Tiene la palabra
¿Quién manda?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Hace unos años, ante una situación el máximo órgano partidario colorado, la Convención, preguntó en el seno del Comité Ejecutivo Nacional por qué no se cumplía con el artículo respectivo de la Carta Orgánica.
Me dijo el secretario general que el que lo dispone es el Presidente y como soy de campaña, me callé la boca.
Nunca se reunió, eran tiempos de otro Presidente colorado.
LA REPUBLICA del 11.1.03 expresa que hay desgaste en la sociedad colorada.
Creo que hay error en el articulista señor Lema, por más que los hechos están.
No hay desgaste, hay hastío.
No hay desgaste, hay cansancio por cómo se llevan las cosas.
No hay desgaste, hay aburrimiento de tanta promesa incumplida.
No hay desgaste, hay agotamiento por el hambre que se extiende.
No hay desgaste, hay olvido de los que llevamos pocos o muchos votos para que se encumbren advenedizos por encima de los hombros del sacrificado dirigente.
Somos de las siete plagas de Egipto que nos sacudieron, pero eso ya es tema, según nos han dicho, en vías de solución.
No hay desgaste, es llanto, dolor y rabia cuando nuestros hijos se nos van con un porvenir incierto.
Esa es una verdad innegable. Cada día que pasa me siento más solidario con las cenizas de don Pepe el Grande, de Berreta, de Gestido, de Pacheco.
Y por escribir en esta Tribuna, ni me cambio ni me voy. Nada de carrera de postas. Mis hermanos de abajo reclaman que se cambie el rumbo, se pasee menos, se corte algún caso de corrupción denunciado, y si el país es de todos, aún hay menos palabras y más oportundides para todos.
DR. JUAN CARLOS RONDAN – CI. 2.680.839-5
Caso Areán y cómo procedía Artigas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Ha llamado la atención la postura del señor intendente, un tanto intransigente y respaldándose en la «presentación de las pruebas». Y por otro la Vertiente Artiguista, que se ha contorneado (escuchando distintas posiciones: Bayardi, Percovich, Rubio…) porque al fin de cuentas los ha sorprendido el caso; pero es de esperar que si el triunfo llega, nada ni nadie está exento de casos así.
Pero más allá de las pruebas sería bueno que la Vertiente y el señor intendente bebieran de la fuente del propio Artigas ya que su movimiento está patrocinado por el nombre del máximo prócer. A propósito, cuando Artigas en el cenit de su gloria estaba en Purificación al frente de las Provincias, como conductor y jefe máximo, también tuvo que lidiar con conductas sospechadas de sus cercanos colaboradores y gobernantes. Y aleccionante es la forma de proceder. A propósito de una semblanza de Artigas.
Los datos y hechos fueron recogidos de Zorrilla de San Martín, (Epopeya de Artigas), Historia Uruguaya de Eduardo Acevedo 1936 y Boulevard Sarandí de Milton Schinca página 146 TI, entre otros.
«Como conductor y gobernante Artigas –rescata Zorrilla– desdeñaba la gloria personal, eligiendo funcionarios entre sus propios adversarios, cuando los juzgaba aptos para el cargo, mientras separaba de él a sus amigos y parientes y hasta impedir que se levantaran las calumnias que contra él forjaban sus enemigos». (Epopeya de Artigas: TI página 608 a 612).
En ese odio a todo lo que es ambición y banalidad que arranca lágrimas Artigas: «En ese desprendimiento de todo interés humano, veréis la fuente de una fortaleza y una tenacidad en el propósito y la acción».
Como gobernante era transparente, lo que a muchos haría sonrojar: «En pleno apogeo en Purificación supo que Otorgués en Montevideo, su soldadesca había cometido desmanes y desprolijidades varias que llegaron a conocimiento del prócer. Inmediatamente instruyó a Rivera, a sus órdenes entonces, a bajar a Montevideo desde Colonia donde se encontraba: ordenó retirar a Otorgués y mandarlo a Yaguarón. Rivera fue recibido por el Cabildo, según instrucciones de Artigas, quien puso orden y prohibición a la soldadesca que bebiera, reinando respeto y tranquilidad». Schinca, TI, página 146.
«En otro caso a Bartolomé Hidalgo, durante el Gobierno Patrio, era ministro de Hacienda; al presentar cuentas no muy claras, lo hizo investigar, separándolo del cargo; probada su honradez fue repuesto en el cargo y la confianza».
Ni siquiera intervino personalmente en el caso de dificultades económicas a favor de su señor padre, que pasó malos momentos económicos y pidió al Cabildo para que si se considerara pertinente lo asistieran.
«Es alucinante –escribe Schinca– que él, el mismo Artigas expresara en la nota de pedido: ‘Yo no me atrevo a firmar esta providencia’, quien entonces era todopoderoso en la Provincia, que sólo una orden, acaso verbal, solucionaría la situación afligente de su señor padre y beneficiario».
¡Qué tiempos aquellos, qué tiempos los nuestros…!
Con todo, sorprende que el compañero Arana y la Vertiente no tomen medidas preventivas y precautorias para aclarar en definitiva el caso. Separar no constituye condenar, pero es una forma transparente de proceder y que la investigación determine las responsabilidades si las hay. Por lo menos si de Vertiente Artiguista se trata, que en algo se parezca y que Artigas no sea un mero spot publicitario.
DR. ANTONINO M. BOMBACI CI: 1.544.277-2
Pintín Castellanos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* De mi consideración:
He leído con asombro e indignación en el suplemento Comunidad –edición del pasado miércoles 15– una afirmación que todavía me ha dejado perpleja. Cómo es posible que un periodista, que se dice conocedor de la música popular, haya podido confundir a mi padre, Pintín Castellanos, con el cantor Roberto Goyeneche, como dice la leyenda al pie de la foto que incluye a Alberto Mastra y Aníbal Troilo.
Es una afrenta a toda la música uruguaya ignorar al compositor de La Puñalada, cuya fisonomía es de todos conocida. El periodista, que hace alarde de conocer el tema, no podía de ninguna manera equivocarse. Solicito de usted la aclaración del caso, con la profusión que la tremenda equivocación requiere.
Saludo a usted atentamente,
SUSANA CASTELLANOS
Disgustado con Casa de Galicia
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Señor Presidente Junta Directiva Casa de Galicia
Presente
* De mi consideración:
Con sorpresa y disgusto he leído las manifestaciones públicas de la Junta que usted dirige, respecto al Fondo Nacional de Recursos (FNR). Todas las gestiones realizadas en este período han estado dirigidas a ayudar a fortalecer al Sistema Mutual y a la propia supervivencia del FNR, como un instrumento igualitario de acceso a la medicina altamente especializada que todos debemos ayudar a preservar. Cada institución seria sabe cómo ha manejado su gestión administrativa y los errores que la han llevado a la situación que atraviesa, como para culpar a otros por sus crisis. Como considero carentes de interés sus opiniones respecto a mi actuación personal, me limitaré a recordarle las múltiples ocasiones en que, a lo largo de los últimos tres años, este organismo atendió solicitudes especiales de esa institución.
Cuando Casa de Galicia presentó ante el FNR una propuesta para convenir el pago de lo adeudado por actos de hemodiálisis (octubre de 2001), fue la delegación de Salud Pública la que defendió firmemente
la posibilidad de llegar a un acuerdo (actas 33/01 y 36/01 y 8/02). Sería importante que se recordara que gracias al mismo, Casa de Galicia comenzó a cobrar las liquidaciones pendientes y obtuvo además un plazo de sesenta días en todos sus cobros, contra el único compromiso de su parte de una disminución en el 7 por ciento de sus aranceles de hemodiálisis, que se aplicará «cuando Casa de Galicia esté en condiciones de materializar su reconversión», lo que significa que se efectuó un aporte considerable para procurar paliar su situación.
