MSP investiga al laboratorio que ofertó los mejores precios
Los inspectores del Ministerio de Salud Pública (MSP) pusieron su acento en estos días en dos temas esenciales para la Secretaría de Estado. Por un lado, la comercialización de fármacos sin los registros correspondientes y por otro la triangulación que hace llegar medicamentos a supermercados y otros comercios que no pueden vender esos productos.
Vinculado a la venta de remedios sin registros, a comienzos de abril la Dirección General de la Salud (Digesa) advirtió a la población sobre las irregularidades en la comercialización del medicamento Invermectina, indicado para la sarna humana.
Sobre la triangulación a «gran escala» según el MSP, las autoridades sanitarias intentan llegar al fondo de este sistema que involucra a algunos laboratorios internacionales que venden medicamentos a determinadas farmacias vía ésta obviamente legal , pero sabiendo que éstas venderán algunos fármacos a kioscos y supermercados que tienen prohibido comercializar esos productos. Este es el punto que el MSP procura atacar amparándose en la ley 15.703 donde se establecen las condiciones de venta de medicamentos.
La normativa indica que los laboratorios sólo pueden vender fármacos a droguerías o farmacias y los medicamentos, a su vez, sólo pueden ser vendidos al público en las farmacias, que siempre deben actuar como minoristas y no como mayoristas. El Ministerio de Salud Pública apunta entonces a que los fármacos se comercialicen, como establece la ley, sólo en farmacias y no en otros comercios. Ni cremas curativas, ni sales esfervescentes, ni analgésicos de ninguna naturaleza pueden venderse en kioscos, supermercados o empresas mayoristas, que luego se encargan de distribuir el producto. Al Ministerio también le preocupa la venta ilegal de medicamentos en las ferias vecinales, donde, además de ser un mecanismo irregular, los fármacos se exponen a condiciones de almacenamiento que no siempre coinciden con las que debe mantener el producto.
Las denuncias sobre la venta ilegal triangulada laboratorios a farmacias y éstas a kioscos o supermercados , se acrecentaron por parte de algunas farmacias que ven descender sus ventas y entienden que, si determinados medicamentos tienen otra boca de salida al público, las ganancias están entonces más comprometidas.
Para ahondar en esta «venta triangular», los técnicos del MSP que inspeccionan los laboratorios sostienen que para obtener resultados, las autoridades sanitarias deberán requerir la colaboración del Ministerio del Interior.
Amenazas a Bio-Shar
El Ministerio de Salud Pública investiga a la empresa Bio-Shar, importadora de medicamentos citostáticos que presuntamente según las denuncias recibidas por el MSP , comercializaría algunos de los fármacos sin los registros correspondientes.
Bio-Shar es representante desde 1998 del laboratorio Dosa, de Argentina.
Su responsable, Juan Antonio Panocián, dijo a LA REPUBLICA que «se trata de una guerra de la cámara de laboratorios internacionales, que no aceptan que vendamos a precios más bajos que ellos. Por ejemplo, vendemos Plusplatin 100 miligramos a $ 650 cada una de las ampollas, mientras que otras empresas venden este producto (oxaliplatino) a $ 15 mil y $ 17 mil».
Añadió que «conseguimos bajar los precios de todos los medicamentos oncológicos y los laboratorios nos hacen la guerra». De hecho «nos llamaron para que pongamos precios exhorbitantes a la hora de las licitaciones (del MSP) pero no estuvimos de acuerdo». Panocián relató que su empresa fue la única que se presentó a la licitación para la Central de Compras, cuando el resto de los laboratorios no propusieron precios ante el llamado del Ministerio de Economía y Salud Pública. «A partir de allí nos acosan permanentemente. Nuestra calidad es muy buena y somos uruguayos, no somos multinacionales. Tampoco decimos que trabajamos gratis, pero ganamos lo justo». Panocián preguntó «quién llevó al mutualismo y a Salud Pública a la situación de hoy»
El empresario se autodefinió como «un forúnculo», para el resto de la industria y dijo que «hace dos años que nos martirizan permanentemente», por ejemplo con denuncias al MSP y envío de inspecciones. Lamentablemente continuó molestamos y los laboratorios multinacionales nos hacen la vida imposible. «Tenemos medicamentos para el Sida que queremos que nos den las autorizaciones, y sin embargo estamos trancados porque hay una multinacional que trae el producto y lo vende en forma monopólica y muy caro».
«No somos Roche, no somos nadie, somos chiquitos, pero molestamos», insistió el empresario.
Panocián dijo a LA REPUBLICA que fue «amenazado» y tuvo que mudarse de su casa. Insistió en que fue amenazado él y su familia de todas las maneras posibles.
Hay mucho dinero en el medio confesó , pero nosotros no sabíamos que esto era una mafia, que nos tiene acorralados, concluyó el responsable de la importadora de medicamentos Bio-Shar. *
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