Tiene la palabra
Peripecia por defender sus derechos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Mi compañero tras 21 años, don Jaime Biegun al fallecer, me dejó como legado el apartamento donde vivíamos en la calle Mercedes 1510 apto. 401 y una pequeña cantidad de dinero, como también la misma cantidad a dos instituciones de beneficencia.
Mi mala suerte fue dar con un abogado (recomendado por el mejor amigo de Biegun) el doctor Boris Igelka quien le pasó el caso a una amiga íntima que trabajaba con él, quien me dilató, con errores (voluntarios o no) el trámite a 3 años y medio.
Como soy profesora de Educación Media, tuve con mis magros ingresos que hacerme cargo de los gastos médicos del fallecido, quedando prácticamente sin sueldo debido a préstamos que solicité (ya que no tenía acceso a los ahorros de mi compañero).
Ya tuvimos que pedir al juez de 2º Turno de Familia, don Javier Posada para abrir el coffre- fort donde él guardaba sus haberes para cumplir el testamento.
Yo pagué todos los gastos y mil dólares al doctor Igelka por la sucesión.
Y pensaba darle mil dólares más al terminar la misma, pero se produjo un impasse el año pasado de seis meses en que llamaba a mi abogado y él me contestaba: «No sé sobre su expediente, no me acuerdo de memoria» y a su amiga la doctora Patricia Costa no la podía ver, ya que la señora de Igelka la había expulsado del escritorio.
Mi contacto telefónico fue recién en setiembre de 2002 cuando alquiló otro local y pude entrevistarla.
No me supo dar fechas de posible término del trámite ni de la instancia en la que se encontraba en ese momento; todo era una nebulosa hasta que, cansada, decidí cambiar de abogado, es más desde hacía un tiempo el escribano de la familia controlaba cómo iba el expediente ya que, como sabrá usted, un plazo pasado por alto podía hacer que yo perdiese mis derechos.
Facilité a los abogados Igelka y Costa toda la documentación, incluso saqué la partida de defunción del albacea del testamento que falleció durante el trámite de apertura de la misma.
Al otro día de recibir la carta en que le decía que prescindía de sus servicios, el doctor Igelka me llamó ahora sí aceleradamente, cobrándome sus honorarios al día, a lo que le respondí que el señor juez decidiría.
Mostrando ahora una celeridad desconocida, me demandó por 10.000 dólares.
La sucesión no terminó pues aún falta entregarme el inmueble. El dinero que recibí, entre lo que debía, arreglos que se realizaron al departamento y gastos médicos que debí enfrentar por la ceguera de un ojo, (además pagué 1.000 dólares más al escribano que termina la sucesión).
No sé nada de leyes, ya que soy profesora, pero no me conforma esta actitud de mis abogados.
¿No fue un plan trazado y ejecutado para despojarme de mi vivienda?
De principios de siglo muy poco ha cambiado la actitud de quererse aprovechar de una mujer.
PROF. MARTHA A. BORGES – CI: 1.814.330-3
El voto de la ignominia
Señor director de LA RAPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Y salieron indignados el Dr. Julio María Sanguinetti y el Dr. Lacalle a protestar por los «atropellos a la libertad y la democracia» que se llevan adelante en Cuba. Y el Dr. Lacalle dijo incluso que todos los uruguayos estarían de acuerdo con él. Yo creo que el Dr. Lacalle se equivoca y de igual manera su colega colorado.
Creo que se equivocan y me baso simplemente en las encuestas. Ellos lideran los dos partidos que menos prefieren los uruguayos. Y, sería un poco arrogante pretender, frente a las cifras que todos conocemos, que por un lado los uruguayos, cansados de sus mentiras y su brutal manoseo a la democracia que dicen defender, les crean ahora, cuando salen a hablar mal una vez más- de Cuba.
La condena a muerte de tres delincuentes en Cuba, no puede ser medida en base al mero secuestro de una embarcación no adecuada para navegar en alta mar con el consiguiente peligro de vida de alrededor de 50 personas.
No debe obviarse que el secuestro fue sólo una perla más en el collar de agresiones que se traman desde Miami, con el apoyo político y económico del gobierno norteamericano. Lo que puso en peligro en una espiral evidentemente ascendente de este tipo de acciones, no fue solo la integridad de los cincuenta ocupantes de la lancha sino la integridad del sistema de salud de todo el pueblo cubano, tan reconocido y ponderado incluso -aunque entre dientes- por los contrarios a la administración cubana; se estaba poniendo en riesgo el sistema de educación que ha sabido desarrollar el pueblo cubano, que produce tanto los famosos médicos y medicinas, como los medallistas que, en una increíble proporción, se destacan en cada torneo a nivel mundial; se estaba poniendo en riesgo la cultura cubana toda, que enriquece al mundo con su música, sus versos y su prosa. ¡No se trata de poca cosa entonces! Y menos, si pensamos un solo instante en todo el sacrificio, todo el sudor y toda la sangre que han vertido los cubanos para tener hoy, para envidia de todos los países del llamado Tercer Mundo y muchos del Primer Mundo, ese sistema de salud y ese sistema de educación que protege y forma con tanto esmero y dedicación a los hijos de ese pueblo.
Lo que realmente les duele a los Lacalle, Batlle, Sanguinetti y sus protegidos y parientes, es que en Cuba no exista en la práctica, la posibilidad de que estancieros embusteros con plata, dispongan entre otras cosas de la televisión estatal para hacer campañas electorales embaucando gente. En Cuba, el sistema electoral establece que los candidatos se elijan por lo que han hecho a lo largo de una vida honrada de trabajo y no por lo que prometan hacer.
