Tiene la palabra

Ninguna reforma de los políticos es a favor del pueblo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* No sé si este será un tema que merezca ser publicado en el espacio de cartas de los lectores, más considerando que su pluralidad no llega al 100% (algo si se quiere lógico), pero yendo al grano, quiero referirme a la persistente manía del «caudillo» que, presintiendo una debacle electoral inventa una reforma constitucional que lo ponga en los medios de comunicación, buscando un protagonismo que lo lleve a los primeros planos y recomponga su imagen.

Confieso que desde que me conozco -y ya tengo 50 años- no vi ni oí de un proyecto de reforma coherente, útil para el pueblo, y sí todos tendientes a que el promotor y sus allegados no perdieran privilegios.

Yo creo, sin considerarme un iluminado sino más bien observador de la realidad sin llegar a ser analista, que hay una reforma que es ya no necesaria sino imprescindible, y que curiosamente alguna vez se menciona, siempre lejos de períodos electorales, pero nunca se elabora un proyecto, nunca se propone su discusión seria, y esto es achacable a todos los partidos.

¿Cuál es la reforma? Pues, simplemente que los directorios de las empresas públicas (Antel, UTE, Ancap, OSE), y los bancos oficiales (República, de Seguros, Hipotecario), sean integrados por gente capaz, con antecedentes en la actividad, que no tengan militancia política, y menos aún que sean fracasados o frustrados aspirantes a las cámaras, que uno de ellos pertenezca al ente en cuestión, que sea un funcionario de carrera, y fundamentalmente que el período de duración de su mandato no coincida con los períodos electorales, además de que puedan ser reelegidos atendiendo a la buena marcha de la empresa.

Estos no tendrán como meta la rentabilidad (una de las diosas de los economistas), sino que dedicarán su mejor esfuerzo a brindar el mejor servicio o bien posible, persiguiendo ingresos que le permitan autofinanciarse, es decir que pueda cubrir sus costos de funcionamiento, pagar los gastos en los que incurra, reponer los bienes gastados o consumidos en el año (depreciaciones) y formar una reserva que le permita mantenerse operativa y tecnológicamente en avanzada. De esta forma se lograría algo muy importante, simplemente que la empresa pública procure la mayor satisfacción de parte del consumidor, que casualmente es el propietario, el pueblo.

Y ahora doy mi opinión acerca de por qué nunca se propone semejante reforma, y ya no digo creo, ahora estoy seguro, afirmo que esto nunca se llevará a cabo, porque de hacerlo, todos los políticos, de todos los partidos, perderían privilegios, presentes y futuros, que se traducen en la mayor corrupción que se conoce en el país (amigos directores, gerentes, empleítos para familiares, amigos, correligionarios, favores de todo tipo, vales de nafta gratis, préstamos no reembolsables, viviendas, tarifas bonificadas, automóviles gratis, viajes, etc.).

Sr. Director, si Ud. no está con todo esto, ¿no sería bueno poner todo su poder mediático para que nosotros los del pueblo podamos llevar adelante una campaña que pueda romper el nunca, para que un día podamos redactar el contrato poniendo nuestras condiciones, y ponerlo a votación de todos?

Si Ud. le da alguna importancia a esta iniciativa, a los lectores interesados les dejo mi correo electrónico:

[email protected]

GUSTAVO J. GARCIA – 1.245.199-4

 

Ojalá sigamos contando con LA REPUBLICA en Internet

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Como uruguaya, residente desde hace muchos años en la península, quiero decirle que ha sido de gran valor tener al alcance de la mano, diariamente, el periódico que usted dirige, y que… más allá de llamarse independiente, va en la línea de las ideas que profeso.

