La Iglesia Católica consultará a sus fieles para luego delinear su futuro
Hacía 52 años que la institución no concretaba una participación de estas características y coincide con la preparación del IV Sínodo Diocesal.
Los miles de católicos residentes en la capital tendrán la oportunidad de opinar acerca de qué tipo de iglesia quieren para los próximos años y podrán cuestionar o aconsejar sobre los lineamientos pastorales actuales de la iglesia. Tanto el creyente de a pie, como los catequistas y los sacerdotes, e incluso, los no creyentes tendrán a partir del próximo 2 de mayo la posibilidad de responder a numerosas preguntas que una Asamblea Sinodal planteará como forma de saber qué opinan los fieles.
En la Catedral y en todos los colegios y parroquias serán distribuidas unas papeletas a fin de responder a preguntas o formular sugerencias. Una vez llenadas las hojas, un equipo de personas elegidas por el Sínodo, elaborará, en base a los contenidos recogidos, un documento de trabajo sobre qué cosas tienen que replantearse, reafirmarse o crearse dentro del arzobispado.
En Montevideo hace 52 años que se hizo el último Sínodo, y con él también la última consulta cuyas propuestas resumidas en las conclusiones alcanzan carácter de legislativas en vez de ser una simple sugerencia.
El Sínodo es en la práctica, una asamblea de laicos y sacerdotes que prestan ayuda al obispo, y tras escuchar la voz del pueblo católico sobre la realidad de la diócesis, toma ciertas opciones.
El arzobispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno instauró esta actividad para el año 2005. Mientras tanto, transcurre una etapa de preparación, donde los creyentes son consultados por primera vez en mayo del 2003, luego, vuelven a solicitar sus opiniones sobre determinados temas en el mes de agosto, y la última gran consulta será durante 2004.
A partir de los primeros días de mayo, los católicos podrán responder sobre los sacramentos de la iniciación, bautismo, confirmación y eucaristía. También sobre a familia y el sacramento del matrimonio, los jóvenes y las vocaciones.
En agosto podrán responder sobre otros cuatro temas (educación católica, evangelización de la cultura, la parroquia y sus comunidades y la doctrina social de la iglesia).
La última consulta en abril de 2004 abarcará al clero diocesano, secular y religioso, el diaconado permanente, la identidad de la vida consagrada y los movimientos eclesiales.
Estos temas incluyen los aspectos esenciales de las actividades de la iglesia.
Cabe consignar que en otras ocasiones se formularon consultas a la comunidad, pero en esta oportunidad, las conclusiones del Sínodo tendrán carácter legislativo. Se estima que se repartirán miles de cuestionarios en todo Montevideo
Los dos primeros Sínodos en la Arquidiócesis fueron realizados en los años 1925 y 1935 bajo el episcopado de monseñor Juan Francisco Aragone, el tercero (1951) fue convocado por monseñor Antonio María Barbieri. El de 2004 será el IV Sínodo que llevará el lema «Mar Adentro… En tu palabra». El sacerdote Roberto Russo, designado por el arzobispo como secretario general para la preparación de este evento, dijo a la publicación católica Entre Todos, que monseñor Cotugno designó este cuarto Sínodo, por encontrarse a 40 años del Concilio Vaticano II. Además de encontrarse la iglesia atravesando importantes desafíos y enfrentarse a los grandes cambios que se suceden. «Es importante que la Arquidiócesis se pregunte qué rostro queremos para esta iglesia de Montevideo en vistas de una nueva evangelización», dijo Russo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad