Aumenta año a año la venta de productos informáticos
Las últimas cifras dadas a conocer por la Cámara Uruguaya de las Tecnologías de la Información (CUTI, ex Cámara de Software), formada por 107 empresas, son verdaderamente alentadoras, como si se tratara de otro país, pero no. Sin embargo, la información disponible es previa al derrumbe de la economía argentina.
En Uruguay en 2001 se facturó algo más de US$ 380 millones. El mercado interno es el mayor consumidor: los uruguayos destinaron US$ 297 millones a productos informáticos, mientras que el total exportado superó los US$ 83 millones. En el exterior, US$ 44 millones fueron a parar a los bolsillos de estos nuevos empresarios por concepto de consultorías, que refieren al servicio técnico, al asesoramiento y a la adaptación de la herramienta informática a las necesidades del cliente. A su vez, las ventas de software (el programa informático), fueron de US$ 5,5. A nivel nacional el rubro que mejor caminó en 2001 fue la venta de servicios, que obtuvo unos US$ 87 millones, estando Internet incluido en este ítem, así como las prestaciones de redes que interconectan computadoras, por ejemplo, en una empresa. A nivel privado se movilizaron US$ 84 millones en la compra de productos y servicios informáticos (básicamente por parte de grandes empresas), mientras que el Estado pagó en 2001 casi US$ 82 millones.
El sector informático daba trabajo en 2001 a 3.775 personas, sin contar las 1.600 unipersonales que giran en este ramo.
Salir para no perder
Pero estos números se inscriben en un contexto que cambió tras el derrumbe de la economía argentina. El vecino país históricamente fue el mayor comprador de productos y servicios informáticos nacionales (29 por ciento de los productos y/o servicios exportados). El ingeniero Nicolás Jodal, de la firma Artech, empresa líder en el mercado nacional y muy bien posicionada fuera de fronteras, dice: «El mercado va a estar muy díficil en la región, pero en otras partes la situación va a ser mejor». Actualmente esta firma exporta sus productos a veinticinco países y trabaja con companías tan importantes como Honda. La empresa desarrolla un programa financiado por el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) para realizar misiones empresariales al exterior que buscan concretar negocios.
Uruguay es líder en el mundo de las tecnologías de la información y, dentro de los países de ingreso tardío al sector, ocupa el séptimo lugar, por debajo de economías poderosas como la china, la israelí o la coreana. Uruguay además es el primer exportador en América. Excepto en Oceanía, los productos y servicios nacionales han penetrado en todos los continentes.
Menos Nasdaq, más acción
También hay otras personas en esta industria, gente que no usa corbata ni viaja al exterior, y que le importa más el fútbol que la cotización del Nasdaq. Estos son los programadores independientes, generalmente estudiantes que se lanzan a la aventura de programar y tratar de vender sus creaciones a pequeñas empresas.
Daniel, Pablo y Marcos son tres jovenes que se conocieron en la UTU estudiando en el curso Técnico de Informática. Un día un conocido de Pablo le pidió un programa informático para una empresa que organiza fiestas. Pablo llamó a sus compañeros de curso para ponerse a trabajar. Cuentan que les llevó bastante tiempo desarrollarlo. En la UTU no contaban con los últimos elementos pero los tres estudiaron en un curso privado que los acercó a un lenguaje informático más nuevo y así pudieron desarrollar su primer software. Pablo tiene su estudioen un apartamento y cuenta sólo con dos computadoras, pero muchas ganas de hacer cosas. Marcos explica que los trabajos realizados salieron «del boca a boca, nosotros no hacemos nada por promovernos, lo que ha salido es porque te llama un conocido o algo de eso, hasta ahora hemos tenido un trato muy informal con la gente».
Daniel, que parece ser el más ducho en lo que se refiere a programación, explica que la crisis económica no los afecta demasiado. «A veces nosotros bajamos los precios porque nos parece caro y después resulta que no era caro», ésas son cosas que se van aprendiendo.
Un problema que enfrentan los chicos es el de las licencias que tendrían que pagar y no pagan. Para empezar, tendrían que pagar a Microsoft unos US$ 1.500 por concepto de tres programas básicos: Windows (sistema operativo), Office y Visual Studio, que es el que permite crear otros programas. Ellos tienen esos programas pero «truchos». Como ellos, son unos cuantos los programadores que se van abriendo camino en este mercado. *
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