Aún no hay vacunas contra el virus
La investigación sobre el virus de neumonía atípica por expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) prosiguió este fin de semana en Cantón con la visita a hospitales donde están siendo tratados los primeros enfermos de la epidemia que ya causó la muerte a 90 personas en el mundo.
La tarea de los especialistas de la organización internacional se verá sin duda facilitada tras las excusas, singularmente excepcionales, presentadas por China el viernes por la manera en la que sus autoridades trataron el fenómeno aparecido en noviembre en la provincia meridional de Guangdong.
«Hoy (viernes) nos excusamos ante todos», declaró a los periodistas Li Liming, responsable del Centro Chino de Prevención y Control de Enfermedades respecto a la propagación del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS).
«Nuestros departamentos médicos y nuestros medios han dado prueba de falta de coordinación. No fuimos capaces de unir nuestras fuerzas a fin de brindar a cada uno los elementos científicos (necesarios) y permitir a las masas tener acceso a tal tipo de conocimiento», explicó.
Tales excusas, inhabituales en autoridades que no toleran la admisión de fallos, se produjeron luego de violentas críticas internacionales que reprochan a Pekín negligencias, responsabilizándola por la intensidad de propagación de la enfermedad.
Sin embargo, el pedido de excusas no fue divulgado por la prensa del país y el ministro chino de Salud no mencionó el reconocimiento de la responsabilidad de las autoridades en su conferencia, la primera sobre el SRAS.
Por el momento no existen contra el virus de la neumonía atípica ni vacuna ni medicamentos apropiados para combatirlo
El objetivo es definir la forma del agente patógeno que hasta el presente escapa al trabajo conducido por científicos del mundo.
«Se hizo aquí un examen extremadamente completo y un análisis de la larga nómina de agentes patógenos potenciales», declaró el vocero de la OMS, Chris Powell, presente en Cantón.
Los investigadores sospechan que el virus pertenece a una forma del cornavirus que causa el resfrío y enfermedades en los animales. Powell añadió que los elementos proporcionados por los chinos muestran otro agente patógeno, la bacteria clamidia, que podría desempeñar un papel relevante en la irrupción de la enfermedad.
La clamidia, enfermedad sexualmente trasmisible, es conocida por provocar otras enfermedades, entre ellas la neumonía.
El virólogo alemán Wolfgang Preiser de la OMS estimó que tales agentes patógeneos «podrían actual al mismo tiempo que el cornavirus». *
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