LOS QUE DECIDIERON HACER LAS VALIJAS ESTE AÑO FUERON MAS QUE LOS OBLIGADOS A IRSE EN TIEMPOS DE DICTADURA

En el año 2002 se fue el 10% del total de emigrantes del país

Decir que 35.000 personas se tomaron el avión, es fácil. Aseverar que emigró igual número de personas que las fallecidas en Uruguay durante todo el año 2002, parece otra cosa. Afirmar que se fue tanta gente como tenía el departamento entero de Treinta y Tres (49.504 habitantes) en el último censo, es algo más tangible.

El año 2002 será recordado, sin dudas, como en el que emigró más gente de este país. El diez por ciento del medio millón de compatriotas que se estima que reside en el exterior, se concretó en los últimos doce meses.

Aunque al gobierno la existencia de emigrantes le sigue resultando indiferente y que a pesar de los reclamos de los técnicos de la Universidad de la República sigue sin contabilizar, o al menos inquirir, quién emigra y quién viaja por otras razones, la situación es de tal magnitud que alcanzamos la condición demográfica de país «desmembrado».

Esta categoría la Organización de las Naciones Unidas la emplea generalmente para naciones que atraviesan guerras u otros cataclismos y cuya población se desperdiga por el mundo.

El éxodo mes a mes

Aunque pueda resultar inverosímil para el lector, los datos y las estadísticas acerca de la emigración uruguaya siguen por hacerse. Apenas si un grupo de técnicos universitarios en demografía intenta armar partes de un rompecabezas, al que deliberadamente se le han ocultado demasiadas piezas.

La única forma concebible de tener una aproximación al número de emigrantes sigue siendo la diferencia entre quienes arriban y egresan del Aeropuerto de Carrasco. Ello distorsiona la realidad, en tanto el turismo que ingresa por vía aérea bien podría salir del país de otra forma, aunque en realidad lo habitual es que llegada y salida se concreten en el mismo medio de transporte.

El avión es para los uruguayos el modo de emigración por excelencia, en tanto la forma marítima ha desaparecido y los destinos a que se llega por tierra con facilidad perdieron interés. Este último aspecto, sin embargo, ha empezado también a cambiar. A principios de 2002, desde Paraguay se confirmaba que varios centenares de compatriotas pedían residencia en la nación guaraní. En cuanto a Brasil, el surgimiento de un gobierno progresista de izquierda está siendo una opción tentadora para no pocos jóvenes uruguayos.

Por el momento, Argentina perdió todo atractivo en este tema.

Así las cosas, una revisión de los números manejados en el principal aeropuerto del país acerca datos concretos.

Enero y junio fueron los meses con mayor sangría: 7.542 personas en el primer mes de 2002 y 7.034 en el sexto mes, fueron las diferencias registradas entre el número de egresos e ingresos (enero: 41.901 egresos, 34.359 ingresos. Junio: 35.708 egresos; 28.674 ingresos). Cabe señalar que estos datos coinciden con la temporada alta en el hemisferio Norte.

El mes de menor diferencia fue octubre, en el que salieron del país 31.521 personas y 31.432 ingresaron: 89 uruguayos menos.

Un solo mes de 2002 presenta una situación distinta: julio. Entraron 36.769 pasajeros; salieron 35.541. La situación no es atípica, en tanto el pleno invierno en este hemisferio es coincidente con las vacaciones veraniegas en el norte, cuando mucha gente opta por venir para luego hacer un paseo por Buenos Aires, desde donde regresa a los lares donde reside.

Marzo y diciembre plantearon, en orden decreciente, (4.403 y 4.279) las siguientes cifras diferenciales en magnitud de emigración. Le siguen mayo (3.827), agosto (3.462) y abril, con 2.866 personas. *

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