Tiene la palabra
Están violeando mis derechos fundamentales
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En diversas oportunidades me he permitido utilizar vuestro prestigioso medio para efectuar denuncias que atañen a mi persona, sabiendo de lo plural y objetivo que es. Debo expresar para ir dando forma a esta carta, que soy discapacitado físico desde el nacimiento, y por lo tanto debo trasladarme en silla de ruedas, único medio que tengo por otra parte. ¿Mi edad? 40 años.
Ya ingresando en el tema, diré que resido desde hace años en lo que hoy se conoce como Ciudad de la Costa, más concretamente en Lagomar Norte (Avda. García Arocena entre Becú y Secco García). Me crié aquí y de aquí nadie me moverá hasta la hora final. Por lo tanto, he conocido el lugar en sus distintas transformaciones. Sabido es el estado calamitoso, deplorable en que se encuentran las calles y avenidas de la zona, producto de la intransigencia de toda la clase política en su conjunto que nada hace por nosotros, simples mortales que les pagamos el sueldo no sé para qué, si al final de cuentas no les necesitamos salvo para que nos saquen el dinero. Se puede dar cuenta tanto el Sr. Director como el Sr. lector, de que a esta altura, poco valoro a la clase política en su conjunto, debido a que he ido (por decirlo de algún modo) a que me atendieran en mi reclamo a las diferentes fuerzas políticas y ninguna lo hizo.
¿Cuál es mi reclamo? Muy sencillo. Que arreglen mi calle. Claro, se dice que no hay plata y se comete una enorme falsedad, pues en otras calles cercanas a la mía no sólo se lleva a cabo el mantenimiento de las mismas, (es cierto que esto ocurre desde hace poco tiempo) sino que en algunos casos se bituminizan. Si es que no hay plata, si la Intendencia no recauda como debe, ¿de dónde surge el dinero? Obviamente que me alegro de que las reparen. Aquí la cuestión no pasa necesariamente por la averiguación. Aquí es otro el tema. Durante un mes entero no he podido salir de mi casa, pues se pueden imaginar la odisea que ello representa cuando los pozos están secos el ir con silla de ruedas, más aún si éstos se encuentran llenos de agua, luego de lo cual las calles se convierten en lodazales imposibles de transitar. De manera literal me coartan mi derecho a desplazarme. Se me provoca una violación a uno de mis derechos como ciudadano. Se me priva del derecho a la libertad, y creo que en un estado de derecho ello no puede ocurrir. Es decir, no creo, estoy seguro. Los medios de comunicación han tomado el tema de los pozos en Ciudad de la Costa como algo folclórico, y las fuerzas políticas por su parte, como tema puntual para las elecciones a fin de conseguir el mayor porcentaje de votos posible, y no se dan cuenta de que detrás de esto hay vidas humanas que, como la mía, ven truncadas sus expectativas al no poder desarrollar una vida plena.
Yo ciudadano pago los impuestos al día, lo cual me da derecho a exigir de parte de las autoridades se me respete y se me tenga en cuenta no sólo en el momento de emitir el voto. Y la exigencia hoy pasa por la reparación de mi calle en el tramo aludido líneas arriba, pero que reitero aquí: Avda. García Arocena entre Becú y Secco García, zona de Lagomar Norte. ¿Es que acaso pido demasiado?
Esperando que tras su publicación de esta en vuestro diario, alguien se digne a tomar cartas en el asunto, quedándole muy agradecido por ello, le saludo muy atte.:
RAMON CIUCA DIAZ- C.I. 1.302.648-7
Cristina Ferro responde a Juan Carlos Barranquet
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Tengo el agrado de dirigirme a usted en respuesta a la carta del doctor Juan Carlos Barranquet, hombre de variadas actividades en el pasado, actualmente director de Gestión Ambiental de la Intendencia Municipal de Canelones, que bajo el título «Intendencia de Canelones responde a la edila Ferro» fue publicada en la edición del pasado 30 de julio de LA REPUBLICA.
Destaco el honor de que un hombre de bien, honesto, un excepcional caudillo político electo intendente en tres oportunidades por su pueblo como el señor Tabaré Hackenbruch me permita contarme entre sus amigos.
Que su señora esposa, incansable trabajadora por el bienestar social de los habitantes del departamento por siempre, siendo o no su esposo intendente, también acepte mi amistad y mi respeto.
