LOS VECINOS ANALIZAN PRESENTAR UN RECURSO ANTE LA INTENDENCIA

Ciudad de la Costa levanta nuevamente sus banderas por el estado de las calles

Los vecinos de la Ciudad de la Costa volvieron a reclamar a las autoridades comunales que se solucionen los problemas relacionados al pavimento en mal estado, lo que genera un gran número de inconvenientes que se agravarán con la llegada de las lluvias de invierno. A ello hay que agregarle la realidad pautada por la falta de alumbrado público y el nuevo aumento en los reaforos. Los vecinos aseguran que «si no arreglan las cosas ahora que agarraron plata con la readecuación tributaria», corren el riesgo de que sus reclamos sean olvidados. Se maneja para los próximos días la posibilidad de cortar la ruta y elevar un recurso de amparo contra la Intendencia canaria.

La situación casi surrealista que se vive en la Ciudad de la Costa (que abarca a todos los balnearios desde el Puente Carrasco hasta el arroyo Pando) amenaza con agravarse en la medida que se intensifiquen las precipitaciones. A pesar de ser favorecida por la naturaleza, esa zona del departamento de Canelones presenta una serie de inconvenientes que provienen del hecho de ser el área de mayor crecimiento demográfico de América Latina, algo que no estaba en los cálculos de nadie.

Los pozos de las calles que hacen casi imposible el tránsito, el endémico problema de los residuos domiciliarios que se juntan porque el recolector no pasa con la frecuencia que debiera, son responsabilidades incumplidas por la comuna por falta de recursos.

Los vecinos también padecen dificultades con el transporte colectivo, que además de ser escaso y no respetar del todo los horarios, en algunos balnearios se ha negado a ingresar para no destruir los amortiguadores por la cantidad de pozos. Esta situación se vivió semanas atrás en El Pinar cuando Copsa decidió no transitar las calles internas. Si bien la situación se solucionó en forma momentánea, cuando la propia empresa decidió costear el arreglo de algunas calles, la llegada de las lluvias invernales serán un escollo difícil de superar. También las ambulancias y los transportes de escolares presentan inconvenientes al momento de transitar por caminos que parecen sólo habilitados para equinos.

En la Asamblea desarrollada en la tarde de ayer, algunos vecinos como Cristina, vocero de los manifestantes, sostuvieron que la comuna «no tapa los pozos ni retira los residuos», recordando además que esta situación se registra aún «cuando seguimos pagando la contribución inmobiliaria» .

Los vecinos reclamaron a las autoridades que tomen cartas en el asunto ya que «ahora tienen plata», haciendo referencia al plan de recuperación de morosidad que la Intendencia Municipal de Canelones implementó para mejorar el aspecto de la recaudación. Si bien aún no se conocen los números oficiales, los vecinos reunidos en la entrada del balneario Lagomar exigieron la implementación de medidas, ya que «la situación no da para más». Asimismo, pusieron particular énfasis en el hecho de que a la difícil problemática planteada «hay que encontrarle una salida legal», para lo cual ya han desarrollado consultas con diversos constitucionalistas.

«Si vamos a un almacén, pagamos por un kilo de azúcar y no nos dan el producto, creo que a eso se le puede llamar robo», sostuvo Cristina, para quien «ya se llegó al límite máximo y no podemos tolerar que nos sigan robando. Tenemos que definir qué vamos a hacer, si vamos a seguir pagando para que nuestros dineros vayan a una bolsa sin fondo o le ponemos punto final al asunto». En cuanto a la iluminación de la zona, el problema es tan endémico como los pozos. Si bien se puede encontrar un gran número de picos de luz, esas columnas permanecen apagadas siempre. Como se recordará, la comuna mantiene una pesada deuda de más de 200 millones de pesos con UTE, generada precisamente por el costo del alumbrado público. Francisco Pérez, otro de los voceros de los vecinos, afirmó a LA REPUBLICA que «la gente hizo un esfuerzo enorme para ponerse al día con los tributos y ve que no se está haciendo nada por parte de la Intendencia. Tenemos la sensación de que estamos malgastando el dinero y hay muchos que van a optar por no pagar más». Pérez agregó también que «en este año nos encontramos con la sorpresa de que volvieron a aumentar los reaforos en 1,23% y con ello sólo van a seguir castigando a la gente». Tras la movilización, que convocó a unas doscientas personas, se determinó continuar esperando por una respuesta de la Intendencia en un corto plazo, estableciéndose que entre las medidas que se espera poner en práctica se maneja el corte de la Avenida Giannattasio, lo que fue desestimado para el día de ayer debido a las molestias que se hubieran causado a los miles de automovilistas que regresaban a Montevideo después de la Semana de Turismo. También se resolvió implementar un recurso de amparo ante la administración del intendente Tabaré Hackenbruch por la carencia de servicios.

La falta de recursos de la comuna tiene su origen en el alto nivel de morosidad que llegó a superar el 70 % en la contribución inmobiliaria y el 35% en patente de rodados. Tras la implementación del plan de recuperación de morosidad que comenzó a funcionar a partir del pasado mes de octubre y que llegó hasta marzo último, el director de Hacienda de la Intendencia canaria, Daniel Lamela, había dicho a LA REPUBLICA que el resultado había sido «altamente positivo ya que equilibramos notablemente las finanzas de la Intendencia». *

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