Conductores profesionales deberán pasar exámenes similares a los de los aviadores
Es usted capaz de recorrer con un lápiz, sin levantarlo del papel, un laberinto de complejidad media? ¿Es usted capaz de dibujar el croquis de, por ejemplo, una bicicleta, a partir del modelo que podrá ver sólo 30 segundos, sin cambios importantes? ¿Cuáles son las primeras palabras que se le ocurren ante las siguientes expresiones: ¡fuego!, «amor», ¡alto!?
A este tipo de cuestionamientos, entre medio centenar de otros más o menos complejas, deberán responder los aspirantes a revalidar las licencias de conducir profesionales. A los tests sicológicos, se agregará un completo examen físico-sanitario, que avale la capacidad de los conductores profesionales, cuando cumplan su labor manejando en rutas nacionales.
«Continúan existiendo diferentes criterios en las distintas Intendencias, tanto para conceder como para sancionar, en materia de licencias de conducir; por tanto el Ministerio de Transporte propuso al gobierno este proyecto buscando dar una solución primaria cuando menos, a una situación que empeora en vez de mejorar». La afirmación es del director nacional de Transporte, ingeniero Lucas Facello, quien adelantó contar con los respaldos del Ministerio de Interior y de Salud Pública, y del Congreso Nacional de Intendentes, para el proyecto en cuestión.
Se trata fundamentalmente de optimizar la cesión de licencias de conducir profesionales, «en una primera etapa para aquellos que realizan transporte interdepartamental, es decir que emplean las rutas nacionales». Esta primera etapa específica, sería ampliada para ir abarcando a mayor cantidad de protagonistas del controvertido tránsito nacional.
Los tests sicológicos, a que serán sometidos tanto los postulantes como quienes ya tienen licencias profesionales concedidas, están dentro de los parámetros de los que deben aprobar los aviadores de la Fuerza Aérea Uruguaya en la base educativa de Boiso Lanza. «Estos exámenes determinan desde coeficientes de inteligencia, hasta tiempos de reacción ante imprevistos en distintas circunstancias: su aprobación constituiría una certeza de seguridad en los conductores profesionales, algo que hoy es sumamente relativo», sentenció Facello.
En cuanto a los análisis físico-sanitarios, es intención del proyecto presentado al Poder Ejecutivo, que se efectúen pruebas en centros clínicos de «un nivel más exigente, que los requisitos que aún existen en algunas intendencias. Descarto la buena voluntad de los intendentes; pero las difíciles situaciones económicas que algunas comunas atraviesan, hace imposible pensar que puedan actualizar el equipamiento clínico imprescindible para determinar, con criterio moderno, las capacidades de un individuo para conducir un camión de cincuenta toneladas, por ejemplo, cargado de combustible o sustancias peligrosas». Aseguró sin embargo que la Intendencia de Montevideo constituye una excepción, en tanto sus exámenes alcanzan parámetros adecuados.
Curiosa Ley Presupuestal
Para la Dirección Nacional de Transporte, la prohibición impuesta por la última Ley de Presupuesto, a los cuerpos inspectivos para retirar las licencias de conducir, significa un grave inconveniente en la lucha contra la imprudencia en el manejo. Actualmente, es potestad exclusiva de la Policía dicho retiro, con la excepción de casos de alcoholemia evidente, en que pueden intervenir municipales.
«Pero esto no opera en tiempo real», reflexiona Facello. «Aunque la Policía al retirar una licencia, informa a todas las Intendencias del retiro, se dan casos de un lapso de hasta 48 horas, durante los que el infractor, si solicita otra libreta, se la conceden», explica.
Rechazó que la Policía fuera responsable, atribuyendo el problema a «criterios burocráticos, e incluso limitaciones tecnológicas».
«La colaboración de la Policía Caminera, por ejemplo, es imprescindible para que mantengamos un control de las rutas. Pero incluso así, estamos lejos del ideal». Recordó paralelamente que la Dirección de Transporte del MTOP, está trabajando con un plantel de 30 inspectores nacionales, a los que se suman unos cincuenta en promedio para una de las siete regionales en que se encuentra dividido el territorio nacional. *
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