LA EMPRESA QUE DEBIA LIMPIAR LA FAJA COSTERA DESISTIO A ULTIMA HORA Y NO FIRMO EL ACUERDO CON LA INTENDENCIA

Las playas de Canelones tienen el agua limpia y la arena sucia

Cuando el verano ya es un hecho en el almanaque –no siempre pasa lo mismo con el clima– la Intendencia Municipal de Canelones (IMC) muestra su beneplácito por el estado de las aguas de su franja costera, aunque un nuevo frente de conflicto se abre camino respecto a quién se hará cargo de la limpieza de las arenas, ya que desde hace diez años ese servicio se encuentra privatizado y en el momento de comenzar con la temporada, la empresa adjudicataria decidió no respetar lo acordado, condenando a las playas a verse considerablemente sucias. Entretanto, la Administración Hackenbruch se está haciendo cargo de la recolección en forma muy precaria, al tiempo que reclama de parte de los usuarios una mayor consideración, extremando los hábitos de limpieza.

El inicio de la temporada estival expone ante la opinión pública y los usuarios de las playas la necesaria información respecto al estado de las aguas, así como de los niveles de aseo que se puedan encontrar en las arenas. En un país que presenta centenares de kilómetros de faja costera y en el entendido de que en esta temporada que acaba de comenzar le va la vida a la mayoría de los involucrados, desde los operadores turísticos hasta el heladero que va trepando las dunas, el tema adquiere una dimensión desacostumbrada. Obviamente que Canelones no escapa a esa realidad, ya que la costa canaria es de las más privilegiadas de todo el país, en el marco de una situación departamental sumamente compleja. Desde hace 10 años y durante la temporada alta, la IMC terceriza la limpieza en las playas.

Para esta temporada se presentó a licitación una sola empresa. La misma fue aceptada ya que se ajustaba a los pliegos de condiciones, además de ser autorizada su contratación por parte del Tribunal de Cuentas. Cuando nada hacía pensar en nuevas sorpresas en ese sentido y al momento de firmar el contrato pertinente, la empresa no accedió a ello. El trámite pasó a Jurídica de la comuna y la empresa se llamó a silencio en cuanto a los motivos que llevaron a la inesperada decisión.

«Al no asumir la empresa la responsabilidad que le compete, estamos en la disyuntiva de que no tenemos quien haga la tarea», sostuvo a LA REPUBLICA el director de Gestión Ambiental, Juan Carlos Barranquet. La empresa en cuestión es la primera vez que se presentaba a las licitaciones de la IMC, aunque Barranquet sostiene que «de todas maneras creemos que es una empresa seria», ya que la misma se encuentra prestando servicios de limpieza, contratada por la Intendencia, en otras áreas. El jerarca dijo desconocer los motivos por los cuales la empresa cambió de posición y no firmó el acuerdo para limpiar las playas.

En ese marco, la dirección de Gestión Ambiental de la comuna comenzó a instrumentar un plan de emergencia a los efectos de afrontar las necesidades imperiosas de limpieza que tienen las playas del departamento. «Hemos llevado adelante algunas medidas que apuntaron a algunas zonas puntuales, como Playa Mansa de Atlántida y La Floresta», sostiene el director Barranquet, reconociendo además que «si el contrato no se firma, la Intendencia deberá instrumentar otras medidas que también serán de emergencia», las cuales seguramente consistirán en la limpieza paulatina y parcial del resto de las playas.

El estado de las aguas

Otra de las áreas más delicadas y sensibles es la relacionada con el estado general de las aguas. Sobre el punto el responsable de la Dirección de Contralor Sanitario de la IMC, Nelson Vila, aseguró a LA REPUBLICA que el estado de las aguas «es formidable».

Los últimos controles realizados durante todo el mes de diciembre,, remarcan el favorable estado en que se encuentran las aguas.

Entonces, para situarse en el mapa costero, se afirma que la Barra de Carrasco, el Parque de Carrasco, Shangrilá, San José de Carrasco, Solymar, Neptunia, Pinamar, Salinas, Atlántida, Parque del Plata, La Floresta, Costa Azul y Jaureguiberry están en perfectas condiciones y por lo tanto, habilitadas para los baños. Los mayores problemas se encuentran en algunos arroyos que padecen una ya endémica contaminación, como el Carrasco. Se establece que el Arroyo Pando, a diferencia de otras épocas, presenta un buen estado en sus aguas, encontrándose también habilitado para baños, al igual que el Solís Chico y el Solís Grande.

Vila reconoce que desde hace tres temporadas, «las condiciones de nuestras aguas son óptimas», aunque su estado está en directa relación con las mareas y otros factores que tienen directa incidencia, como los drenajes hacia las calles y eso fue «debidamente controlado por esta Administración», aseguró. *

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