EL MAL TIEMPO CONTINUARA SEGUN METEOROLOGIA

Un desaparecido y más de 200 evacuados en seis departamentos

El Sistema Nacional de Emergencia es consciente que el alerta meteorológica comunicado por la Dirección Nacional de Meteorología y que fuera también ratificado por meteorólogos privados, puede afectar considerablemente a la población, principalmente a los residentes de zonas cercanas a ríos y arroyos.

Los informes prevén altos volúmenes de precipitaciones tanto en Argentina como en Uruguay.

De acuerdo con los datos proporcionados por el Sistema Nacional de Emergencia, ayer había 204 evacuados.

En Durazno 86, en Salto 18, Rivera 70, Treinta y Tres 11 y Paysandú 19.

En Tacuarembó anoche se estaba trasladando a los primeros afectados por la crecidas de ríos.

En Durazno, hay una persona desaparecida en las aguas del arroyo Gamarra, cerca de Pueblo Feliciano. Se trata de Saúl Martínez, un trabajador rural, según información que aportó la Policía local a LA REPUBLICA.

Las inundaciones en Durazno se originaron por la crecida del río Yi que afectó mayoritariamente a las personas que viven cerca del puente nuevo y en la planta depuradora de OSE. Las perspectivas no son buenas ya que el caudal del río continúa subiendo y para hoy se prevén más precipitaciones. Los damnificados están alojados en el estadio Silvestre Landoni.

La comuna dispone de 200 colchones, 20 estufas a supergás, algunos catres y frazadas.

Si bien a cuatro familias se les está construyendo una vivienda en el marco del plan de regularización de asentamientos, el resto de los habitantes del lugar continuarán padeciendo el avance del agua.

Existe un plan para la construcción de viviendas bajo el sistema de Mevir, cuyo inicio estaba previsto para mayo de 2002, pero fue suspendido por falta de rubros.

En Salto se desbordó el arroyo Ceibal, en Paysandú el Sacra y el río Cebollatí en Treinta y Tres.

A menos de un mes de las inundaciones que obligaron a evacuar a cientos de personas en la zona norte, Rivera vuelve a tener afectados, a causa de las intensas precipitaciones ocurridas, las que alcanzaron los 136 milímetros y expulsaron de sus hogares a setenta personas.

Doce familias que residen mayormente en las orillas del arroyo Cuñapirú, debieron abandonar sus hogares y permanecen alojados en instalaciones de la Brigada de Caballería No. 1. En la ciudad capital no dan paso los puentes Viera y Piedra. En el interior del departamento la ruta No. 28 permanecía cortada lo que impedía llegar a Minas de Corrales por esa vía.

El Comité departamental entiende que la solución para quienes residen en las márgenes del Cuñapirú, es la construcción de viviendas en zonas más altas a fin de trasladar a unas 40 familias. En Tacuarembó, la situación podría complicarse debido a la crecida del río Tacuarembó Chico en su pasaje por la ciudad, debido a la caída, en las últimas horas, de unos 100 milímetros de lluvia. En Salto 18 personas dejaron sus casas por sus propios medios, y se estimaba que a última hora de ayer volverían a sus hogares. En Salto en 14 horas cayeron más de 100 milímetros.

Los informes meteorológicos prevén continuación de lluvias hasta mañana inclusive, y la inestabilidad podría volver el próximo fin de semana.

Lo de siempre

En varias intendencias del Interior ya están acostumbrados a tener que actuar cuando el agua avanza con las primeras lluvias. De inmediato parten los camiones a buscar a las familias anegadas y son trasladadas a lugares seguros para darles un refugio transitorio. Muchas veces, los damnificados son siempre los mismos, y suelen ser aquellos residentes de asentamientos irregulares que ocuparon tierras en lugares cercanos a los arroyos y ríos.

En algunos departamentos, como Durazno, Artigas, Rivera y Salto, el Comité de Emergencia debe proceder tres o cuatro veces al año. Las pérdidas materiales para algunas familias llegan a ser totales. Cada vez más las fuerzas vivas deben enfrentar mayores gastos para asistir a los evacuados. Los gastos son en alimentación, alojamiento, frazadas, colchones, medicamentos, movimiento de vehículos, combustible y pago de horas extras a funcionarios municipales.

Si bien lo reiterado del fenómeno llevó a «aceitar» el mecanismo de asistencia, la crisis económica que soportan las comunas dificulta la tarea.

A modo de ejemplo basta mencionar que la Intendencia de Durazno realizó una solicitud formal a Ancap de dos mil litros de combustible y una partida extra de alimentos al INDA para ayudar a los evacuados. Según cálculos de la propia comuna duraznense alimentar a cada evacuado tiene un costo diario de $ 22. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje