Rocha bajó sus precios de servicios turísticos entre 30 y 50 por ciento
Cuando otros años la temporada ya había comenzado, hoy es todo incertidumbre e interrogante en los distintos rubros vinculados al turismo del departamento de Rocha. Sectores que han buscado distintos mecanismos para acercar visitantes en un año extremadamente difícil y donde la crisis interna se ve –en cierta forma– compensada con el nuevo impulso que pueden mostrar miles de argentinos al poder retirar sus depósitos de los bancos.
La mayoría de los servicios de hospedaje han adoptado acciones concretas como la reducción de las tarifas o su pesificación, tomando el dólar a 17 pesos. Los asociados al Centro de Hoteles de La Paloma tienen tarifas que representan el 50% de las que regían el año pasado y asumieron el esfuerzo de devolver los peajes que se pagan para llegar al balneario a quienes realicen reservas superiores a cinco días.
El Presidente de la Institución, Antonio Pereyra Montes, comentó a LA REPUBLICA que entre los hoteleros de la zona hay «una gran interrogante» pero advierte una discreta expectativa.
Quienes recuerdan el diciembre de 2001 cuando «se cayó Argentina», según la frase que se señala con frecuencia, auguran un verano mucho mejor. Hay una demanda por consultas de manera importante y –según Pereyra Montes– «algunas consultas llamativas» pues se ha vuelto a preguntar por 15 días de hotel a diferencia de los últimos veranos donde la frecuencia era de un fin de semana.
Esta expectativa y el esfuerzo desarrollado por los empresarios privados para acercar público al departamento de Rocha, muchas veces no es acompañada por el Poder Ejecutivo, según entienden los empresarios hoteleros consultados. Esta expresión es a raíz de los reclamos formulados en más de una oportunidad respecto al costo de los servicios públicos, diferir pagos o reducir tarifas.
Lo mismo se planteó con la carga impositiva atendiendo a la gran incertidumbre a la que se enfrenta el sector y la obligación de cubrir un costo fijo determinado. Señalan que no han tenido respuesta alguna y los costos del Estado a los que deben hacer frente son los mismos, sin variaciones de ninguna naturaleza.
Respecto al alquiler de casas particulares, existe diversidad en cuanto a la oferta. Por ejemplo en el balneario La Pedrera se han concretado operaciones inmobiliarias en un número notoriamente mayor al año anterior. Silvia Domínguez, empresaria inmobiliaria, señaló que las consultas y alquileres que se han dado en diciembre superan el año anterior, siendo en la misma proporción argentinos y uruguayos. La Pedrera, un balneario que registra buena afluencia de turistas todos los años, es de suponer que el aumento respecto a diciembre de 2001 esté marcado por el mayor número de argentinos que llegarán al departamento.
Los precios de los alquileres se han reducido entre un 30% y un 50% según la misma fuente, quien acotó que las tarifas y los negocios concretados son en la moneda norteamericana.
En otros puntos de la costa rochense, los precios han sido pesificados y toman como referencia el valor de la moneda es la de anterior a la liberalización. Por ejemplo una casa para cuatro personas y con aceptable prestación de servicios, a poca distancia de la playa, podía alquilarse el año anterior a un promedio de U$S 30 por día. Actualmente el promedio de alquiler por la misma vivienda es de 500 pesos, y esa diferencia se encuentra mayoritariamente en la mayoría de los balnearios de la costa rochense. La Intendencia Municipal de Rocha, en esa zona balnearia, también pasó a pesos la venta de sus servicios turísticos.
Este verano, instalarse con una carpa en el Complejo Turístico La Aguada (ex camping Los Delfines) tiene un costo de 200 pesos por día para dos personas, y las cabañas para seis personas se contratan a 1.100 pesos por noche.
Hasta el verano anterior las mismas tarifas eran de U$S 15 y U$S 64 respectivamente.
La zona turística determinada por el área fronteriza del Chuy viene registrando un movimiento de gente que, aunque está lejos de años anteriores, sigue marcando diferencias con el resto del departamento.
La empresaria hotelera Stella Pargas explicó que la zona es un polo de atracción por la diversidad en la oferta turística.
Hay un turismo comercial con la oferta de precios brasileños más los comercios free shop para los extranjeros que llegan al lugar, pero además existe una propuesta de turismo histórico con la presencia del fuerte San Miguel a unos pocos kilómetros de la ciudad de Chuy, más las playas de los balnearios cercanos desde la Barra de Chuy, pasando por La Coronilla y Punta del Diablo. *
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