Cerca de 400 evacuados en Minas y 80 fincas afectadas por inundación
En las primeras horas de la mañana de ayer, los barrios minuanos recostados sobre el arroyo San Francisco ofrecían un panorama desolador: fincas inundadas, vecinos que caminaban por la calle envueltos en frazadas y el desmadre del cauce brindaban el marco de la situación. Los damnificados (en total hay cerca de 400 evacuados) no dudaron en señalar a LA REPUBLICA que «hace más de 40 o 50 años que no veíamos inundaciones como éstas en Minas. El agua subió de golpe y nos rodeó», comentaron.
Los vecinos se quejaron de la lentitud del Ejército en las tareas de socorro y protestaron además porque la Intendencia no realizó los trabajos de dragado del arroyo San Francisco.
La secretaria general de la Intendencia de Lavalleja, Adriana Peña, realizó una gira por las zonas afectadas para comprobar la magnitud del problema y anoche se procedió al reparto de víveres.
La lluvia, que comenzó mansa pero persistente en la tarde del lunes, se transformó en un verdadero diluvio a medida que pasaban las horas. Según datos de la Jefatura de Policía de Lavalleja, el pluviómetro registró 96 milímetros para la zona de Minas. Por su parte el pluviómetro de OSE, ubicado en la represa local, alcanzó la marca de 162 milímetros.
Fue peligroso
El subcomisario Gilberto Olivera del Destacamento de Bomberos local confirmó a la prensa local que el agua afectó más de 80 fincas, y dijo la mayoría de los evacuados fueron trasladados a Jefatura de Policía y otros a viviendas vecinas.
Los bomberos debieron ayudar a varias personas a abandonar sus hogares ante el avance de las aguas e incluso hubo dos familias que debieron ser evacuadas en bote, en el barrio Santos Garrido. El cauce del San Francisco rodeó las fincas y los bomberos debieron maniobrar con un bote de remos, un procedimiento que fue complicado debido a la fuerza de la corriente.
«Junto a estas casas, el agua había alcanzado ya un metro y medio. Fue muy riesgoso utilizar el bote, pero por suerte no hubo problemas», acotó el subcomisario a los medios.
Olivera señaló que en una recorrida realizada sobre el mediodía de ayer se percibía un descenso de las aguas, pero la situación aún es complicada. «El tiempo está bastante feo y en caso de reiterarse las lluvias la situación tomará las mismas condiciones ya vividas. Creo que sería prudente que en caso de seguir lloviendo los vecinos afectados no retornen a sus hogares», dijo.
Críticas
La gente del barrio Venecia una de las áreas más afectadas expresaba en la mañana de ayer su indignación ante lo que consideraron indiferencia de las autoridades.
«Llamamos al Grupo de Artillería alrededor de las 5 de la mañana (de ayer) para que nos dieran una mano. Recién cuatro horas después mandaron a un soldado para ver cómo estaba la situación. No puede ser», expresó una vecina a la prensa local.
Otra damnificada de la zona dijo «nosotros hace tiempo que le venimos pidiendo a la Intendencia que canalicen el arroyo y lo limpien, así se terminan los problemas. Hicieron una peatonal que costó miles de dólares y tuvieron que cerrar varios comercios.
Después arreglaron la Rambla con muchos lujos y también le costó miles de dólares. Y nosotros les pedimos que nos arreglen el arroyo y no nos dan corte. Pedimos por favor una solución rápida», reclamó a las autoridades.
La crecida nos «despertó» alrededor de las cuatro de la mañana de ayer, se llevó muchas pertenencias y destrozó nuestras viviendas, narró un vecino. «Hemos perdido todo, pero acá lo que más importa es conseguir ropa y alimentos para los niños, porque los grandes más o menos nos arreglamos», comentó un vecino a LA REPUBLICA.
Aseguraron además que la correntada se llevó varios animales, entre vacas, perros, gatos y gallinas.
En el populoso barrio de la Estación, en la zona del cuartel, el agua provocó importantes daños en un depósito de semillas y fertilizantes, ubicado junto a una antigua fábrica de cartón. Hubo también pérdidas de vacunos en los pequeños predios rurales de esta zona. A su vez, la calzada sobre el arroyo La Plata sobre ruta Nº 12, a la altura del Grupo de Artillería Nº 4, también fue sobrepasada por el cauce, incluido el puente peatonal.
Buzos de la armada
Los vecinos del barrio Venecia aseguraron que la magnitud de la inundación que sufrieron se debió, además de las copiosas lluvias, a que se abrieron las compuertas de la represa Maggiolo. «Siempre nos avisan, pero esta vez fue sorpresivo», indicaron.
Funcionarios de la planta potabilizadora «negaron enfáticamente» a los medios de prensa que las compuertas del dique hayan sido abiertas en algún momento, al tiempo que señalaron que la incidencia que provoca su apertura no afecta el volumen de agua del cauce.
A todo esto y en la tarde de ayer, había problemas en la toma de agua para potabilizar y el posterior suministro a la población . Las tomas están ubicada a varios metros por debajo del embalse de la represa Carlos Maggiolo.
Tres buzos de la armada debieron trabajar arduamente para abrir las tomas.
Ayer de tarde en varias zonas de la ciudad de Minas no había agua potable y en otras zonas el agua era turbia.
Uno de los varios funcionarios de OSE que se encontraban ayudando, junto con los 3 buzos, para normalizar la toma de agua en la represa, fue arrastrado «con lancha y todo por la caída de agua» de la obra.
El funcionario, Waldemar Maidana, salvó «milagrosamente» su vida al ser rescatado por los presentes luego de haber sido devorado por el impresionante caudal existente. *
Cómo ayudar
Los afectados dejaron teléfonos a LA REPUBLICA para quienes puedan colaborar: (044) 20154 y el (044) 22078. Lo que solicitan para paliar su situación son alimentos, ropa, colchones y frazadas. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad