Rusos relativizan impacto de la neumonía atípica
El pánico en torno al SRAS no está justificado», afirmó el director del Instituto de Investigación sobre los virus, Vitali Zverev, en conferencia de prensa.
La reacción en cadena por polimerasa (PCR), método utilizado actualmente para diagnosticar el SRAS, «no es fiable y da un elevado número de errores», consideró, poniendo en duda las cifras del número de enfermos publicadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
«No hay nada excepcional en la aparición de la neumonía atípica. Durante los últimos 40 años han aparecido unos treinta agentes que provocan nuevas enfermedades», destacó por su parte un responsable del departamento de microbiología e inmunología de la Academia Médica de Moscú, Anatoli Vorobiev.
«El virus de la gripe se lleva muchas más vidas que el SRAS», destacó, añadiendo que «la tasa de mortalidad entre las personas afectadas por la neumonía atípica y entre las afectadas por la neumonía ordinaria es prácticamente igual».
«Cien gramos (de vodka) matan todos los virus», afirmó sonriendo Vorobiev. Según estudios realizados por expertos norteamericanos, explicó, 70 gramos de alcohol al día previenen los infartos y la hemorragia cerebral.
En Rusia, hay unas 25 personas sospechosas de padecer el SRAS hospitalizadas aunque por el momento no se ha confirmado ningún caso.
OMS investiga en pueblos chinos
La Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió investigar en las provincias chinas para verificar la verdadera dimensión de la epidemia de neumonía atípica en China, mientras que la situación seguía agravándose ayer lunes en Taiwan y tendía a mejorar en Hong Kong.
Los expertos de la OMS esperan obtener informaciones acerca de la evolución de la epidemia del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS) en China, donde el número de casos oficialmente anunciado superó ayer los 5.000.
La OMS movilizará esta semana seis equipos, sobre todo a las provincias vecinas de Pekín y Cantón, donde se han registrado la mayoría de las casos.
La agencia de la ONU teme que la situación sea peor a lo que permite vislumbrar las bajas cifras de contaminación señaladas por las autoridades para el campo, donde hay una gran densidad de población. Millones de habitantes van a trabajar a la capital y a otras metrópolis.
«Si las cifras son incompletas, la situación puede ser mucho peor», advirtió una portavoz, Mangai Balasegaram.
Doce nuevos muertos y 75 nuevos casos se registraron ayer lunes en China, la mayoría (nueve decesos y 48 contaminaciones) en Pekín.
El balance nacional es de 252 muertos y 5.013 casos confirmados, según el Ministerio de Salud, de los más de 500 muertos y 7.000 enfermos en el mundo.
Más de 4.000 personas adicionales han sido puestas igualmente en cuarentena en Pekín, de un total que supera las 23.000.
En Taiwan, la situación siguió agravándose con seis muertos y 23 enfermos más ayer lunes.
Dichas cifras llevan a 24 muertos y 207 casos el balance en la isla.
«No hay razones para asustarse. Esta alza neta es el resultado de una aceleración del examen de los casos sospechosos señalados en el departamento de Salud», aseguró un portavoz, Chi Hsueh-yun.
Sin embargo el director de un hospital de Taipei, donde se originó la crisis, fue despedido. Wu Kang-wen fue considerado responsable de las infecciones que llevaron al cierre, el 24 de abril, del Hospital Muncipal de Hoping.
Ante el aumento de los casos de SRAS, Taiwan fue clasificada zona de riesgo por la OMS.
En Hong Kong, por el contrario, la tendencia a una mejoría continuó. El SRAS causó otros tres decesos, pero sólo fueron declarados cinco nuevos enfermos.
Estas cifras llevan el balance a 218 muertos y 1.683 infecciones en el territorio que se ha visto más afectado después de China. *
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