Carne clandestina
La Intendencia de San José libró un comunicado donde se explicitaba que procedería a tomar serias medidas tras la constatación de un gran aumento de las infracciones en diversas carnicerías «por faenas clandestinas» de ganado y la consecuente elaboración de subproductos «al margen de toda normativa vigente».
Esta situación fue calificada por los directores de Higiene y Sanidad como seriamente riesgosa para la salud de la población, por lo que la Intendencia endureció la fiscalización de los locales que venden carne en el departamento e inmediatamente comenzó a aplicar fuertes sanciones de tipo económico y otras, que incluso alcanzaron a la clausura de cuatro locales.
El intendente Juan Chiruchi se reunió con sus asesores en la materia y los responsables de las oficinas que tienen a su cargo el contralor respectivo, y se determinó el incremento de las inspecciones por parte del personal municipal. Este «actuará de acuerdo a las normas vigentes, pero con la mayor severidad, pudiéndose llegar, en los casos que lo ameriten, a la clausura de establecimientos», así como a la aplicación de fuertes sanciones de tipo económico a los responsables de las transgresiones, puntualizaba el documento oficial enviado a este matutino.
A la fecha ya han sido clausuradas cuatro carnicerías –una de las cuales está ubicada en una localidad del interior departamental– y desde la oficina de Higiene, se confirmó públicamente que uno de los lugares utilizados como «boca de venta», es el propio Estadio de fútbol, Casto Martínez Laguarda.
Chivos expiatorios
El presidente de la Unión de Vendedores de Carne, Danilo Cabrera, manifestó a LA REPUBLICA «estar de acuerdo» con las inspecciones que periódicamente realizan tanto la Intendencia como la Policía pero, precisó que no está de acuerdo con que las carnicerías «sean los chivos expiatorios de esta situación de faena clandestina».
Según Cabrera, este fenómeno se registra en el «`puerta a puerta´, es decir, una persona que por ejemplo tiene un campito y desde su casa en la ciudad vende y los vecinos saben y van a comprar uno o dos kilos de tal o cual parte del animal».
También, sucede que la Intendencia de San José da «permisos especiales para carnear (…) permisos que no se sabe a ciencia cierta cómo funcionan pero que se dan aunque están expresamente prohibidos por INAC (Instituto Nacional de Carne).
Supongamos que otro vecino declara en la Intendencia que va a realizar un evento especial en su casa en la ciudad, entonces le dan un permiso de esos, para que pueda carnear un animal, después especifica a qué hora, qué día y cuál va a ser el recorrido que cubrirá para llevar el animal desde el campo a la ciudad (…)
Y esto, precisamente, es lo que está prohibido por INAC, los permisos están pensados para los productores con sus empleados o con sus familias, pero para consumir, en todos los casos, dentro de los establecimientos», concluyó el entrevistado. *
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