Milagros: una historia de vida
Un mes atrás la sociedad melense, y en particular los alejados pobladores de la humilde zona norte de la ciudad, se vieron conmocionados por la noticia de que en una fría mañana de julio, envuelta apenas en una bolsa de nailon, aparecía quien luego las enfermeras del hospital local bautizarían como Milagros.
Presentando un cuadro agudo de hipotermia, un vecino que cuidaba un animal mientras éste pastaba se vio sorprendido por el hallazgo. Se trataba de una beba que apenas unas tres horas después de haber nacido había sido abandonada por su madre.
Trasladada con la premura del caso a la maternidad recibe los primeros auxilios, dentro de un cuadro de riesgo de muerte.
Sin embargo, con el transcurrir de las horas el destino comenzaba a jugar en favor de la criatura. Pasa a ser la mimada de médicos, enfermeras e instituciones benefactoras que le brindan todo tipo de cuidados.
Paralelamente la policía fracasa en una serie interminable de procedimientos e investigaciones en base a datos anónimos con el fin de identificar a la madre.
Cuando todo parecía normal en la evolución de Milagros, surgen signos de que la niña presentaba un hematoma en su cabeza por lo cual los médicos optan por practicarle una tomografía.
Allí se verifica que la beba presentaba una leve fractura de cráneo, producto tal vez del golpe que recibiera al ser abandonada. Felizmente este trance se revierte rápidamente, mientras la evolución general supera todas las expectativas. Ante la difusión que tomó el caso, en la sede del Iname decenas de familias de todo el país demuestran interés en adoptar a la niña. En la presente jornada, luego de recibir el alta médica y tras la decisión judicial de pasarla a la órbita del Iname, el departamento de adopción del Instituto procederá a entregar a Milagros a un matrimonio de Montevideo. *
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