Tiene la palabra
Los rusos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Los rusos se deben haber vuelto locos. Noticias alarmantes provenientes de la Federación Rusa informan acerca de la proliferación de organizaciones neonazis que emplean la abominable simbología hitleriana y cuyo blanco predilecto lo constituyen inmigrantes de piel oscura originarios de los países circundantes. Acaso estos jóvenes rusos no saben que enarbolan estandartes que representan un símbolo de muerte para su nación.
Cuando Hitler y su estado mayor tomaron la decisión de llevar adelante la operación barbarrosa, es decir la invasión de Rusia, decidieron también que ésta no sería una guerra convencional –como lo fue por ejemplo contra Francia–, sería una guerra de aniquilamiento, de exterminio, de tierra arrasada. Los jerarcas nazis querían convertir a Rusia en una gran fosa. Hitler se proponía reducir la población de la Unión soviética a veinte millones, los cuales serían esclavizados por sus amos arios.
Y ello ¿por qué?, porque los rusos, es decir los eslavos, eran considerados una raza inferior, subhumana, un puntito por encima de los judíos.
Pero luego de los judíos eran los eslavos los que aguardaban su turno en la sala de espera al infierno nazi. Prueba de todo esto es el trato que recibieron los prisioneros de guerra rusos y polacos (que murieron por millones), en comparación con el trato recibido por prisioneros de guerra británicos, franceses, y norteamericanos.
La Wermacht fue consecuente con el delirio del Führer. Rusia fue el país que más destrucción sufrió durante la Segunda Guerra Mundial.
Un informe final de las Fuerzas Armadas Rusas sitúa el número de bajas padecidas por la Unión Soviética en 26.600.000 muertos (11.600.000 soldados y 15.000.000 civiles), en su mayoría ucranianos y rusos, y esto sin contar a los heridos y mutilados. Los seguidores rusos de esta ominosa ideología saben despreciar a su propio pueblo o adolecen de algún trastorno mental.
Claro está que el delirio paranoico está en la esencia profunda de la ideología nacionalsocialista, y en los más oscuros y retorcidos vericuetos psíquicos de sus líderes, porque si Hitler, Goebbels, y Himmler, se hubieran munido solamente de un espejo, debían en un acto de suprema coherencia, haberse pegado un tiro en la sien, pues ninguno de ellos era alto, rubio, musculoso y de ojos azules. Ojalá hubiera sido así, el mundo se hubiera evitado la gran hecatombe.
JAVIER PLOTKIN – CI: 1.122.009-3
Reclamos de médicos de MIDU
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Hace un año y medio que el MSP cerró la Mutualista Israelita del Uruguay (MIDU). En ese momento el SMU al levantar un paro médico nacional realizado por tal motivo, proclamó que no se perdería ningún puesto de trabajo. Los médicos nos comprometimos a apoyar la afiliación de los socios de MIDU al Casmu asegurando de ese modo las fuentes laborales, la preservación de la relación médico-paciente, etcétera. El acuerdo fue con el Casmu; el garante el SMU. Y los médicos de MIDU, confiando en nuestro sindicato, cumplimos con el compromiso. Como prueba de ello están los remitidos de prensa de la época. El Casmu se benefició con miles de socios de MIDU, en su mayoría beneficiarios de Disse. Sin embargo no hubo solución, los socios ya estaban en el Casmu, todos de Montevideo, pero ningún médico vio resuelta su situación laboral. Para los primeros veinte médicos de una lista de prioridades, la solución planteada fue que siguiéramos haciendo socios a destajo para el Casmu en Florida y en San José, mediante la creación de una cooperativa médica que gestionara dichos centros secundarios. En el futuro se harían propuestas similares para los médicos restantes. La cooperativa tendría como único cliente al Casmu que proporcionaría la infraestructura y un ficto por ochocientos socios durante seis meses.
Más allá de ese período la cooperativa quedaría a la buena de Dios. O sea, no se aseguraba la fuente laboral, ni siquiera el salario, dado que el ficto apenas cubría la mitad del presupuesto necesario para abrir. Todo esto en el marco de un trato «de empresa a empresa» según palabras del doctor Arduz, miembro de la Junta Directiva del Casmu. A esto hay que agregar que mientras no se completa el trámite de formación de la cooperativa, los médicos fundadores respondemos con nuestros bienes personales ante eventuales deudas contraídas por la misma. Tal vez el SMU creyó que con los cinco mil seiscientos pesos por mes que recibíamos mientras se discutía una solución diríamos que sí a todo. En definitiva fuimos embaucados por el Casmu, y lo que es peor, por el SMU. Huelga, entonces, expresar el dolor con que redactamos estas líneas.
Las aspiraciones de los médicos de MIDU resultaron excesivas para el Casmu, tal vez caprichosas: un trabajo en condiciones análogas a las de los médicos del Casmu –a donde fueron a parar miles de socios de la MIDU–, en Florida, San José o en donde fuera, pero corriendo el mismo albur en cuanto a seguridad laboral, salario, condiciones de trabajo, etcétera. No aspirábamos a más de lo que el medio puede dar, no queríamos ingresar al Casmu por encima de cargos concursables y escalafonados, no queríamos vulnerar derechos de otros médicos. Entendíamos que existían alternativas que no por nuevas debían ser rechazadas; la situación era peculiar y en esa medida debía ser tratada. La razón de ser primaria del Centro de Asistencia del SMU es brindar un buen nivel de asistencia solucionando el trabajo médico. Por ejemplo, ¿tales sedes no podrían ser gestionadas por el Casmu aunque significara un hecho inédito, y no por una cooperativa como las de otras sedes cuya génesis fue completamente distinta? Nosotros no somos un grupo de médicos que se propuso venderle servicios al Casmu en el Interior. Es el Casmu quien debe cumplir con lo pactado luego de incrementar su padrón con miles de socios de MIDU, y el SMU quien debe asegurar que ello suceda. Ellos tuvieron la iniciativa, incrementaron su padrón en miles y ahora su obligación es moral. Y es mayor aún para el SMU.
El 20 de mayo pasado, tras nueve meses de negociaciones sin acuerdos y luego de juntar las firmas necesarias para que el diferendo fuera dirimido por la Asamblea General del SMU, (que el Ejecutivo se negaba a convocar), dicho organismo ratificó lo actuado hasta ese momento por la dirección del sindicato y levantó la asamblea en cuarto intermedio por 84 votos contra 81. Los argumentos de la mayoría prácticamente no fueron expuestos, según consta en actas. Se percibía el temor de los colegas del Casmu por que se afectara a su vez su fuente laboral, a pesar de que en la moción de los médicos de MIDU se explicitaba su intención de no competir por esos cargos. Hubiéramos querido saber la opinión del doctor Barret Díaz, que no se expresó en la Asamblea, en un tema que es tan importante como el que estuvo planteado hace pocos días con respecto al MSP, y que signó un punto de partida en la absorción de médicos de las IAMC que cierran. Cómo pedir a otras instituciones que absorben socios de estas IAMC, una solución para sus trabajadores médicos, si nuestro propio sindicato propone soluciones menos que paliativas para unos pocos.
En estos seis meses el cuarto intermedio no fue levantado, y como están las cosas seguirá de ese modo. Entretanto se logró mejorar el ficto, ampliar el presupuesto y extender el plazo a dieciocho meses. Sin embargo no hubo forma de acordar los términos del contrato. El Casmu no aceptó ninguna de la
s cláusulas propuestas por los médicos de MIDU. Tres de las mismas que fueron acordadas por los abogados de las partes, desaparecieron al momento de firmar el mismo en términos más o menos parecidos a «son lentejas las comes o las dejas». Finalmente la negociación culminó con un ultimátum del SMU, pero dirigido a sus propios afiliados y no a la empresa. Teníamos que firmar antes del 30 de noviembre y empezar a trabajar en diciembre en los términos establecidos en un contrato redactado en forma unilateral por el Casmu. Los que no firmaran quedaban afuera. Pero eso no fue todo. El día de la firma nos presentamos los médicos afectados a dicha cooperativa junto con nuestro abogado (que debió haber sido el del SMU, ya que se trata de médicos del SMU que se quedaron sin su cargo). La contraparte faltó. Sólo ante el pedido de contar con la presencia de algún miembro de la Junta Directiva del Casmu, se hicieron presentes los doctores Arduz, Eguren y García Unzain, este último representante del SMU en la Junta Directiva del Casmu, quienes volvieron a aclarar brevemente que los términos eran inmodificables.