Reconozco y valoro la gestión Hackenbruch, contrariamente a lo que el señor Barranquet faltando a la verdad quiere hacerle creer a la gente, para denostar no a quien habla sino al Foro Batllista, lo que se trasunta de su carta en defensa de lo actuado por la Intendencia de Montevideo. Por eso doctor Fasano me permito hacerle saber por este medio, el mismo que él eligió, al doctor Barranquet que se equivoca. Se equivoca cuando no intenta aclarar esta situación personalmente como corresponde entre quienes dicen pertenecer a un mismo partido. Tal vez no lo hizo porque sabe que aún en un mismo partido hay diferencias inzanjables entre las conductas y quien escribe estas líneas no comparte ni practica las del doctor Barranquet. Se equivoca y falta a la verdad cuando intenta representar a la Intendencia Municipal, lo que es decir al señor intendente, en opiniones políticas de carácter personal que defienden su propio pellejo, a mi entender en peligro por erróneas decisiones tomadas y pretende acusarme de levantar sospechas infundadas sobre los procederes de la Intendencia Municipal de Canelones, cuando sabe bien que lo que cuestioné en mi nota fue el proceder de la Intendencia de Montevideo, destacando «la buena fe de las autoridades comunales de Canelones que firmaron un convenio con la comuna montevideana».
Aclaro y reitero que sí creo que el convenio que el doctor Barranquet aconsejó firmar, convenio promovido por la Intendencia de Montevideo, fue parte de la planificación de la derrota de una huelga que se ocuparon de programar desde el EP-FA para intentar destruir a un gremio y para no cumplir con el acuerdo salarial firmado con los trabajadores, cosa que era imposible que pudiera conocer en ese momento el intendente de Canelones. Se equivoca Barranquet cuando dice que mis declaraciones no proceden. Quien recurre a tanto amparo legal seguramente podrá justificar los U$S 150.000 que la Intendencia de Montevideo, con opinión en contrario del Tribunal de Cuentas de la República, dice haber gastado en los vertederos de Canelones por contratación directa a una empresa, empresa que seguramente habrá sido aprobada por el doctor Barranquet para permitirle trabajar en Canelones, luego de que Montevideo volcara salvajemente ¿cuántas toneladas de residuos?
Le informo al doctor Barranquet que en diversas ocasiones he acompañado con mi firma y mi voto la gestión integrada de residuos en el Area Metropolitana. Con una puntualización. Sin que eso afecte a ninguno de los municipios en sus legítimos intereses haciendo énfasis particularmente en el cuidado de la salud de los pobladores de cada departamento y su medio ambiente. Yo he defendido la salud de los montevideanos y su ambiente controlando hasta dónde nos permite la escasa información que nos da la Intendencia, el tipo y cantidad de basura que se entierra en Montevideo; ¿puede el doctor Barranquet decir lo mismo en referencia a los habitantes de Canelones?
Atenta a lo dispuesto por el inciso F del Art. 6º de la ley 17.283 le pregunto al doctor Barranquet lo siguiente: ¿Puede presentarle al intendente y al pueblo canario el resultado de los estudios de impacto ambiental que seguramente habrá realizado en defensa de los habitantes de Canelones antes de permitir a la Intendencia de Montevideo enterrar más de 60 camiones diarios de basura en Canelones cuando el co
nvenio hablaba de 13? ¿Cumplió con lo previsto en el inciso B del mismo artículo adoptando medidas preventivas ante este cambio sustancial en el tonelaje de basura a recibir y enterrar antes mencionado? ¿Puede informar las categorías de «residuos sólidos» que enterró la IMM en Canelones?
¿Qué tipo de controles ambientales y sanitarios instaló como responsable ambiental en la entrada a los vertederos para controlar el tipo de basura que ingresaba? ¿Qué certificados guía y qué documentos técnicos responsabilizándose de la no contaminación de la carga exigió a los camiones que iban a descargar? ¿Tiene algún otro convenio «ambiental» que desconozcamos firmado con la Intendencia montevideana? Se equivoca el doctor Barranquet. No se cumple con un cargo de particular confianza defendiendo intereses ajenos a los de su gobierno y mucho menos involucrando a la Intendencia en opiniones políticas propias que no tienen sustento ni fundamento. Y que quede claro. No consiguió a pesar de su esfuerzo su objetivo de instalar inexistentes diferendos o mutuas críticas internas en el Foro Batllista que no solamente trabaja para recuperar Montevideo más allá de las ventajas que desde otros departamentos como en su caso quieren darle al partido de gobierno en la capital. Trabaja orgánicamente en Canelones para hacer un buen gobierno, con el empuje del intendente Hackenbruch activo y conocedor de su pueblo como siempre, quien tiene, aunque le pese a Barranquet, el apoyo de todos los foristas.
Agradeciendo la publicación de estas aclaraciones le saludo atentamente.
CRISTINA FERRO – DILA FORO BATLLISTA
«Se alquila» o «Se vende»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* He sostenido siempre las repercusiones que los actos de quienes nos representan en el poder político tienen sobre la iniciativa privada, sea en el campo que sea y en el rango que uno ocupe. Lo recientemente resuelto por la Intendencia de todos los montevideanos, es un ejemplo que ilustra el concepto que quiero transmitir, y a su vez demuestra que en un error de quienes gobiernan la sociedad, los gobernados no tienen defensa posible. Estos días la IMM ha expresado a través de sus voceros que van a retroceder en su ataque al comercio de la Ciudad Vieja, Centro y Cordón pues quieren «revitalizar el Centro», eliminando el famoso arresto vehicular (cepo) y achicando la zona de control del parking en la ciudad.
