FUNCIONARIOS DEL INSTITUTO DEL MENOR LLEGARON AYER HASTA EMPALME OLMOS Y SORIANO

El Iname dará apoyo a las familias con niños desnutridos

Empalme Olmos es una suerte de metáfora de nuestro propio país. Con un pasado que supo de mejores momentos pero hoy atraviesa por una crisis profundamente instalada en la realidad, la cual genera algunos eventos que hasta ahora eran observados con cierta indiferencia. Una de las situaciones originadas por la crisis es la falta de trabajo y con ello sobreviene la degradación de los más elementales derechos. En una población que creció mediante el empuje del ferrocarril y la presencia del polo industrial que rodeaba a la empresa Metzen y Senna, la cual supo ocupar a más de 2.500 lugareños, cuando hoy no son más de 400, en el presente la realidad pauta que el hambre y la desesperación se abren paso en forma decidida.

Si bien es cierto que visto desde la Ruta 8 la imagen que se observa es la de una medianamente próspera ciudad, tras las casas firmemente levantadas en otras épocas se esconden los típicos ranchos de cartón y chapas que se han ido adueñando de la geografía de nuestro país. Con el sol cayendo de lleno sobre las calles de pedregullo que rodean al rancherío, algunos niños buscan un poco de sombra para luego seguir jugando a la pelota. En ese marco de pobreza es que se conocieron en los últimos días algunos casos en los que niños con graves carencias alimenticias eran los protagonistas principales.

Alvaro Moreto es el padre de Luis Alberto, de sólo cuatro meses y de Carlos, de un año y medio, quienes con un peso de 4 y 7 kilogramos respectivamente, han debido recibir la ayuda del Instituto Nacional del Menor (Iname) a los efectos de salvar la situación, es decir sus vidas. Su caso es uno de los que han salido a la luz pública en las últimas horas en Empalme Olmos y conforman una realidad difícil de aceptar. «Es imposible vivir así, sin trabajo y sin dignidad. Es muy duro para un hombre derecho no encontrar trabajo mediante el cual llevar algo de comida a los hijos», dice Alvaro, que hasta ahora trabajaba fabricando 10.000 ladrillos al mes, una alternativa que ya se le terminó.

La madre de sus hijos también sufre de desnutrición crónica y en la semana pasada los niños debieron recibir atención médica, donde les aconsejaron que debían ser sobrealimentados, algo que «es completamente imposible con esta realidad», sostiene el angustiado padre. La abuela de los niños por su parte reconoce que «parece mentira lo bajo que hemos caído en nuestro país, que ya no le podemos dar de comer a nuestros niños», mientras busca explicaciones donde no las hay. Hay que recordar que en el pasado mes de setiembre el Instituto Nacional de Alimentación (INDA) instrumentó una ayuda al comedor y merendero que funciona en el local parroquial, pero sólo duró hasta noviembre. A partir de ahí se generó una red de solidaridad creada por los propios vecinos, con la ayuda de los productores rurales de la zona quienes donan las verduras necesarias, pero los afectados claman por una ayuda más contundente debido a la carencia de alimentos como carne y leche. En la pasada jornada las autoridades del Iname dispusieron que por medio del Centro de Estudio y Derivación –área que se encarga de la evaluación de las diferentes situaciones– se instrumentaran las medidas pertinentes para solucionar la problemática surgida en la ciudad canaria. Al respecto Martín Marzano, presidente del Iname, aseguró a LA REPUBLICA: «Pudimos constatar en Empalme Olmos una serie de dificultades serias y eso nos obligó a una rápida acción después de encontrarnos con la noticia». El jerarca destacó que de inmediato un equipo interdisciplinario se hizo presente en el lugar a los efectos de determinar las necesidades más urgentes en lo referido a salud, vivienda y alimentación de las familias apremiadas. Es así que se decidió por ayudar en forma transitoria –se aclaró– a dos familias que nuclean a 18 personas, quedando para hoy la implementación de ayuda para otras seis familias, con el aporte de la Comisión Pro Fomento que se encarga del nexo con las autoridades. Además de alimentos, el Iname se encargará de la distribución de la medicación necesaria. «En estos casos no se puede andar con vacilaciones», recalcó Marzano.

Sabrina a Montevideo

En lo que respecta a la pequeña Sabrina, la nena de un año de edad que fuera encontrada en la ciudad de Soriano con síntomas de desnutrición, con un peso de 5,5 kilogramos y 42 grados de fiebre, el jerarca del Iname aseguró que hoy será trasladada al Hospital Pereira Rossell ya que su estado es delicado y amerita los mayores cuidados. Asimismo se informa que el caso está en el ámbito judicial para determinar las responsabilidades pertinentes, ya que se está frente a un claro caso de abandono por parte de la madre. Marzano informó que cuando los funcionarios del Iname se hicieron presentes en la casa de la niña, encontraron a otra menor de 3 años que estaba sola por lo que fue trasladada a un centro de la institución para su cuidado. *

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