A los pocos días leemos en la prensa una declaración del Ejecutivo del SMU con respecto a la situación de los médicos contratados del MSP con la que estamos de acuerdo: «El problema es un contrato abusivo y propio de estados totalitarios que se nos quiere imponer. Sin derecho a licencia por enfermedad, ni aguinaldo, ni licencia por maternidad, ni salario vacacional, ni nada. Y además, sin derecho al pataleo: los contratos ya están redactados y, si nos gusta bien, y si no también». Lamentablemente la situación entre el Casmu y los médicos de MIDU está planteada en los mismos términos. La diferencia es que en este caso el SMU nos dejó a la deriva. La cuestión del trabajo médico no se resolverá con soluciones aisladas e individuales, sino con la participación del cuerpo médico nacional en un sindicato que lo represente y defienda.
DRES. ALVARO FEROLLA, PABLO DEPOLSI, ALBA CORONEL Y ROXANA RODRIGUEZ
Sindicato de transportistas de carga
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Como consecuente lectora de ese diario plural en el que todos los ciudadanos de este país tenemos derecho a expresarnos, cosa que en otros medios de prensa no sucede, quiero dejar expresado mi asombro al comprobar que en ningún momento se ha hecho mención al paro que está llevando a cabo el recién formado Sindicato de Transportistas de Carga del Uruguay, con mucho éxito en lugares como Melo, Río Branco, Casupá, Cerro Chato, Treinta y Tres, etcétera. Quizá sea por una confusión ya que comenzó como adhesión al programado por la Federación Rural, pero desde la hora 0 del lunes 20 se inició el de camioneros por reivindicaciones por las que luchan desde hace varios años. Todos unidos con los deudores en dólares.
En la noche de ayer como todas las noches, nos hicimos presentes en Ruta 8 en los accesos a la ciudad de Treinta y Tres un grupo importante de personas y quedamos sorprendidos del acatamiento que este paro tiene, pues hasta vehículos de alto porte de Brasil están acompañando.
¿Qué sucede con la prensa de la capital que no informa?, ¿hay intereses creados?
Ni oral, ni escrita, ni televisiva. Todo es silencio.
Sólo se comunican con la población por medio de boletines que reparten en la ruta o por medio de la prensa local que siempre está.
Dice el boletín:
«Porque tenemos una idea clara de los principios que motivan esta movilización…
Porque sabemos que la penosa situación a la que nos ha llevado a todos la actual situación económica…
Porque nosotros también sentimos los efectos directos de estas políticas…
Porque la gente trabajadora sabe ser muy dura cuando lucha por la verdad…
Porque sólo la unión entre todos los uruguayos nos hará fuertes…
Por un aumento decoroso para los jubilados y funcionarios del Estado.
Por un no rotundo a los aumentos de tarifas de UTE, Antel, OSE, mutualistas, pasajes interdepartamentales y por suspensión de ejecuciones hasta un plazo prudencial. Ni qué hablar de los peajes…
Por un no rotundo a la división de los gremios que inteligentemente trata de lograr el gobierno y un no más rotundo aún hacia aquellos compatriotas que no se sensibilizan ante todos estos atropellos y se quejan muy tranquilos en sus domicilios o haciendo playa, pero no colaboran con los gremios.
Por todas estas razones exhortamos a todos los camioneros del Uruguay a hacerse presentes en las rutas con sus unidades».
Sin comentarios, ¿no?
Lo saluda muy atentamente
PROF. GLADYS LORENZO DE MARTA – CI: 1.605.947-5
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