A pesar que paró de llover hay más de 1.700 evacuados
Soriano cuenta con 233 evacuados, convirtiéndose en el segundo departamento del país más afectado por las lluvias de la semana pasada. Durazno, por su parte, continúa con serios problemas a raíz del desborde del río Yi, que literalmente tapó a barrios enteros y obligó a la evacuación de 1.318 personas. Tacuarembó tiene 63 inundados, Treinta y Tres 49, Rocha 25, Paysandú 24 y Río Negro 4. En total el número de evacuados llegó a 1.716.
Más allá de todo el drama humano que conlleva el abandono del hogar y la permanencia durante varios días en instalaciones municipales, las inundaciones mostraron otro aspecto y el manejo técnico que se hace de las represas.
El intendente de Soriano, Gustavo Lapaz volvió a responsabilizar a UTE por no utilizar debidamente las represas a fin de que el lago de Palmar no esté en su cota máxima cuando se producen precipitaciones.
Manifestó que ya le solicitó al Directorio de UTE que tome medidas para bajar el nivel de los lagos de las represas hidroeléctricas. A modo de ejemplo dijo que si alguien pone bajo la lluvia una olla repleta de agua, «lógicamente» que se desbordará. Sostuvo que esta situación del pasaje de grandes volúmenes de agua por el Río Negro es prevenible, teniendo en cuenta que las predicciones meteorológicas se dan a conocer con un par de días de antelación.
Manifestó que UTE no tiene necesidad de acumular agua para la producción de energía, ya que durante el año 2002, hubo un descenso del 10% en el consumo de la población. Incluso afirmó que tiene un informe sobre que la maquinaria de la Represa de Palmar estaría sufriendo un deterioro mayor por tener el lago en su nivel más alto.
Explicó que estas inundaciones afectan no sólo a las familias a que se les inundó sus viviendas, sino también a los comercios que debieron de cerrar porque el local quedó bajo agua.
Sostuvo que hace 9 meses la «isla» ubicada frente a Mercedes fue declarada zona de riesgo, al igual que la «península» de Dolores, ya que reiteradamente el lugar queda bajo agua, y existe peligro de la caída de árboles por tener flojas sus raíces.
La última gran crecida que experimentó Mercedes fue en 1998, cuando el nivel del río llegó a los 7,37 metros y hubo 811 evacuados. Recientemente la cota alcanzó los 7,75 metros y los inundados fueron 233. Según el intendente, el menor número de afectados se debe a la construcción de viviendas realizadas en el departamento y a la prevención para que no construyeran en zonas inundables.
Desde UTE se dieron explicaciones técnicas.
Oscar Ferreño, gerente de Generación Hidráulica del ente, explicó que las precipitaciones caídas durante el 2003, están siendo superiores a los valores medio anuales. Hace 4 años que viene registrándose esta tendencia a porcentajes altos de lluvias, que se acercan a las tasas históricas.
Sostuvo que el manejo de los vertederos en las represas se hace con disciplina teniendo en cuenta, en primer lugar, la seguridad de las represas, luego la afectación a terceros y por último el manejo energético. Informó que existe un programa de manejo de las compuertas muy estricto que se remonta a 1996 cuando una auditoría estudió los valores de vertimiento.
«El programa se cumple a raja tabla», remarco Ferreño. El máximo del río en Mercedes fue de 10,45 metros en 1959, año de las históricas inundaciones. En 1978 alcanzó los 8,98 metros y actualmente la cota esta en 7,75 metros.
Desde el primero al 26 de mayo las compuertas de la represa desagotaron el equivalente a 8,3 lagos de Palmar, y en lo que va de 2003, pasaron un total de 20 lagos. Ferreño indicó que la sucesión de lluvias encadenadas hizo imposible regular el pasaje de agua, cuya capacidad de retención se vio superada.
Aclaró que si se hubiera liberado líquido antes de las lluvias tal vez el coto del río sería algunos centímetros más bajo, pero no mucho más. Informó que durante el año 2002, UTE sólo utilizó el 30% del agua que transitó por el río Negro. El resto fue por el vertedero. *
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