Tiene la palabra

Ahorrista del Banco de Crédito pregunta

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* En mi calidad de ahorrista del BDC me pregunto a la luz de los acontecimientos generadas desde hace casi un año, si este no es «el país al revés». En efecto, basta tener en cuenta los siguientes ejemplos para confirmar tal interrogante.

El señor Presidente, conjuntamente con los funcionarios responsables de la política económica y financiera del Uruguay, nos dijeron, una y otra vez, que no había que perder la esperanza, que lo importante era (y es) que nos vean en el exterior como un país confiable que honra sus compromisos.

El señor Presidente, en una oportunidad tuvo el coraje y la humildad de solicitar a través de una cadena televisiva, a todos los ahorristas del Uruguay, que no retiraran sus depósitos del país.

Hoy, a la vista de lo acontecido, corresponde exigirle, que con el mismo coraje y con la misma humildad –y a través del mismo medio de comunicación– de a los señores ahorristas respuestas concretas a sus concretas interrogantes.

1) ¿Por qué se encontraron soluciones dignas para reprogramar depósitos de ahorrista de otros bancos, algunos de ellos quebrados, mientras que a nosotros, ahorristas de un Banco con respaldo estatal (sea eso cierto o no, el Estado nunca se preocupó en desmentirlo) nos ofrecen como solución la suscripción de un Convenio, que usted como jurista, bien debe saberlo, solamente nos permitirá recuperar un mínimo de dichos ahorros, y el resto quién sabe cuánto y en cuántos años?

2) ¿Usted, señor Presidente, piensa vivir eternamente? Nosotros no, y es por eso que queremos nuestros ahorros en un plazo digno, ahorros que fueron depositados en una Institución aparentemente digna de confianza del Estado, por algo éste intervenía en ella a través de la Corporación para el Desarrollo.

3) Señor Presidente, antecesores suyos y usted confiaron en la Corporación para el Desarrollo para desempeñarse como accionista mayoritario en el BDC y, nosotros, confiamos en la seguridad que nos brindaba el Estado a través de sus Instituciones y mire, al día de hoy, en la situación en que nos encontramos.

4) ¿Por qué su equipo económico encontró soluciones para reprogramar los bonos de deuda pública en forma honrosa para el país, y la solución que nos ofrece a nosotros, de honorable no tiene nada, y más, es ofensiva?

5) ¿Por qué, luego de tantos idas y venidas desde el momento de la suspensión del Banco, con negociaciones que resultaron nefastas por parte de su grupo económico y lo que es peor, en detrimento de nuestro capital, el Estado no asume la responsabilidad de todo el daño ocasionado y nos brinda la misma oportunidad de recuperarlo utilizando iguales procedimientos a los usados para los casos referidos? ¿Es legítima y honrosa la solución de ofrecernos suscribir un Convenio, que quien sabe quien será el favorecido, pero indudablemente que los ahorristas, no.

6) ¿Por qué, a través del Banco Central, en momentos en que el BDC estaba suspendido, se autoriza a empresas integrantes del Grupo de la Unificación a retirar depósitos, a sabiendas de que ellas eran las principales deudoras del BDC? ¿No se debería haber retenido esos depósitos en garantía y para compensar los créditos existentes, ya que en su momento las referidas autoridades no exigieron las garantías debidas?

7) ¿Por qué el BCU, en su oportunidad, no cuestionó los préstamos otorgados en las condiciones referidas? O dicho de otro modo, por qué le deja al BCU lavarse las manos impunemente?

8) ¿Es justo ahorrar durante años, peso sobre peso, y al retorno, encontrarnos que solamente recibimos lo que el Estado, el que en estas circunstancias ha sido omiso en sus obligaciones de contralor, tenga ganas de devolvernos.

9) Existió en el BDC estafa como la que hubo en los Bancos Comercial y Montevideo? Y si no fue así, qué pasó? Sin duda que fue mala administración, pero, quien es el responsable de esta situación? Al día de hoy parece que somos los ahorristas quienes debemos soportar el peso de la carga, pues somos los únicos damnificados en este proceso, pues, por lo que sabemos los ahorristas, los accionistas «Sres. banqueros» del BDC, hasta el momento, no han perdido absolutamente nada.

10) ¿Es más importante lo que opinen de nosotros en el exterior, que lo que opinemos de nosotros mismos? ¿Será que como una maldición, nos estamos transformando en los «peores americanos» de los que habló Artigas?

Y ahora, señor Presidente, una última pregunta: ¿El Estado no es responsable de sus actos ni de sus dichos? Si el Estado se equivoca, ¿no hay responsabilidad? Si el Estado engaña o es omiso, ¿no hay responsabilidad? ¿Dónde está su coraje y humildad?

Usted que siempre habló de cantar la justa, ¿qué es lo que ahora nos puede cantar? ¿Dónde está usted en estos momentos de angustia para los ahorristas, quienes, luego de escuchar sus súplicas, creímos en sus palabras y en los compromisos que asumía.

Así como en una oportunidad usted pidió nuestra colaboración, hoy le pedimos la suya, de la cara una vez más y conjuntamente con sus asesores económicos dennos las respuestas que nos merecemos.

No olvide que ocupa el cargo que tiene, entre otras muchas razones, porque muchos de los hoy desprotegidos ahorristas del BDC le dimos nuestro voto de confianza para que velara por nuestro país y por sus ciudadanos.

Nosotros no lo olvidaremos.

Somos muchos.

AHORRISTA DEL BDC – LC – C.I: 1.767.118-4

 

Amnistía para ex usuarios de Antel

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Me dirijo a Ud. y por su intermedio a los señores integrantes del Directorio de Antel, con una propuesta que considero puede beneficiar a todas aquellas personas que, debido a la crisis que soportamos, perdimos este servicio, diría yo, imprescindible.

