Ante la caída de varias mutualistas hoy paran médicos y funcionarios
La Federación Uruguaya de la Salud (FUS) resolvió ocupar durante 24 horas las trece mutualistas de Montevideo, al tiempo que se determinó para hoy un paro de 24 horas al que se suman los funcionarios médicos para protestar por la situación del sector.
La preocupación de los trabajadores se profundizó con el cierre de Oca-Larghero dispuesto por el Ministerio de Salud Pública. El padrón de socios de esta cooperativa fue liberado y las reafiliaciones pueden centrarse en Universal, Asociación Española, SMI, Mucam, Impasa, Gremca, Cudam, Cosem, Comue, Círculo Católico, Cima, Caamepa y Asociación Evangélica. Estas 11 instituciones fueron las que presentaron sus ofertas al Ministerio de Salud Pública (MSP) para absorber socios y funcionarios.
La puesta en práctica del denominado Plan B, que teóricamente redistribuye a los funcionarios de una entidad clausurada entre las mutualistas que absorban a sus socios, será un dolor de cabeza para el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) y eventualmente para la Federación Uruguaya de la Salud.
El SMU no firmó el documento del 4 de abril de 2001 que creó el Plan B que supuestamente aseguraría puestos de trabajo en base a la distribución de socios y eso fue recordado anoche a LA REPUBLICA por el propio ministro Alfonso Varela, quien dijo que su cartera varias veces exhortó al Sindicato Médico a adherir al acuerdo.
El Plenario de Instituciones de Asistencia Médica Colectiva (IAMC) que ahora reúne a Cima, Cudam, Gremca, Impasa, SMI y Universal había firmado el documento y la rúbrica contempló a los médicos cooperativistas. El Plenario denunció el acuerdo a mediados de noviembre pasado y la incertidumbre alcanzará, entonces, a la totalidad de los galenos.
Varela, dijo también que «el MSP no puede obligar a ninguna mutualista para que absorba funcionarios en razón de los socios que afilie de la entidad clausurada».
El jerarca precisó que «existe un acuerdo de voluntades por parte de las entidades médicas que absorberán, en este caso, funcionarios no médicos de Oca-Larghero».
Central Médica y Oca
La clausura de Central Médica se realizó semanas atrás e implicó una licitación que determinó que los funcionarios y socios Disse fueran traspasados al Círculo Católico.
El secretario general del Plenario de IAMC, Antonio Durán, dijo a LA REPUBLICA que «es claro que el Poder Ejecutivo se propone la destrucción del Plenario como cámara». La misma estaba integrada por otras cinco instituciones que fueron clausuradas durante el gobierno del presidente Jorge Batlle: Cemeco (mayo de 2000); Midu, Comaec (julio de 2001); Oca-Larghero y Central Médica (diciembre de 2002). En cuanto a Cemeco, la cooperativa fue desfinanciada a raíz de irregularidades financieras.
La Cooperativa Médica del Interior (COMI), por su lado, aguarda la decisión de la Justicia ante un recurso de amparo presentado por su directiva, acción que intenta evitar el cierre de la institución.
Antecedentes del Plan B
La experiencia del Plan B, contenido en el documento del 4 de abril, se reduce al caso de la Cooperativa Médica de la ex Asociación de Empleados Civiles, Comaec. Esta entidad fue clausurada junto con Midu el 6 de julio de 2001.
Unos 220 funcionarios no médicos de Comaec sobre un total de 255 fueron redistribuidos entre las entidades que recibieron afiliados.
Por su lado, los 120 médicos del núcleo de base de Comaec, desacataron el año pasado la decisión del SMU y firmaron el acuerdo de abril, con el objetivo de ser reabsorbidos por otras mutualistas.
A 17 meses de su cierre, ninguno de los 100 médicos cooperativistas que teóricamente estaban contemplados ni los otros 20 galenos que tenían cargos en Comaec, ingresó a trabajar en otra entidad.
Los médicos reprochan hasta hoy al Sindicato Médico del Uruguay su omisión para intentar solucionar este situación. Barret Díaz, presidente del gremio médico, dijo que «el SMU hizo gestiones pero el MSP respondió que no tiene potestades para obligar a las mutualistas a tomar trabajadores». En la Mutualista Israelita del Uruguay, MIDU, la situación fue otra. Sus funcionarios no médicos y médicos resolvieron no adherirse al Plan B y optar por una reabsorción directa que el Casmu propuso el año pasado. Casmu subrayó previamente a la firma del acuerdo que tomaría trabajadores en función de sus necesidades, lo que en los hechos fue un freno para tomar empleados. Los cierres de mutualistas también abarcan el problema de la infraestructura de las entidades clausuradas. En MIDU existe equipamiento, respiradores, aparatos de anestesia (estos últimos tienen un costo de U$S 50.000), que no han sido aún liquidados por la Justicia. Antes de sus cierres, MIDU y Comaec proyectaban su fusión, por ello varios equipos de la segunda pasaron a MIDU, cuyo edificio está hipotecado y parece haber sido olvidado. *
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