Lo positivo de esta medida, en mi modesto entender, es que los comercios que han sobrevivido el ataque pueden todavía aspirar a una mejora de su gestión. Pero lo negativo es que no hay un «mea culpa» de nadie y que las miles de personas que perdieron su patrimonio o trabajo no tuvieron por qué hacerlo si no se hubiera disparado con tantas ganas sobre los clientes que visitaban en coche estas zonas comerciales.
Ergo, yo gobernante dispongo una serie de medidas que por recaudar para mi comuna, ocasionó una baja importantísima en el caudal de clientes de los comerciantes involucrados, bueno allá ellos, que muden sus locales, al fin y al cabo para qué se hicieron los shopping.
No es así, perdón, no debería ser así…
Tenemos en las zonas afectadas una cadena de tiendas con enorme cantidad de locales, que funcionan con dos nombres comerciales: «Se vende» o «Se alquila»… «En fin, si esto sigue así, va a llegar el día que todo será una gran feria»…
P.D. Es de ley reconocer que por lo menos se trata de enmendar una situación; no comparto el que sea sólo un día por mes, ni que la zona del «afloje» sea restrictiva sólo al Centro.
PEDRO BERGER – C.I. 936.398-6
Algunas precisiones sobre Fucerep
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El 28 de julio de 2003 se publica una carta de una lectora que hace una serie de apreciaciones acerca de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Fucerep como una posdata referida a Cacempome. No conozco la realidad de Cacempome, pero sí la de Fucerep por lo que puedo decir a la lectora que:
1) Si bien es cierto que Fucerep comenzó siendo una Cooperativa de Ahorro y Crédito de carácter cerrado donde la totalidad de sus socios eran bancarios del sector público, desde hace unos años en que se modificó su estatuto es una cooperativa de carácter abierto y los bancarios pasaron a ser minoría en la masa social de más de 11.600 afiliados.
2) Como empresa de intermediación financiera recibe depósitos y otorga créditos. Una de esas líneas de crédito es un adelanto a descontar del aguinaldo del afiliado, y ese crédito se otorga por un Comité de Crédito que estima el importe que se le puede adelantar analizando los elementos que aporta el afiliado, y sin hacer ninguna consulta ni recibir información de ningún organismo sobre los importes a recibir por sus funcionarios.
Saludo a Ud. muy atentamente
GREGORIO ARSLANIAN – C.I. 879.061-7
Siempre el castigado será Juan Pueblo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Soy una diaria lectora de LA REPUBLICA y una vez más hago uso de este privilegio que nos permite expresarnos y también enterarnos de las verdades que muchas veces no están muy claras. Quiero contarle que hace un tiempo falleció un familiar que me dejó algunas cositas en su testamento como única heredera, entre ellas una voluminosa cuenta en el Banco Hipotecario. Una de ellas de 2.000 pesos y otra de algo menos de 5.000. Son pesos uruguayos, no digo dólares. Para algunos será una cosquilla en su billetera pero para mí no. No sabe usted el tiempo que perdí en el Banco -de sección en sección- recibiendo la respuesta de que las sucesiones tenían que estar prontas para poder cobrar ese dinero. Pedí una prórroga en el plazo del vencimiento para ver qué podía suceder en ese lapso en que dicha institución decide quedarse con su dinero, mi dinero, nuestro dinero. Volví al tiempo y solamente había quedado la cuenta de $ 2.000 porque el empleado anotó la prórroga solamente en ella, motivo por el cual el Banco se había capitalizado enormemente con mis cinco mil pesos uruguayitos, devaluados y maltrechos.
¿Qué es esto, Dr. Fasano? Siempre el castigado es Juan Pueblo… Un banco no puede pagar $ 5.000 y sí paga las sumas millonarias en dólares que se han llevado los más «inteligentes», los que «saben hacer las cosas», los que «no necesitan un testamento para cobrar $ 5.000″, y luego llevan preso a una persona ¡con prisión! porque ha robado $ 200 por primera vez. Por supuesto que no estoy de acuerdo con los robos ni los justifico, solamente que a veces pienso en qué haría si mi hijo tuviese hambre.
El Estado vilipendia los dineros del «siempre castigado pueblo» y luego le impide cobrar la irrisoria suma que anteriormente menciono teniendo que ver que los robos autorizados no salen en ningún diario. Uno más uno más otro, ¡cuántos estaremos en las mismas condiciones! Así son los estatutos, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa…
Deseo tocar también un tema distinto al anterior y hacer un comentario sobre un conocido programa de televisión que con muy buena voluntad mostró hace unos pocos días el uso de una droga nueva. Muy buena voluntad pero creo que hay que estudiar los efectos antes de actuar. Pienso también que quien quiere tomar droga no necesita que se la enseñen por televisión, ya tiene la predisposición y buscará cómo hacerlo y seguramente no encontrará dificultad alguna porque en cada barrio hay quien se las suministre y toda la sociedad sabe dónde están. De todas maneras me pareciÃ
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