Porque si la «disidencia» fundada y financiada por los dólares norteamericanos tuviera esas posibilidades, y retornara a Cuba lo que fue antes de la Revolución, ya veríamos, entre otras cosas, como se estrangularía la Enseñanza Pública en beneficio de las universidades privadas, veríamos cómo se estrangularía Salud Pública en beneficio de las empresas privadas de salud y la emergencia del Hospital Hermanos Amejeiras sobre el malecón habanero cerraría por falta de recursos y el nuevo ministro del Interior cubano, hijo o hermano del nuevo presidente «electo» saldría a hacer colectas públicas para darle de comer a los presos y a los guardias.
Y no es que no me conmueva la pena de muerte. Yo pienso que fue terrible, por ejemplo, constatar que en el derruido Penal de Libertad se ejecutara a varios presos, frente a la impasividad del ministro. Es terrible saber que en las cárceles de Estados Unidos se pudren miles y miles de negros y latinos, muchos de los cuales serán ejecutados luego y es terrible que miles de niños, mujeres y ancianos iraquíes hayan sido condenados a muerte y descuartizados por las bombas norteamericanas sin que a Batlle, Sanguinetti y Lacalle se les moviera un pelo.
Luego de dominar militarmente Medio Oriente asegurándose la utilidad de los pozos petroleros, el imperio tornará sus ojos de rapiña sobre nuestro continente. Pero a pesar de la ignominiosa condena a Cuba por parte de los que hoy nos gobiernan, a pesar de la ligereza con que hablan o escriben del tema ciertos comentaristas de fútbol con cara de periodistas, los uruguayos deben saber que el pueblo cubano ha defendido, defiende y, me consta, seguramente defenderá a costo incluso de su vida, las ideas de José Martí, que el 18 de mayo de 1895, el día antes de su caída en combate le escribía a su amigo Manuel Mercado: «(…) Ya puedo escribir; ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por
mi país y por mi deber, de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más sobre nuestras tierras de América. Cuando hice hasta hoy, ya haré, es para eso. (…) Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas: y mi honda es la de David.»
Eso quiere decir que entre el petróleo de Venezuela, las riquezas de la selva amazónica, el gas bolivariano o el Acuífero Guaraní y las garras del imperio, está y estará, alumbrándonos con su estrella, dándonos su ejemplo de dignidad y hombría en la primera trinchera, la Cuba Revolucionaria.
CARLOS MEDINA VIGLIELM
Mensaje desde España
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Hola, les escribo desde España soy un uruguayo emigrante, estoy aquí hace tres años. Recién ahora estoy en Internet, sigan pa’ adelante, les cuento que yo fui militar por necesidad igual que muchos, yo voté al Frente Amplio, igual que muchos camaradas míos, en las elecciones que vienen, ganamos
ROQUE
Felicitaciones por resultado del juicio
Señor director de LA RAPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El motivo de este e-mail es para felicitarle por el fallo que dieron en contra del (si se le puede llamar) Sr. Baudean. Ya es hora de que este tipo de gente que abre la boca porque la tiene y dice cosas que no vienen ni al caso con tal de molestar, por no decir otra palabra, no sigan difamando sin sentido.
Vivo en México desde hace ya tres años, y le puedo decir que acá el gobierno, apenas si tiene dinero para darle a su gente, menos nos va a dar a los que venimos de afuera.
Antes quizá sí lo dio, pero por lo que he sabido por gente que vive aquí desde hace bastantes más años que yo, nunca fue así. Lo que creo que este señor tiene es algún mal que aqueja su cabeza, y puede que le afecte el habla y se ponga a decir tonterías constantemente, mal que al parecer aqueja a varios del tipo de este Sr.
En fin, sólo quería hacerle llegar mi apoyo a la única persona que ha tenido la suficiente fuerza de voluntad y lo que un hombre debe de tener, para poder decir cosas que todos se callan. Mi papá es un fiel seguidor de su periódico, y cuando yo todavía andaba por ahí, siempre lo leía, porque me gusta que todo sea claro y no nos distraigan con tonterías para poder mientras tanto meternos la mano en los bolsillos a todos y ni enterarnos.
Actualmente procuro todos los días entrar a su sitio de Internet para enterarme de mi país, aunque hay veces que sufro y hasta lloro delante del monitor de mi computadora por ver cómo el gobierno hace sus tejes y manejes a gusto y lo único que siguen haciendo es matar de hambre al pueblo uruguayo, que ya bastante lastimado está por todos los que han pasado por ese puesto de gobierno mal usado y que todos han tomado como un puesto de poder, ambición y corrupción.
Lamentablemente aquí (y como supongo que es en todos los países) usted sabe que no se puede opinar por ser extranjero, y la verdad prefiero, porque no se crea que acá estamos en la gloria, que alcance la plata un poco más que ahí, no significa que estemos bien.
Dr. Fasano, me despido reiterando mi felicitación porque una vez más ganó la verdad contra la mentira, como siempre debería ser.
Un saludo muy grande y le invito a que si en alguna ocasión está por aquí, no dude en contactarme antes de que venga y si usted gusta será bien recibido en mi casa.
Recuerde la frase de John Ruskin: «El que tiene la verdad en el corazón, no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión».
Saludos.
NICOLAS RISSOTO DELMONTE
Felicitaciones por resultado del juicio (II)
Señor director de LA RAPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Felicitaciones por el histórico fallo del Tribunal de Apelaciones. Gracias por seguir haciendo periodismo veraz y de alto nivel.
P.D. En otro orden de cosas, al ver su fotografía recuerdo que nos conocimos personalmente hace tres décadas. ¿En AEBU, quizás?
EYTAN LASCA
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