Discapacitados hoy
Inserción laboral
Para obtener hoy un empleo es necesario superar una larga serie de obstáculos. No pensamos concretamente en una persona con discapacidad, sino en aquella que es considerada «normal», la que goza de buena salud, ha encontrado medios para formarse y no posee ninguna limitación que lo inhabilite para capacitarse. Es una meta difícil para todos, más aún para aquellas personas que presentan algún tipo de discapacidad. Hoy por hoy, vivimos en una sociedad competitiva, donde existe una gran cantidad de ofertas de aspirantes a empleo y que aquellos que disponen de los mismos pueden seleccionar y exigir cualquier requisito, entre los cuales, aunque resulte chocante, el de rechazar a los aspirantes que presentan algún tipo de discapacidad.
Es así que el empleo, en la actualidad, parece ser una meta casi que inalcanzable. No sólo se valora la formación, sino que se le exige experiencia y a similares aspirantes, el físico y/o sus limitaciones, inciden en la elección definitiva, dejando de lado la valoración de su capacitación.
Una persona con discapacidad, puede desempeñar eficientemente diversos puestos de trabajo relacionado con la ciencia, electrónica, en la faz administrativa, entre otras. Puede llegar a ser lo que otra persona cualquiera aspira, si su condición mental, no está limitada. También sabemos y comprendemos que existen, en algunos casos, que le impiden desempeñar perfectamente una función.
Si encontramos que una persona con discapacidad consigue formarse, encuentra los medios para lograr esa formación, si logra que se le abran las puertas para obtener una igualdad de oportunidades y si por encima de todo ello no se le presentan las distintas barreras u obstáculos que suelen encontrarse en los diferentes caminos por donde transita una persona con discapacidad, puede lograr lo que otra persona, denominada «normal» está capacitada para hacerlo. Y si lo logra, estamos seguros que la respuesta, el rendimiento y la eficiencia en el desempeño de su puesto de trabajo, será superior al de aquella persona considerada «normal». La respuesta a ello se debe a que lo difícil de llegar a esa meta, una vez lograda, no se la puede desaprovechar.
Nos gustaría que el joven con discapacidad sea, en un futuro cercano, la imagen del hombre al que, entre unos y otros, no le hemos arruinado su inteligencia.
En estos momentos, en varios organismos existen diversos movimientos para cubrir vacantes en la administración estatal, a la brevedad. ¿Se concretará? *
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