Las autoridades sanitarias están en alerta por neumonía atípica
El Ministerio de Salud Pública analizará desde el punto de vista jurídico la posibilidad de someter a cuarentena a los pacientes que eventualmente padezcan neumonía atípica.
El director general de la Salud, Diego Estol, aclaró que «hay que analizar este punto porque pueden existir demandas legales», por parte de pacientes o familiares que se opongan al aislamiento.
El especialista en enfermedades infecto contagiosas, Alvaro Galeana, dijo ayer a LA REPUBLICA que si pasajeros en avión o barco llegaran al país con síntomas de neumonía atípica, hay que ver cómo se podrá llevar adelante esta situación «porque tal vez Uruguay se encuentre capacitado para asistir de 1 a 5 casos de esta enfermedad, pero no sé si podría resolver la asistencia de 99 personas que lleguen en un vuelo o en un barco». Galeana consideró un ejemplo extremo a los efectos de describir la carencia de infraestructura en el país.
Describió, además, que «en el mundo se usan salas de aire filtrado para el aislamiento respiratorio y máscaras de protección de aire para que el personal de salud respire justamente aire filtrado, porque los tapabocas simples no pueden servir para mucho ante esta enfermedad». El especialista apuntó que las salas de aislamiento con las que cuenta Uruguay tampoco son muchas, están pensadas para que el paciente no se contagie de ningún germen mientras está internado, pero no están ideadas para que el personal no sea infectado por el paciente, como puede suceder en este caso.
En cuanto a la posibilidad de que el Ministerio de Salud Pública (MSP) disponga una cuarentena para pacientes con síntomas de neumonía atípica, Galeana explicó que «en principio el ministerio podría determinar este extremo porque hay un interés público que debe ser preservado».
El director general de la Salud, Diego Estol, relató que «el presidente de Estados Unidos, George Bush dio potestades a las autoridades sanitarias de su país para que en caso de diagnosticar neumonía atípica, pueda resolver cuarentena para esos pacientes». En EEUU no fue registrado aún ningún caso y sólo se estudiaron algunos sospechosos.
El MSP comunicó este fin de semana que se tomaron medidas en todos los puestos de frontera y que se preparan aspectos técnicos para el adecuado aislamiento y tratamiento de las personas que lleguen al país con síntomas de neumonía atípica, así como para quienes hayan estado en contacto con el paciente.
Calma y alerta
El director general de la Salud, Diego Estol, negó ayer que en Uruguay existan casos de neumonía atípica. En conferencia de prensa junto al subdirector Julio Vignolo, indicó que el MSP ya definió tres lugares para asistir, eventualmente, a las personas portadoras del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS). La ubicación de estos sitios quedará en reserva para que las personas a internar no se sientan intimidadas. Estol subrayó que en la región sólo hubo casos sospechosos de neumonía atípica como ocurrió en Paraguay y Brasil.
Recién llegado de EEUU, el director general de la Salud indicó que «aparentemente el germen de marras es un cornavirus, de origen animal, es decir, un virus que se veía en patologías de tipo animal y que ahora puede verse en el hombre».
Definió que el MSP está en «calma y alerta», ya que por un lado ni Uruguay ni la región registran casos de neumonía atípica pero también se sabe que es una enfermedad de rápida transmisión.
Por su lado Vignolo subrayó que las personas que deban viajar a la zona de riesgo sudeste asiático y Canadá , deberían retrasarlo o restringirlo.
De igual manera, el MSP realizará un seguimiento a las personas que presenten síntomas de neumonía atípica al llegar al país.
Los síntomas de la enfermedad son fiebre mayor a 38 grados, dolores musculares, dolor de cabeza y garganta y dificultad respiratoria. Todavía no se conoce exactamente cómo se propaga la patología, aunque se presume que su contagio es vía oral.
Dado que el síndrome no cuenta con demasiados antecedentes por constituir una enfermedad nueva, no puede inferirse que exista relación directa con la temperatura ambiente. Ni las autoridades sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni los técnicos que trabajan en los 11 laboratorios multinacionales dirigidos por la OMS para identificar el germen, pueden concluir que el calor por ejemplo elimine el virus.
Lo que sí se sabe es que el 90% de los casos afectados pertenecen a trabajadores de la salud y familiares directos de los enfermos. La OMS también conoce que si bien la patología es grave, no siempre necesariamente es letal. Además, luego de tres meses de presencia del síndrome, los técnicos comienzan a obtener algunas experiencias con antivirales conocidos, que en varios casos dieron resultados positivos.
El catedrático de la Facultad de Medicina Eduardo Savio había dicho días pasados a LA REPUBLICA que «existe un antiviral bastante antiguo llamado Ribavirina, que puede otorgar resultados para combatir el germen».
La zona de riesgo donde se detectó la patología es China, Hong Kong, Taiwan, Singapur y Vietnam. También están afectadas las provincias canadienses de Ontario y Columbia Británica, Bélgica y Australia. La semana anterior se sospechó un caso en Brasil de una periodista que había estado en la zona peligrosa. *
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