CARLOS OROÑO, CORRESPONSAL EN BALEARES, ESPAÑA
El sábado 11 de enero en el Centro Cultural Fernando de los Ríos de Madrid se realizó un encuentro de uruguayos con la finalidad de sentar las bases de una nueva asociación que se llamará Centro Uruguay-España y funcionará bajo los principios de «identidad, integración y solidaridad».
Más de treinta uruguayos debatieron por espacio de dos horas un proyecto de estatutos desglosado en seis capítulos con un total de 23 artículos, que luego de algunas modificaciones fueron aprobados por unanimidad. Este corresponsal de LA REPUBLICA fue invitado especialmente a testimoniar el nacimiento de esta nueva experiencia, que al decir de uno de los intervinientes «nace para trabajar con la colonia uruguaya de inmigrantes y con Uruguay, sin discriminaciones de clase alguna y sin ir contra nadie». Entre los asistentes cabe resaltar la presencia de integrantes de la Coordinadora de Trabajadores Inmigrantes Uruguayos (CTIU) de reciente creación en el ámbito estatal, que cuenta con el respaldo de los sindicatos mayoritarios españoles y de otras entidades sociales y políticas. Los fines y principios del Centro Uruguay-España procuran «relacionar social y culturalmente a los uruguayos residentes en la Comunidad Autónoma de Madrid y en otro lugares del Estado Español, orientarlos en la defensa jurídica de sus intereses y coordinar tareas con asociaciones similares y con inmigrantes de otras procedencias». Otros considerandos establecen «difundir información sobre Uruguay, mantener, cultivar y actualizar nuestra cultura originaria, mantener la identidad de nuestros valores y formas culturales, contribuir a la integración de los uruguayos en la sociedad local, promover la solidaridad dentro de la colectividad uruguaya, mantener independencia de las organizaciones ideológicas y políticas, y de las instituciones estatales».
El artículo séptimo subraya que el único requerimiento impuesto para asociarse es «no haber colaborado con la dictadura militar uruguaya (l973-85), no haber atentado contra los derechos humanos, no haber dificultado la organización de la colectividad uruguaya y no lesionar los principios ni obstaculizar la actividad de esta asociación.». Al cierre de la asamblea fundacional se recibieron adhesiones de más de treinta compatriotas respaldando esta nueva experiencia. *
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