Playa Hermosa podría estar sobre vetas auríferas
La edición del viernes pasado del diario La Nación de Buenos Aires, titula en portada un descubrimiento que atribuye a geólogos argentinos: «Hace 600 millones de años los glaciares cubrieron Piriápolis», dice la crónica. El periodista asigna importancia de primer orden al descubrimiento en tanto «aporta nueva evidencia sobre los cambios climáticos». A nivel de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, en Uruguay, se relativiza el descubrimiento como tal. Además de asegurarse que este descubrimiento ya fue planteado entre los especialistas de la región en 2001, existen certidumbres que más allá de evaluar situaciones climáticas, ello avala la posibilidad de hallar yacimientos de oro en el subsuelo.
El origen del asunto
La crónica de La Nación relata que investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, descubrieron una piedra, cuya sola presencia afirman, determina que «en un pasado muy lejano las playas de Piriápolis estuvieron cubiertas por glaciares».
Según el geólogo argentino Pablo Pazos: «Las rocas presentan rasgos que indican que el ambiente en que se formaron estaba asociado a una glaciación, o por lo menos a una época muy fría».
La época es situada hace unos 600 millones de años, el Precámbrico, cuando los organismos unicelulares comenzaron a diversificarse. Los glaciares, masas de hielo originadas por acumulación y compactación de la nieve en la superficie, aún cubren casi el 10% del planeta.
Para los científicos argentinos «si bien en el Río de la Plata nunca se habían hallado depósitos glaciares, la presencia de esta glaciación en Africa, que estaba unida a esta región, indica que aquí también era factible encontrarlas».
El geólogo argentino buscó indicios de estas glaciaciones en la costa uruguaya, hallando afloramientos rocosos encastrados unos en otros que avalaban su teoría. Las conclusiones principales apuntan a la evolución climática del planeta, lo cual continúa ocurriendo, según estos científicos.
La visión uruguaya
Para el profesor en Geología de la Facultad de Ciencias, doctor Gerardo Veroslavsky, las distintas hipótesis basadas en la reconstrucción del movimiento de los continentes, «es uno de los temas que siguen día a día varios especialistas y equipos del mundo entero. Los geólogos, paleontólogos y geofísicos, trabajan para aportar nuevos elementos de juicio en un intento de reconstrucción de la vida y de la tierra en esos lejanos tiempos».
Apunta en este último aspecto que «a medida que entramos en la profundidad del tiempo, las pistas y huellas , son cada vez más difíciles de hallar, analizar e interpretar, muy particularmente cuando entramos en el lejano Precámbrico, es decir, más de 550 millones de años».
En cuanto al descubrimiento publicitado en Argentina, para los geólogos uruguayos «no es la primera vez que se habla de la existencia de rocas de origen glacial para interpetar los afloramientos de los alrededores de Piriápolis (Playa Hermosa). Por ejemplo, un equipo de geólogos brasileños, encabezados por el geólogo Fambrini de la Universidad de San Pablo, en el último Congreso Latinoamericano de Geología realizado en Montevideo en 2001″, enfatizó que «el tema, es aún muy controvertido. No todos los geólogos interpretan esas rocas de la misma forma. Mientras algunos sostienen que se trata efectivamente de rocas sedimentarias de origen glacial, otros proponen para la misma región el desarrollo de extensas plataformas de rocas carbonáticas, cuya depositación es incompatible en un ambiente frío, y menos aún polar». En cuanto al trabajo de sus colegas argentinos reconoció que el informe «a la vez de tener a favor ciertos datos, muestra demasiadas incoherencias con respecto a otro conjunto de datos geológicos y paleontológicos. Muy particularmente, el reconocimiento de estrías glaciales en las rocas de Piriápolis ha merecido muchos reparos de la comunidad científica».
Del oro y otras razones
Finalmente cabe consignar que las diferencias entre una hipótesis y otra, más allá del ámbito científico, podría tener consecuencias insospechadas para esta franja costera del departamento de Maldonado.
Si los argentinos tienen razón, las riquezas minerales que pudieren existir a nivel subterráneo en estas áreas, de momento carecen de posibilidades tecnológicas para su determinación específica. Es decir, habría que hacer estudios sumamente costosos con la tecnología disponible para establecer si existe algo rentable económicamente. Si la hipótesis «uruguaya» es la acertada, existen serias posibilidades de que haya oro, en el subsuelo fernandino de esa costa.
Claro está que una cosa es decir que hay posibilidades ciertas de encontrar oro, y otra cosa es descubrirlo, cuantificarlo, y explotarlo. Esto último incluso si los yacimientos tuvieran un índice de concentración del mineral, lo suficientemente alta como para hacerlos rentables. Sea como fuere lo cierto es que, en el mejor de los casos, la situación aurífera mundial, plantea actualmente una oferta suficiente para el abastecimiento mundial. Los yacimientos más grandes, cuentan con reservas para 10 años por lo menos al actual ritmo. Las áreas incógnitas, como podría llegar a convertirse Playa Hermosa, aún deberán esperar años para saber si los turistas, duermen cada verano sobre un colchón de oro. *
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