Tan imprescindible que para los que nos vamos poniendo viejos y vivimos solos, nos resulta una compañía. ¿No podría Antel dar por una sola vez una amnistía? Ellos recuperarían usuarios perdidos, recaudarían más y beneficiarían a gran parte de la población.

Porque si bien es cierto que la empresa de las comunicaciones da facilidades para cumplir con deudas atrasadas, las multas y recargos hacen imposible que podamos recuperar ese servicio.

¿Podrían ustedes informarnos cuántos usuarios perdimos el derecho a nuestro teléfono?

Por favor, señores directores de Antel, amnistía para que podamos recuperar lo que antes nos perteneció y perdimos por la situación en que nos sumió la crisis, que parece va comenzando a desaparecer…

Sin otro motivo saluda muy atte. Esperando se tenga en cuenta esta propuesta, una ex usuaria de Antel que ahora tiene que ir a la cabina de la esquina o hablar por celular, que no es lo mismo.

ABC – C.I: 1.605.947-5

 

Felicitaciones por el editorial

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Federico: un abrazo allende el charco, la demora en felicitarle por la calidad y la altura de su pluma en nota aparecida 30/3/03. Aunque no se dio de participar en tu proyecto editorial, me siento parte de él, dado las charlas que mantuvimos en mi estudio, hace unos años.

A tus órdenes, atte. Te saluda,

OSCAR SMOJE

 

También en España leímos su editorial

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Soy Eduardo L
literas, articulista de Por Esto! México. Sólo quería informarle que el diario catalán El Periódico publicó un editorial en el que se comentaban sus excelentes artículos sobre Bush parangonándolo a Hitler.

Si tiene dificultades para encontrarlo en la página web de susodicho diario puede pedírmelo. Atentamente

EDUARDO LLITERAS

 

Desde España (II)

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Desde España quiero mandarle mi más cordial felicitación por su artículo del 30 de marzo de 2003 sobre el «Sr.» Bush comparándolo con Hitler. Me parece que las cosas se podrán decir más altas, pero más claras no. Tiene todo mi apoyo en el tema, un grandísimo artículo digno de todo elogio. Atentamente

PAU MORALEDA MARTINEZ – VALENCIA (ESPAÑA)

 

De Tradición y Acción

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Al respecto de «la preguntita» que se nos hace en su edición del 7 del corriente basta para responderla colocar adecuadamente los términos de la misma.

En efecto, se nos pide allí compatibilizar la «Civilización cristiana austera y jerárquica» y la (cerrada) defensa de la propiedad, por un lado, con la doctrina cristiana, por otro que sería, según nuestro cuestionador, «esencialmente igualitaria y decididamente a favor de los pobres».

La defensa ardorosa de una sociedad jerárquica, por oposición al igualitarismo social, y de la propiedad privada, por oposición al colectivismo socialista, pertenece al núcleo esencial de la doctrina social católica. Más aún, el magisterio tradicional de la Iglesia lo colocan como presupuesto primero de la llamada cuestión social.

Igualmente es con insistencia que allí se refuta el sofisma de que actuando así se estaría en contra de los pobres, muy por el contrario, los verdaderos amigos del pueblo son los que defienden estos principios, alertan los Sumos Pontífices.

Citemos en abono de lo anterior, entre los muchos que hay, apenas unos trechos iniciales de la famosa Encíclica, por algunos llamada de «La Carta Magna del Trabajador», Rerum Novarum del Papa León XIII, Pontífice que sintetizó magistralmente las bases de la doctrina social cristiana en el mundo nacido de la Revolución Industrial.

«Quede pues, -dice el Pontífice- sentado, que cuando se busca el modo de aliviar a los pueblos, lo que principalmente y como fundamento de todo se ha de tener, es esto: que se debe guardar intacta la propiedad privada». León XIII. Rerum Novarum 10.

Y en otro acápite agrega: «Sea pues, el primer principio, y como base de todo que… en la sociedad civil no pueden ser todos iguales… porque ha puesto la naturaleza misma grandísimas y muchísimas desigualdades. No son iguales los talentos de todos, ni igual el ingenio, ni la salud, ni las fuerzas y la necesaria desigualdad de estas cosas síguese espontáneamente la desigualdad de fortunas.

Lo cual es claramente conveniente a la utilidad, así de los particulares como de la comunidad…» León XIII Rerum Novarum 12 «Luego el empeñarse los socialistas en que los bienes de los particulares pasen a la comunidad, empeora la condición de los obreros, porque quitándoles la libertad de hacer de su salario el uso que quisieren, les quitan la esperanza y aun el poder de aumentar sus bienes propios y sacar de ellos otras utilidades». León XIII Rerum Novarum 3

Y a propósito de la tortura, de la muerte y de las desapariciones, en ningún momento las hemos justificado y es precisamente porque estamos en contra de su institucionalización que hemos combatido los regímenes comunistas y la ideología marxista, tristes campeones en la materia que hasta hoy recurren a esos métodos tiránicos sea visto el oprobioso ejemplo de Castro y sus recientes fusilamientos.

Otra cosa distinta es que so pretexto de condenar abusos de la represión anticomunista se lleve al banquillo de los acusados y se condene el propio anticomunismo, esto es el derecho sagrado de una sociedad a defenderse de la injusta agresión terrorista que pretende institucionalizar la violación de los derechos de Dios y de los hombres y hacer de Uruguay otra Cuba u otra Camboya. Y a este embuste nos oponemos.

Se despide del Sr. Director muy atte., por Tradición y Acción

FERNANDO MONTABONE – SECRETARIO

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje