Tiene la palabra

 

Solicitada

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Solicito la publicación de la presente solicitada en virtud de que el pasado 7 de diciembre, una nota periodística que alude a mi persona efectuado afirmaciones erradas sobre mi actuación profesional como abogada de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales de Montevideo (Adeom).

Escribió Francisco de Quevedo en Los sueños. El mundo por de dentro, 1612 «¿No aguardarás a que yo te hubiera declarado estas cosas para ver como merecían que se hablase de ellas? Mas ¿quién habrá que detenga la sentencia ya imaginada en la boca?». En mi calidad de abogada de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales de Montevideo, y como defensora de los cinco funcionarios procesados con prisión el pasado 28 de noviembre en la causa que por «Violencia privada» se les instruye actualmente en el Juzgado Letrado de primera Instancia en lo Penal de 13º Turno. En los últimos días, a raíz del suceso referido, he tenido ocasión de comprobar, con gran desazón, la vigencia de las palabras del genial escritor español, que transcribí, pese a los cuatrocientos años transcurridos desde aquel Siglo de Oro.

Recientemente, diversos medios de prensa han citado mi nombre como abogada de Adeom y de los cinco encausados, atribuyéndome declaraciones que jamás realicé o bien confundiendo el sentido de las expresiones que sí utilicé. En otros casos, notas de prensa no citan fuente alguna y sin embargo afirman ciertas circunstancias con términos que, al menos jurídicamente, son erróneos. Estimo que tales equívocos pueden eventualmente afectar las garantías de mis representados, en su condición de procesados, aún no acusados ni condenados, cuya situación debería regirse por el principio de inocencia hasta que sea demostrado lo contrario, lo que sólo ocurriría en el eventual caso de dictarse una sentencia definitiva de condena  que no lo es el procesamiento  una vez cumplidas las correspondientes etapas del debido proceso legal a que toda persona tiene derecho según el art. 12 de nuestra Constitución. Es pues ineludible mi obligación de efectuar algunas precisiones respecto de la situación procesal de mis defendidos, dando a conocer a la opinión pública la visión y postura de esta defensa de forma lo más clara y concreta posible; destacando mi convicción en que el verdadero periodismo no cumple en la sociedad un rol de mero informador, sino que los medios de prensa son también elementos formadores de opinión, debiendo contribuir por tanto al análisis serio y con sentido crítico de los acontecimientos que refieren. El diario LA REPUBLICA, en su edición del día sábado 7 de diciembre pasado, publicó en su página 8 una nota cuyo titular afirma «Adeom reclama liberación de militantes presos por luchar», dentro de la cual se cita mi nombre y se informan varios hechos inexactos.

En el párrafo tercero se expresa lo siguiente: «Mientras tanto una de las abogadas del sindicato, María de la Fuente, junto al abogado nombrado por las familias de los detenidos, requirieron la libertad provisional basándose, en primer término, en que los detenidos son primarios y en que el procesamiento estuvo ‘viciado’ de nulidad». Sinceramente lamento que el periodista responsable de esas líneas no se haya tomado la molestia de requerirme una confirmación al respecto de lo que transmitiría a sus lectores. De ser así, antes de que hiciera uso de mi nombre, hubiera podido alertarle sobre los errores deslizados en su información, cuyo origen desconozco tanto como al propio autor de la nota en la que por otra parte, no consta firma alguna.

Ni yo ni el colega con quien comparto el patrocinio, hemos requerido aún formalmente la liberación provisional de nuestros defendidos, siendo en cambio verdad que nos aprestamos a solicitarla en los próximos días mediante promoción del incidente excarcelario. En cuanto a los fundamentos de la solicitud de libertad, más allá de que los mismos se expresarán en el acto del proceso que corresponde y ante las autoridades judiciales competentes, es falso que dicha solicitud se basará en un supuesto ‘vicio de nulidad» de la decisión judicial, irregularidad extrema cuya existencia jamás afirmé, y que aún en el caso de existir, no sería procesalmente pertinente analizar en la referida solicitud de liberación provisional.

Esta libertad es un derecho fundamental de todo encausado penal consagrado por el art. 27 de la Constitución, amparado también por diversas convenciones y tratados internacionales de derechos humanos.

Nuestra legislación procesal penal la admite en aquella hipótesis en que los imputados sean primarios, y si fuere presumible que en la causa no habrá de recaer, en definitiva, pena de penitenciaría (la que va de los dos a los treinta años).

Estos requisitos, así como los demás que la ley exige, concurren en el caso, y es en razón de ello que oportunamente se requerirá la liberación provisional de las personas hoy procesadas y encarceladas en cumplimiento de una medida cautelar de prisión preventiva, las que deben considerarse inocentes en virtud del esencial principio de inocencia garantizado por nuestro ordenamiento jurídico y previsto expresamente en el art. 8º, num. 2) de la Convención Interamericana de DDHH, también conocida como Pacto de San José de Costa Rica y ratificada por Uruguay mediante la Ley 15.737 del 8 de febrero de 1985.

La nota en cuestión contiene asimismo informaciones inexactas sobre otros temas, para no incurrir en el mismo error que reprocho, intenté ceñirme a aquellos aspectos que me involucran directamente. En este sentido, creo conveniente puntualizar que es también falso que «… Adeom pagará 130.000 al equipo de abogados que dirige el doctor Sarthou para que presenten la demanda civil contra la Intendencia de Montevideo (IMM) en reclamo del cumplimiento del convenio colectivo…». Dado que semanas atrás LA REPUBLICA ya había mencionado mi nombre como integrante de tal equipo de profesionales, considero necesario señalar que el monto mencionado corresponde únicamente a los honorarios libremente acordados entre los funcionarios demandantes y el abogado contratado especialmente a tal efecto, quien por cierto, no es el doctor Sarthou.

DOCTORA MARIA DE LA FUENTE – CI: 1.859.251-2

 

Solidaridad uruguaya con Venezuela

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Venezuela está siendo gravemente amenazada por quienes:

– en nombre de la democracia, desconocen la voluntad de la mayoría de los ciudadanos, limpiamente expresada en las urnas;

– en nombre del orden, crean un clima de caos;

– en nombre de la libertad de expresión, manipulan a su antojo a la opinión pública nacional y mundial, mintiendo que es una sangrienta dictadura el gobierno actual, que no tiene ni un solo preso político;

– en nombre de la patria, y envueltos en la bandera, actúan al servicio de los señores del petróleo que han decidido apoderarse de la riqueza petrolera de Venezuela.

Nosotros, artistas y escritores del Uruguay, exhortamos a la solidaridad internacional con el pueblo venezolano, en estas horas urgentes, somos: Coriún Aharonian, Mario Benedetti, Fernando Butazzoni, José Carbajal (El Sabalero), Leonardo Croatto, Eduardo Espina, Eduardo Galeano, Nelly Goitiño, Leonilda González, Héctor Guido, Mario Jacob, Daniel Lagarde, Ricardo Lanzarini, Carlos Liscano, Manuel Martínez Carril, Leo Maslíah, Alicia Migdal, Numa Moraes, Rubén Olivera, Armando Olveira, Graciela Paraskevaidis, Rodolfo Panizza, Octavio Podestá, Diana Reches, Jorge Risi, Mauricio Rosenc
of, Lala Severi, Walter Tournier, H. Verzi, Daniel Viglietti, Idea Vilariño.

 

Sobre el contrabando y los corruptos

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Es con una admiración tremenda que veo el informativo de ayer a la noche. Cuando se hablaba en los titulares del mismo sobre el contrabando encontrado en el Anexo del Palacio Legislativo y hasta no llegar al momento del hecho concreto pensé que en ese lugar se habían encontrado cientos de botellas de whisky, cartones de cigarrillos a montones y no sé qué cantidad escalofriante de chocolates. Aparece luego un señor muy engominado refiriéndose a que el contrabando encontrado era de seis botellas, sí, seis botellas de whisky y ainda mais, y de cómo habrían traspasado la vigilancia para hacerlos entrar… ¡Por Dios doctor Fasano! ¿De qué estamos hablando? Mientras se cubren en Cárcel Central a personas que para salvarle el pellejo no van a Santiago Vázquez o a Libertad como va cualquier hijo de vecino que por robar para comer, muerto de hambre termina allí, gente causante de la desgracia de millones de uruguayos defraudados, hay que cuidarlos porque son de la aristocracia, aunque la conciencia y la razón les permitan dormir tranquilamente, y la moral tenga su precio. A mí me daría vergüenza con los desastres que están pasando en este adorable y desangrado país hablar de corrupción porque un empleado se rebusque unos pesitos para llevar a su casa algo más para pagar tal vez algunos de los impuestos nuevos que nos propinan cada día. ¿O será que no fue un funcionario simple, el que lo hizo, tal vez también pueda aparecer aquí una punta de hilo que desate una madeja.

No estoy a favor de los corruptos, al país hay que ir limpiándolo de a poco para que un nuevo Uruguay sea posible pero también es un corrupto quien le remata una propiedad a alguien de trayectoria honorable que cayó en desgracia cuando también cayó en desgracia nuestra patria. Hay miles de cosas para solucionar, miles… millones… y si esto se trata solamente de seis botellas y algo más dejémonos de hacer tanta alharaca preguntándonos desde qué épocas se remontará este negocio «tan redituable como deshonesto y usemos nuestros deditos para contar cuántos años hacen que nos están vaciando los bancos, desangrando nuestras mutualistas hasta que hicieron «crack» y toda la lista de exprimidos que tengamos memoria.

Otra cosa sería si esto formase parte de un contrabando organizado. No conozco a esta persona, no soy empleada del Anexo, desconozco los hechos pero pienso que a lo mejor este señor solamente intenta reponer lo que le han descontando con el impuesto al sueldo y algún otro más de turno.

Doctor Fasano, digamos no a la corrupción pero empecemos por los más grandes que son los que hacen verdadero daño y nadie los nombra.

Agradeciendo su amabilidad y elogiando su trayectoria de hombre intachable lo felicito por el camino por usted elegido. Atentamente,

NANI

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