmados, creyendo que lo que se había querido escribir era imprudente, calificativo que también puede atribuirse a nuestro gobierno…
Pues no señores. El periodista Pippo, que sí posee un envidiable manejo del idioma español (bastante mayor que el que Jorge Batlle le atribuyó curiosamente a Pacheco), con toda corrección usó el adjetivo impudente, cuyo significado es «Desvergonzado, sin pudor» y que es prácticamente sinónimo de impúdico, «Deshonesto, falto de pudor».
El diccionario registra también los correspondientes sustantivos, impudicia (o impudicicia, ¡mirá vos!) e impudencia; del primero nos informa que es «deshonestidad», y del segundo –como suelen salir del paso para ahorrar texto los diccionarios– que es la «Calidad de impudente».
Como se advierte, el columnista no tuvo intención de agraviar al gobierno pues no lo tachó de deshonesto, que sería el caso si hubiera elegido el adjetivo impúdico, sino simplemente de desvergonzado.
–Y usté tiene la imprudencia de hablar con toda impudencia sin haber mandado la vuelta…
–¡Qué lo parió! *
Compartí tu opinión con toda la comunidad