Tiene la palabra

Un canto de esperanza

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Si yo fuera un ser superior estaría más allá de todo, de toda miseria humana, resurgiría desde mi impotencia, me volvería luz, claridad, agua pura, o tal vez fuego, torrente y más, para poder abrir las mentes de los seres o demonios que quieren adueñarse de la tierra, y que hacen de ésta, un infierno de horrores, matando sin piedad a seres inocentes, a tantos niños.

Cambiaría de sus mentes las palabras: poder, soberbia, destrucción por: humanidad, piedad, sensibilidad, cordura y más.

En la mente de ellos sólo hay locura. A eso le llamo locura, no lo que padecen los seres que están encerrados y tal vez tratados en forma inhumana, tan sólo por tener el infortunio de ser personas diferentes, de mentes lesionadas.

Ya no se puede hacer nada por los que murieron o quedaron mutilados en ese horror.

Es por ello que intento llegar a toda la humanidad a través de una oración que sale de lo más profundo de mi alma.

Jesús ¿dónde estás? ¿Por qué permites esto? Yo te siento en mí, te veo en todos los seres que llevan tu cruz a sus espaldas. ¿Por qué me estremezco y siento escalofríos al ver tanta maldad? Te ruego que detengas esto, que borres la corrupción, la miseria, el hambre, la injusticia. Que ilumines las mentes de los que gobiernan a nuestro país y a todos los países del mundo, que haya justicia para los monstruos que hicieron tanto daño sin medir las consecuencias. Que este planeta que nos lo diste puro y lo están destruyendo, vuelva a ser el mismo. Que haya trabajo, respeto, salud, educación, dignidad. Que los niños formen rondas de alegría en las calles, en las plazas. Que resuenen coros con la «Oda a la alegría» de Beethoven. Que la poesía llegue a todos los hogares, que esté en la cumbre más alta del universo. Que nuestro futuro sea de paz, de amor, de sol para todos. Que haya en las calles música digna para nuestra juventud, con aquello que nos haga pensar en ser cada vez mejores personas.

Que no olvidemos la magia de Liszt, de Schubert, de Mozart, y más, de Haendel, Vivaldi, Bach y más, muchos más. Que los campos se colmen de frutos, hortalizas, espigas de trigo, girasoles y más. Que las calles estén limpias, que haya flores en canteros, todo cuidado por nosotros.

Que los árboles no se pierdan, que las hojas de su «verde esperanza» acaricien las nubes.

Sería el Paraíso en la Tierra. Tierra pura y buena como el agua, humilde y fragante como las violetas.

Ruego porque esta oración no sea un imposible.

MIRTHA A. PIÑEYRO – C.I: 4.145.098-7

 

Batlle proclama el vasallaje de Uruguay ante EEUU

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Como uruguayo siento vergüenza e indignación ante la repugnante demostración de vasallaje exhibida por el presidente Jorge Batlle en su reciente visita a Estados Unidos, a fin de demostrarle a George W. Bush su total adhesión por el ataque a Irak y, al mismo tiempo, prodigar sus alevosas críticas contra Fidel Castro y cubrir de elogio a Estados Unidos por su papel en la lucha contra el nazismo y el comunismo y en la defensa de la democracia y los derechos humanos. Se olvida que los negros obtuvieron sus derechos civiles recién en la década de 1960, después de una larga lucha que les costó muchos muertos y sufrimientos.

Pero, entre las cosas que dijo Batlle en su verborrágica disertación, hay algunos errores muy gruesos. Por ejemplo, mencionó que Estados Unidos nunca se había quedado con ningún territorio ajeno. Habría que preguntárselo a los mexicanos, que vieron reducido su territorio a menos de la mitad de lo que era, perdiendo Texas, California y todas las extensas tierras que México poseía al norte del Río Bravo. También, luego de su victoria en la guerra contra España en 1898, los yankis se quedaron con la zona de Guantánamo en Cuba para convertirla en una gran base naval que conservan actualmente, con la isla de Puerto Rico  hoy eufemísticamente denominada «Estado Libre Asociado», (seguramente el estatuto que Batlle soñaría para nuestro país)  y las islas Filipinas y Guam en el Pacífico. Después de una prolongada lucha contra la ocupación yanki, los Estados Unidos le concedieron a Filipinas la independencia en 1946, pero conservando 23 bases militares. Guam sigue siendo hasta hoy una mera posesión, al viejo y clásico estilo colonial. Las islas Hawai fueron anexionadas en 1898, después de derribar a la monarquía indígena y en 1959 las convirtieron en el estado número 50 de la unión.

Un capítulo muy tenebroso lo constituyen las intervenciones militares directas en México, Centro América y el Caribe (Nicaragua, Guatemala, Haití, El Salvador, etc.) donde los marines entraban a sangre y fuego para instalar luego dictaduras vasallas (Trujillo, Somoza, Batista, Duvalier, etc.) y proteger los intereses de las empresas yankis, como la United Fruit y otras. En 1954, el gobierno legítima y democráticamente elegido de Jacobo Arbenz en Guatemala fue depuesto mediante un golpe liderado por Castillo Armas, un matasiete al servicio de la CIA, por haberse atrevido a realizar una reforma agraria que la poderosa United Fruit consideraba perjudicial para sus intereses. Naturalmente, el pretexto consistió en tildar a Arbenz de peligroso comunista. Es importante recordar lo que hicieron en Panamá, a la que segregaron de Colombia en 1903 mediante una revolución independentista prefabricada y con la presencia de los barcos de guerra yankis frente a sus costas, a fin de poder construir allí el canal que controlaron en forma exclusiva hasta hace muy poco tiempo. Más cerca en el tiempo, sabemos las atrocidades cometidas en Guatemala, El Salvador y Nicaragua por guerrillas derechistas que asesinaron a decenas de miles de personas, guerrillas armadas y entrenadas por los Estados Unidos.