Por razones de seguridad, no debemos o así lo pienso, dar a través de este medio, ni números de tarjetas ni cuentas bancarias, sería una pérdida valiosa, no contar con LA REPUBLICA en la red, pero en mi forma particular de enfocar, la labor silenciosa y sutil de los hackers + los otros elementos nocivos que trabajan a diario, desde los sitios más sofisticados para hacerse con datos personales, me impide, más allá de las buenas intenciones, colaborar para que el diario no desaparezca, lamentablemente, en los últimos años, todo lo bueno en el paisito, tiene peligro de extinción, por otra parte, ¿dónde el pueblo podrá informarse, sin que se manipule la información?

Creo que lamentablemente, y sin dosis de pesimismo, espero que puedan seguir informando, y al lado del pueblo, y con el pueblo, sin él no hay noticias, sin él no hay lucha, sin él… no hay respuestas.

Para finalizar, le doy las gracias por todo lo que nos han brindado y ojalá podamos seguir leyendo a través de la red, lamento que yo no colabore por los motivos antes mencionados.

Antes unas palabras que no llegan a poesía

Cuando caminas, a veces te detienes/Cuando sueñas, a veces vuelas,/Cuando vuelas en los sueños/Tocas las estrellas/Cuando miras la lluvia/Parece que no moja./Cuando sale el sol, quieres la sombra/Cuando en sombras vives/Quieres sol, que ilumine/No te detengas, sigue el camino/Deja que la lluvia te moje,/Que el sol brille/Baja una estrella/Cuando en tus sueños vueles/Traspasa las nubes/Pero vuelve

Para luchar, por lo que te pertenece/La vida no es la muerte/La lucha no es dejar vencerte/Baja la estrella y sueña/Sueña y baja la luna/Los sueños, los caminos/Las luces y las sombras/El sol y la lluvia/Firmeza, fuego, y lágrimas/Luz y ternura, tristeza/Y felicidad, con todo eso/Hacemos el paquete, donde/Cabe la humanidad.

Adelante. Mucha suerte y disculpas por el planteo.

YSABELLA

 

Juntos podemos salir adelante

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Hace un tiempo, mucho tiempo, de los tupamaros se conocían solamente sus hechos delictivos, violentos. De sus ideales se sabía poco o nada. Esta información estaba terminantemente prohibida por las autoridades nacionales.

Actualmente veo que sus ideas están en el Parlamento, las radios, los informativos y programas especiales de la televisión, los diarios, etc.

Aparentemente si bien no cambiaron sus pensamientos, evidentemente cambiaron sus métodos. La forma de llevar adelante sus propósitos. ¡Enhorabuena!

Pienso que la paz política que este cambio trajo aparejado, nuestro prócer el Gral. José Artigas, desde el más allá lo observará con mucha felicidad.

Intendencia, Frente Amplio y Ejército Nacional trabajando juntos en el invierno solidario, nos debe llenar a todos los uruguayos de paz y tranquilidad.

Los saluda atentamente

JOSE R. – C.I. 1.088.185-8

 

Al Presidente de la República, Dr. Jorge Batlle

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Hemos recibido numerosas llamadas telefónicas con respecto a este tema, en ocasión de haber dado a publicidad algo que hace tanto tiempo llevamos dentro nuestro y que de alguna manera teníamos que hacerlo público una vez más y para ello recurrimos a los periódicos.

Tenga en cuenta Señor Presidente que los jubilados son 600.000, que al retirarnos de nuestra actividad, todos aportamos y eso nos da derechos adquiridos ante la Seguridad Social. Usted siempre ha expresado que no hay sistemas perfectos, pero que existe la voluntad de modificarlos. Hace cinco años que esperamos la modificación, pero cada vez se nos hace más difíci
l administrar el escaso recurso que determinó el BPS para los que trabajamos dignamente 44 años.

Ahora somos conscientes de nuestros derechos y los haremos valer por todos los medios. Se acerca la campaña electoral, pero no se ocupan de este numeroso grupo que fuimos tirados al sistema de transición por la Ley 16.713. No nos referimos aquí, ni a los magistrados, ni cargos públicos de particular confianza. Sí, nos referimos a los que habiendo aportado al BPS empresa y funcionario, al retirarnos nos encontramos con la triste y dolorosa realidad de nuestra jubilación topeada a 7 sueldos mínimos nacionales. El Art. 27 de la Ley dice: El sueldo básico jubilatorio será el promedio mensual de las asignaciones computables actualizadas de los diez últimos años de servicios registrados en la Historia Laboral, limitado al promedio mensual de los veinte años de mejores asignaciones computables actualizadas, incrementando en un 5%.

