Reclaman la apertura de una Oficina de Identificación Civil en la ciudad de Pando
Esa oficina permitiría atender los requerimientos de una población superior a los 150 mil personas, beneficiando a los pobladores de ciudades como Pando, Barros Blancos, Migues, Montes, Tala y otras, que conjuntamente a las zonas rurales que le rodean conforman un panorama social sumamente complejo. Para la mayoría de esas personas -crisis mediante- le resulta casi imposible ir a la capital departamental o a Montevideo para realizar el trámite. El lugar más cercano es el Centro Comercial Parque Roosevelt, pero las deficiencias del sistema de transporte lo alejan del resto del departamento, a pesar de su cercanía geográfica. Al costo para tramitar la cédula, hay que agregarle el del boleto de transporte, lo cual hace que se necesiten más de 100 pesos, algo alejado para muchos, teniendo en cuenta que se trata de familias en general numerosas.
Pero detrás de un hecho que puede aparecer como meramente anecdótico, se esconde una cruel situación social.
Consultado por LA REPUBLICA, el edil Vicente Silvera (FA-AU) reconoció que «hace unos días le ayudé a una chica de 16 años embarazada a sacar su cédula de identidad y me entero de que el hermano, de 18 años, tampoco tenía su documento». Esa situación está directamente ligada a los enormes problemas que se viven en los escalones más bajos de nuestra sociedad y es sólo un reflejo de la realidad. Hay que sumarle los problemas de carencias alimenticias y de seguridad.
En los últimos cuatro meses del año pasado se constató que al momento de tramitar la partida de nacimiento a los efectos de sacar la credencial cívica, la amplia mayoría de los jóvenes de entre 16 y 20 años que necesitaron el trámite, no tenía el documento de identidad.
Entonces el razonamiento es sencillo: al carecer de trabajo un amplio sector de la sociedad, los padres no envían a sus hijos a estudiar, para lo cual necesariamente deben tener la cédula. Un problema social que se ahonda año a año, sin perspectivas de salida a un mediano plazo.
El edil Silvera recalca que «solo en Pando, Barros Blancos y Empalme Olmos, estamos hablando de 100.000 personas».
En relación al lugar físico que ocuparía la oficina, el curul recuerda que existen las estructuras edilicias de los Bancos Comercial y de Crédito, actualmente desocupadas, al que se le sumará muy pronto el del Banco Hipotecario del Uruguay, cuya sucursal en la ex Ciudad Industrial quedaría en el camino tras la reestructura de la institución.
A ello hay que sumarle las estructuras de los clubes sociales así como del Centro Comercial que también están dispuestos a ayudar en ese sentido. Todos entienden que la instalación de esa oficina ayudaría a inyectarle una nueva dinámica a una ciudad que ha visto cómo la actividad se deprimió en forma alarmante. *
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