En Latinoamérica y el Caribe ocurren 36 accidentes de trabajo por minuto
Tanto la OIT como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) coinciden en que es necesario un trabajo conjunto para tratar este problema y trabajar sobre sus causas que, en muchos de los casos, son prevenibles.
Las causas de muerte vinculadas al trabajo se colocan por encima de los accidentes de tránsito, las guerras y la violencia.
En las Américas, las cifras también alarman. La OIT ha estimado que en Latinoamérica y el Caribe ocurren 36 accidentes de trabajo por minuto y que aproximadamente 300 trabajadores mueren cada día como resultado de los accidentes de trabajo. También registra cerca de cinco millones de accidentes ocupacionales anuales, de los cuales 90.000 son mortales.
En cuanto a enfermedades profesionales, la OMS indica que, en América Latina y el Caribe, la notificación de enfermedades ocupacionales apenas alcanza entre el 1% y el 5% de los casos, ya que, por lo general, se registran sólo aquellos que causan incapacidad sujeta a indemnización. Las enfermedades ocupacionales o profesionales tradicionales más reportadas en todos los países de América Latina y el Caribe son la hipoacusia ocupacional, las intoxicaciones agudas por plaguicidas y metales pesados, y las enfermedades dermatológicas y respiratorias. Las enfermedades crónicas que pueden estar asociadas al trabajo como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y las osteomusculares no aparecen registradas como tales.
En América Latina, aunque no hay datos globales, se estima que el costo de los accidentes de trabajo y las enfermedades ocupacionales representa un gasto de entre el 3% y el 10% del Producto Bruto Interno (PBI) de los países.
Luego de acciones sostenidas de concientización, en 1999, los países de las Américas consideraron a la salud de los trabajadores como un factor prioritario dentro de las políticas de salud pública, quedando incorporada en el Plan estratégico de la OPS 2003-2007 y comprometiéndose a impulsar la promoción y protección de la población trabajadora, en una forma equitativa y justa, bajo un enfoque de prevención y de promoción a la salud. El Consejo Directivo de la OPS adoptó la resolución XIII para llevar a cabo estas políticas a través de la implementación del Plan Regional de Salud de los Trabajadores. Estudios de costo-beneficio realizados en Centroamérica demostraron que, cuando las compañías invertían en programas de salud y seguridad para los trabajadores, la rotación de personal se reducía en algunos casos de 45% a 12% en un año. También el ausentismo por discapacidades y consultas médicas cayó un 80% y los costos de operaciones se redujeron en un 30%. La eficiencia global aumentó de 48% a 80%. Muchos informes han demostrado que los países más competitivos son también los más seguros. Una estrategia de sobrevivencia con bajos niveles de seguridad y de salud y bajos ingresos no conduce a la alta competitividad o la sostenibilidad. *
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