The War & Co.
A esta altura nadie duda que la guerra es un buen negocio para algunos.
Por allí andan los jugosos contratos de «reconstrucción». Y fijate que hasta la flia. de Bin Laden ligó en el reparto. Así lo aseguró el semanario norteamericano New Yorker.
Si mal no recuerdo todo el lío empezó porque Saddam tenía vinculaciones con Bin Laden, y ahora resulta que el que las tiene es Bush. Se le va a complicar la cosa para autobombardearse.
Pero no sólo de reconstrucciones vive el hombre-belicus.
También de la fabricación de armas, que como no tienen fecha de vencimiento hay que gastarlas para vender la reposición. En Irak, en 14 días, se tiraron cerca de 10.000 bombas, casi cinco mil misiles y millones de balas de todo calibre. ¿Te acordás de aquel helicóptero Apache que derribaron unos campesinos iraquíes? Bueno, ese solo costó 22 millones de dólares. Después tenés las firmas que se niegan a poner publicidad en las transmisiones de la guerra pero la auspician fervorosamente ya que son millones los litros de Coca Cola que consumen las tropas de ocupación, también papel higiénico de Procter & Gamble, pasta de diente Colgate, toallitas de papel Pampers, para nalgas de bebé, que los soldados usan para refrescarse su cara… y siguen firmas.
A todo esto se le agrega la venta cada vez más extendida por Internet de souvenirs de la guerra y los productos «patrióticos»: Salsas picantes marca «Saddam», helados «Donald Rum Raisin» jugando con el nombre del «sensible» Donald Rumsfeld. Y otros con sabores tales como: «Odio la vainilla francesa» y «Carretera iraquí» que en su caja se ve a Saddam con un auto sin ruedas.
La versión masculina de la «Barbie»: G.I. Joe, aumentó 50% sus ventas. Pero también tenemos muñequitos más juguetones como Osama bin Laden con un vestidito rosado o Saddam en ropas sadomasoquistas.
Pero el más vendido sigue siendo el clásico papel higiénico con la cara de Saddam o Bin Laden.
¡Ojo con afanar la idea para aquí! Yo ya la registré con más de 10 caras posibles. Adiviná cuáles.
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