Seguramente, Batlle se «olvidó» del papel protagónico desempeñado por Nixon y Kissinger en el golpe de Estado que derrocó al presidente Allende en Chile en 1973 e instaló la dictadura del general Pinochet, sin duda una de las más feroces y sanguinarias de la historia de América. Y esto no fue solamente debido al escenario de confrontación ideológica que vivió el mundo durante la Guerra Fría.

Ya en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, el muy democrático Franklin D. Roosevelt se refería a la dictadura de Batista en Cuba diciendo «Yo sé que Batista es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta».

En cuanto a las histéricas expresiones de Batlle acusando de asesino a Fidel Castro por el fusilamiento de los secuestradores de un barco para huir a Miami, y aclarando que estoy totalmente en contra de esta medida, debiera recordar Batlle que, cuando George W. Bush era gobernador de Texas, confirmó las sentencias de muerte para ejecutar a más de 150 condenados a muerte, la mayoría de los cuales eran negros, pobres o mexicanos. ¿Cuánta gente murió en las invasiones yankis a Granada y Panamá, realizadas con todo el poderío militar yanki, en las épocas de Reagan y de Bush padre?

Sin embargo, hay algo que debemos reconocerle a Batlle: su sinceridad. El expresó lo que siente y lo que piensa: su amor y devoción por los Estados Unidos. A él no lo mueve ningún oportunismo ni ningún propósito de aprovechar la ocasión para obtener beneficios para Uruguay. El lo haría aunque no hubiera ninguna recompensa ante tanta fidelidad. Es más: tal vez le esté ofreciendo a Bush las riquísimas reservas de agua potable de nuestro subsuelo, o la instalación de alguna base militar en territorio uruguayo, a precio de ganga. No en vano Batlle
lidera las condenas contra Cuba e intenta concretar con EEUU los acuerdos del ALCA, dejando de lado al Mercosur. Como dijo aquel: «Yo no soy pro-yanki, yo soy yanki», expresión que le cabe perfectamente.

Finalmente, no olvidemos que este nefasto presidente fue electo gracias al apoyo del Partido Nacional, el mismo que ahora posa de opositor y pide la aprobación de medidas que, como el impuesto a la renta, fueron propuestas por el Frente Amplio durante la campaña electoral de 1999. Veremos si ahora que Batlle pisotea viejos principios que Uruguay mantenía en materia de Derecho Internacional y respeto a la autodeterminación de los pueblos, los blancos son tan «nacionalistas» a la hora de condenar las cipayas expresiones de su ex aliado y si, tanto que hablan de Herrera, recuerdan lo que él pensaba sobre el imperialismo yanki.

J. B. – AXA 10.985

 

Respuesta a Jar Sánchez

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Con algún atraso, manos amigas me han hecho llegar el diario del 17/04/03 (ocurre que la política económica de la coalición blanqui-colorada, ha pulverizado mis ingresos al punto que compro LA REPUBLICA sólo de vez en cuando). En el periódico de referencia aparece una carta de un  para mí hasta ahora  ignoto edil del Partido Colorado, llamado Jar Sánchez, que hace referencia a una carta mía, publicada el 04/04/03, en la cual hago algunas consideraciones sobre la corrupción.

Tengo claro que cualquier político que se precie intentará siempre tener algún protagonismo, sobre todo en la era mediática que vivimos. Aquellas técnicas de no faltar a ningún bautismo, cumpleaños o velorio, ya no son rentables, sino más bien riesgosas, ya que nunca falta alguien que esté dispuesto a pasar incómodas facturas.

Así, nuestro hombre al parecer decidido a «echar músculo» en su partido, tercia ante mi carta, tal vez guiado por el maestro Martín Fierro en aquello de: «Que hasta el pelo más delgado hace su sombra en el suelo».

Lo hace con tan mala fortuna que se introduce temerariamente en un tema que los popes de su partido soslayan cuidadosamente en cada oportunidad. Hace bastante tiempo que Perogrullo sentó la tesis de que cualquier partido político puede verse atravesado por el flagelo de la corrupción, el meollo del asunto Sr. Jar es cómo actúa cada partido para sacudirse esa purulencia.

El Partido Colorado no nos da buenos ejemplos en ese sentido.

Para tomar sólo los últimos 30 o 40 años, los hechos de corrupción que involucran a figuras de diversa dimensión de su partido, ameritarían la redacción de varios tomos y estoy hablando sólo de cosas medianas para arriba, no de cheques sin fondo u otras minucias.

Naturalmente que acá está incluida la brutal utilización del aparato del Estado en provecho propio.

Capítulo aparte merecen los que se han ganado, con justo mérito su alojamiento en la cárcel y aquí me estoy refiriendo al pasado, al presente y al futuro. (Ya viene caminando alguien desde Brasil, que seguro tendrá mucho para decir; ¿y qué pasará con la investigación de los negocios de Ancap en Argentina? Y con el ex directorio del BCU? Y con el ex ministro de Economía?, etc., etc.).

Y corto por acá Don Jar, tengo cosas que hacer, no me interesa esta polémica y calculo que Ud. también las tendrá en particular ahora que su partido figura tercero en las encuestas.

Menuda preocupación se les avecina hay que largar la teta y no hay otra de repuesto.

Saluda a Ud.

RUBEN GARGIULLO – C.I.: 718.581-5

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