Un capítulo aparte merece la larguísima historia de incumplimientos de Casa de Galicia en el vertido de sus aportes al FNR. Para no disimular la gravedad del tema, digamos de entrada que se trata sencillamente de que Casa de Galicia retuvo indebidamente durante largos meses el dinero que sus afiliados aportaron para la Medicina Altamente Especializada. Ante tan grave situación, se han otorgado sucesivos plazos adicionales procurando una regularización. La delegación de Salud Pública ha defendido en todas esas instancias considerar en especial a Casa de Galicia por las graves implicancias sociales de su inestabilidad. Considerándose su situación como la más grave, en mayo de 2002 se flexibiliza el sistema de multas vigente y se autoriza una refinanciación con cheques diferidos.
Ni siquiera ese trato especial alcanzó para satisfacer las necesidades de Casa de Galicia, y en junio solicita firmar un nuevo convenio de pago ofreciendo cesión de deuda (acta 20/02). A instancias del MSP se autoriza a pagar la deuda en cinco cuotas iguales (acta 21/02) lo cual generó, obviamente, que otras AIMC solicitaran beneficiarse del mismo mecanismo (acta 27/02).
Desde ese momento, Casa de Galicia se ha beneficiado de un mecanismo de compensación por el cual se descuenta del pago por actos realizados el monto de los aportes no vertidos.
El nivel de consideración del FNR respecto a la situación de Casa de Galicia llegó al límite de sus posibilidades a medida que se comprobaba que todos los esfuerzos se volvían infructuosos. Esa Junta Directiva sabe perfectamente que en agosto de 2002 se implementó una solución especial en medio de la crisis bancaria cuando la Institución tenía cedida su facturación.
Como si lo anterior fuese poco, el FNR llegó a discutir los mecanismos para apoyar a Casa de Galicia ante el embargo trabado contra ella por un importante IMAE instalado dentro de la Institución (acta 35/02). Y en noviembre de 2002 se vuelve a tratar en el FNR el atraso de los aportes de Casa de Galicia y se ratifica la política de refinanciamiento de adeudos (acta 39/02).
Tiene razón de algo la Junta Directiva de Casa de Galicia: aunque el fundamento para otorgar tantas facilidades ha sido en todos los casos asegurar la correcta atención de los pacientes, no lo hemos obtenido. En eso hemos fallado. En enero del año 2001, a partir del primer informe de seguimiento de resultados de actos cubiertos por el FNR, se solicitaron a Casa de Galicia diversas medidas correctivas (actas 2/01 y 8/01). Seguramente la Junta Directiva habrá tomado conocimiento de cuáles son hoy los resultados.
Les saluda atentamente,
DR. HOMERO BAGNULO -PRESIDENTE (A)
Buena atención en Casa de Galicia
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El pasado lunes 23 de diciembre, a las 19 horas, mi esposo tuvo un quebranto de salud, por el cual tuve que llamar a urgencia de Casa de Galicia. A partir de ese momento, estuvo en un estado de semiinconciencia e internado por un lapso de 29 horas.
Lo medular de esta carta es resaltar nuestro eterno agradecimiento por la forma en que fuimos tratados, tanto en domicilio como en emergencia y luego en el segundo piso, por el personal de enfermería, nurses, tisanería, limpieza y doctores. A pesar de que dichos funcionarios no cobran sus salarios desde hace ocho meses, pudimos comprobar en carne propia lo que significa un verdadero trabajo vocacional.
Como socio, reclamo una rápida solución a todos los problemas económicos que allí existen con los trabajadores.
A todos muchas gracias.
PABLO ROMERO – CI 950.601-9
LILIAN VASCONCELLOS DE ROMERO -CI 1.467.418-6
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