Aumenta 400% la Tasa de Alumbrado Público en Canelones
Artigas, Salto, Río Negro, Treinta y Tres, y Canelones, aparecían como los departamentos con mayor endeudamiento: en su conjunto una cifra superior a los cincuenta millones de dólares. En los primeros cuatro departamentos, las comunas obtuvieron el respaldo de la mayoría de los ediles para el traspaso. «En estos casos las cuentas ya están siendo saldadas de este modo», reconoció a LA REPUBLICA el director nacionalista de UTE, Juan Gabito Zóboli.
Descartó que esto haya implicado un aumento del tributo, así como que se le impusiera al mismo tanto el IVA como el Cofis, en tanto «no sería del caso recargar con un impuesto otro impuesto». Sin embargo, consideró que este último ítem «deberá ser analizado más en profundidad» y no descartó que se hubiera implementado de ese modo; «algo a lo que, en lo personal, me opongo», afirmó.
Sin autorización legislativa
En Canelones «además de haberse decretado sin aprobación de la Junta Departamental, se aumentó esta tasa hasta en un 400 por ciento. Peor aún: nadie se responsabiliza por el mantenimiento futuro del alumbrado público». La denuncia formulada por el edil canario Juan Carlos Souza (MPP/ EP-FA) generó alerta entre contribuyentes que consideran desbordada su capacidad de pago a la Intendencia.
Según el edil frenteamplista, «la Intendencia remitió a la Junta en diciembre pasado el convenio con UTE. Desde un principio la bancada del Encuentro Progresista consideró el plan como poco claro y con gruesas carencias. Así se obtuvo el respaldo de otros ediles, con cuyos votos se devolvió el proyecto a la comuna para su reconsideración».
Explicó el curul que los ediles aguardaban las adecuaciones del caso para volver a tratar el proyecto. Pero el documento no volvió a la Junta. «Invocando aún no sabemos qué artilugio legal, la Intendencia aceptó el convenio sin más ni más, salteando la opinión del legislativo departamental».
Según Souza, «los recibos para cobrar la tasa ya fueron impresos por UTE que se apresta a cobrarlos de inmediato».
Según el edil encuentrista, el promedio de la Tasa de Alumbrado que pagaban los canarios «era de unos setenta pesos en cada cuota de la Contribución: cuatro cuotas anuales, 280 pesos al año. Ahora, UTE ha dispuesto cobrar entre cincuenta y ochenta pesos por mes, con lo que busca recaudar unos mil pesos al año por finca. Si, como sabemos, hay decenas de recibos de UTE que apenas alcanzan a los 120 pesos y la gente no los puede pagar, ¿cómo pretenden que se pague esta monstruosidad?».
¿Y las bombitas?
Según la normativa, UTE cobrará la Tasa de Alumbrado en los recibos de las fincas de zonas urbanas y balnearias del departamento, es decir, donde alcanza la iluminación pública. Específicamente, quienes estén hasta a setenta metros de un pico de luz deberán pagar el tributo, más allá de que la iluminación esté operativa o no.
El peor de los problemas es la responsabilidad del mantenimiento y reparación de los focos lumínicos. UTE será simplemente el ente recaudador, quedando fuera de todo trabajo en la materia, salvo el mantenimiento del cableado. La Intendencia de Canelones, en tanto carece de fondos, apenas ha logrado mantener dicho servicio en la capital y la zona céntrica de las ciudades más importantes.
Por tanto, excepto que los vecinos logren adecuarse a las circunstancias costeando las reparaciones o alumbrándose con la luz de la luna, todo indica que permanecerán como están: virtualmente a oscuras, aunque pagando más que nunca en la historia por el alumbrado público. *
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