REBAJA DE APORTES AL BPS NO GENERARA TRABAJO, AFIRMA MURRO

Más de medio millón de uruguayos sobrevive con 60 pesos por día

La semana pasada, la sociedad quedó impactada por la divulgación del informe elaborado por la Intendencia Municipal de Montevideo sobre el estado nutricional de la población y los datos estadísticos que ubican a 430.500 niños y jóvenes de 0 a 18 años de edad que viven bajo la línea de pobreza, según la Encuesta Continua de Hogares. Incluso se estableció que 19.350 niños menores de 5 años viven con menos de un dólar diario.

Más allá de este preocupante diagnóstico, Ernesto Murro, integrante del equipo de los trabajadores en el Directorio del Banco de Previsión Social (BPS) y ex director del organismo previsional, manifestó que esta realidad está convalidada por el propio Estado, que se preocupa por la exoneración de los aportes patronales, pero que en definitiva no garantiza la generación de nuevos empleos.

El experto en seguridad social afirmó que en Uruguay se está produciendo un hecho grave, ya que existen 530 mil personas que ganan menos de U$S 2 por día, que de acuerdo con el Banco Mundial, quedan establecidas por debajo de la línea de pobreza. Estos datos fueron recogidos por informaciones brindadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Acotó que a estos guarismos era común encontrarlos en países africanos, asiáticos o de Centroamérica.

Murro explicó que el Salario Mínimo Nacional quedó fijado por el Poder Ejecutivo en $ 45,80 por día.

En Montevideo las trabajadoras domésticas ganan por ley $ 53,50 diarios y $ 50,72 en el Interior.

Bastante peor es la situación de las domésticas rurales de la capital, que de acuerdo a la ley su salario diario se fijó en $ 35,68 y $ 31,56 para el Interior.

De acuerdo con la actividad realizada, un peón rural podrá percibir $ 51,72 o $ 42,24 por día según el tipo de actividad rural.

Murro informó a LA REPUBLICA que existen 90 mil trabajadoras domésticas u 80 mil trabajadores rurales, que por decreto se les establece un mínimo inferior a dos dólares diarios.

El ex director del BPS sostuvo que cuando se habla de la problemática del hambre es fundamental tener en cuenta que el propio gobierno fija por decreto estos paupérrimos salarios.

Indicó que el organismo previsional tiene 210 mil personas cotizando por menos de U$S 2 diarios. «Es grave la denuncia de los casos de hambre, acotó Murro, pero hay que ir más allá, teniendo en cuenta que es el propio Estado el que legitima estos ingresos».

No basta con la exoneración

Pero la reproducción de casos de desnutrición y la pobreza extendida en la sociedad tienen directa relación con la generación de nuevos puestos laborales y un consecuente ingreso económico a nivel familiar.

El pasado 1º de mayo, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Santiago Pérez del Castillo anunció una «batería» de medidas tendiente a disminuir los índices de desempleo, ubicados actualmente en el 18,6% de la población económicamente activa, y generar nuevos puestos de trabajo.

Además del anuncio de los «empleos de emergencia», que la secretaría de Estado llevaría adelante conjuntamente con la cartera de Vivienda y las Intendencias, el ministro propone como forma de generación de nuevos puestos, la exoneración de aportes patronales durante 12 meses, bajo el argumento de que estas facilidades llevará al empresario a tomar a nuevos empleados.

Sin embargo, esta propuesta fue cuestionada por Ernesto Murro, quien afirmó que no está probado ni en Uruguay ni en el resto del mundo que la rebaja de aportes patronales genere empleo. Criticó también que estas medidas no fueran concensuadas.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) fijó una tabla con los 29 países considerados más desarrollados del mundo donde se informa sobre los costos laborales. Estos costos están conformados por la suma del impuesto sobre la renta, la cotizaciones de los trabajadores y la cotizaciones de los empleadores.

En esa tabla puede observarse que entre los 10 países con los costos más altos, sólo dos tienen un promedio elevado en cuanto a los costos patronales (Bélgica e Italia), y si se toman los últimos 10 países de los 29 más desarrollados, la mitad poseen un mayor aporte patronal.

«Esto demuestra que la carga de los aportes patronales no es determinante para medir el costo laboral ni es el único factor que incide», dijo Murro.

Puso el ejemplo de Dinamarca, que estableció 1% de aporte patronal y sin embargo no tiene diferencia en cuanto a la generación de empleo con el resto de los países de su zona. En Chile se eliminaron los aportes patronales con las privatizaciones, empero, los costos laborales totales no variaron.

El ex director del BPS se remitió a lo sucedido en Uruguay, cuando prácticamente se eliminaron los aportes patronales en la construcción, la industria manufacturera, el transporte y el sector rural, pero igual se vive un récord de desocupación.

Explicó que en los países desarrollados combinan la aplicación de políticas de empleo activa (generación de empleo, capacitación y entrenamiento) y pasivas (seguro de paro, jubilación anticipada). Sin embargo en nuestro país se invierte muy poco en ambas políticas laborales. «Entre la décima y vigésima parte de lo invertido en Europa», precisó Murro, quien recordó que la tasa de desempleo uruguaya duplica el promedio de América Latina. *

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