A partir de los 60 años de edad, por cada año de edad que se difiere el retiro, después de haberse configurado causal, se adicionará un 3% del sueldo básico jubilatorio por año con un máximo de 30%. Si no hubiere configurado causal por cada año de edad que supere los sesenta se adicionarán un 3% hasta llegar a los setenta años o hasta la configuración de la causal, si ésta fuera anterior.

Agregado a lo ya expresado esperamos que se cumpla con lo que dice el Art. 8 de la Constitución en lo que tiene que ver con la igualdad de las personas ante la ley. A todo esto se agrega lo que a nuestro juicio es lo más grave y es que los futuros haberes jubilatorios no están correlacionados con los aportes de 44 años de trabajo sobre la totalidad de nuestros ingresos.

Señor Presidente, sabemos muy bien que de Ud. depende la reforma de esa ley, plantearla al Parlamento como se han efectuado otras muy rápidamente. Confiamos en Ud., hombre de leyes, político de extensa trayectoria personal y familiar, en su sentido de justicia y esperamos disponga lo necesario para solucionar esta situación.

NELIDA PRADO DE LOPEZ – C.I. 560.237-8

 

La discapacidad

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Me disgusta escuchar esta palabra. Decir discapacitados, incapacitados, impedidos o con capacidades diferentes, es una total equivocación. Preguntarán por qué. Porque nada de esto existe. No es real. Son meras palabras. Además, hirientes y discriminatorias. Inútilmente mal usadas y aplicadas. O nadie es discapacitado, o todos lo somos. Todos, absolutamente, no tenemos capacidad para hacer determinada cosa. Actividad. Trabajo. Otros. ¿Usted y yo, vamos a ir al espacio? ¿En nave espacial? ¿Escalaremos el «Everest»? ¿Manejaremos autos de carrera (Fórmula)? ¿Jugaremos campeonatos mundiales de fútbol? No ¿Saben por qué? Porque no somos capaces de hacerlo. De mis asistencias a charlas sobre el tema, recibí la siguiente nota: No existe la discapacidad.

«Discapacidad es una palabra cacofónica y además, encierra un contrasentido. Capacidad es la potencia, son las fuerzas con que Dios nos dotó para vivir plenamente. Si estamos vivos es para vivir del todo, con todo. Dis: significa negación, separación. No. Se puede decir, y no les tengamos miedo a las palabras, que somos rengos, ciegos, mudos, paralíticos, que tenemos uno o varios problemas físicos o psíquicos. Pero que no somos capaces, eso sí que no. No existe la discapacidad. El hombre nace y es siempre entero, completo, capaz, porque es hecho a imagen y semejanza de Dios». El autor de estas palabras es Jorge Lobo Aragón, un hombre de 37 años que recorrió todo el espinel judicial hasta llegar a juez, que la semana pasada pegó un portazo y que ahora dice «empieza una nueva etapa de lucha» como funcionario del gobierno tucumano. A Lobo Aragón le falta una pierna. Pero sigue caminando. No se siente discapacitado.

En discordancia o concordancia, estarán de acuerdo conmigo, de que todos, sin excluir a nadie, somos criaturas de Dios. Todos somos iguales ante todos. Sólo una pequeña cosa, sí, admito. Cada uno, y cada cual, todos, tenemos «tiempos distintos, en la ejecución de todas las tareas y actividades que desarrollamos». Ya por edad, habilidad, creatividad. Pero… no por otra cosa. No a la discriminación. ¡Viva la vida! Siempre.

Cordiales saludos.

CARMI RAUCH – C.I. 866.784-6

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