Hay voluntad para solucionar el conflicto médico pero falta la plata
El ministro Alfonso Varela entiende que «sería más fácil prometer lo que no se puede dar». Respondió que «no se trata de que el Ministerio de Salud Pública (MSP) ceda o no, el tema es que el MSP no tiene dinero y el país tampoco. A eso hay que sumarle que los ingresos del Estado disminuyeron. No podemos comprometernos a otorgar una plata que no existe», señaló Varela sobre el diferendo que mantiene con los médicos incentivados.
Este grupo de 2.000 profesionales reciben «incentivos» como parte de sus retribuciones por ocupar áreas críticas en los hospitales.
Los incentivos que reciben los médicos oscilan entre $11.000 y $13.000, y quienes tienen cargos presupuestados reciben un salario básico nunca superior a los $4.000.
Los galenos en conflicto cumplen funciones en CTI de adultos y niños, puertas de emergencia y block quirúrgicos.
A comienzos de noviembre el MSP envió telegramas colacionados a los médicos poniendo fin a la relación contractual y además evitó tener que ajustar las retribuciones con base en el Indice de Precios al Consumo (IPC). El contrato firmado en el año 2000 y que tenía vigencia hasta el 16 de noviembre pasado, establecía que si la inflación superaba el 15%, los haberes debían ser ajustados con base en ese índice. El viernes pasado el MSP accedió a reconocer la deuda generada durante los meses de agosto, setiembre, octubre y parte de noviembre. Los nuevos contratos para el 2003, propuestos por Salud Pública, no considerarían ese 15%, sino únicamente el aumento de aproximadamente 6% que recibirán el resto de los funcionarios públicos. Este punto es el que enfrenta a las partes.
Los caminos de salida
Mientras el MSP sostiene que el conflicto con los médicos tiene una base económica, los especialistas indican que la secretaría de Estado debe cumplir con el contrato y reconocer el 15% como parte de las retribuciones de 2003. De lo contrario los médicos tomarían el hecho como una rebaja salarial.
Consultados por LA REPUBLICA médicos especialistas que participan en la negociación con el MSP, dijeron que si el ministro admite el 15% de marras, «aunque lo pague en diez años, firmaremos los nuevos contratos, porque no es un problema de dinero sino que no permitiremos que se incumplan los contratos».
El neonatólogo Ruben Panizza dijo a LA REPUBLICA: «Una vía para solucionar este conflicto es que volvamos a tener una relación de dependencia con el MSP, como hasta el año 2000. Aportaríamos al BPS y tendríamos los derechos de funcionarios públicos», comentó
170 esperan
Sólo el sábado se registraron 20 traslados al sistema mutual entre mujeres parturientas y recién nacidos que requerían de Cuidados Intensivos e Intermedios.
Hoy en el Hospital Pereira Rossell, los partos se atenderán en forma normal. «Por ser lunes, hay cuatro médicos presupuestados», dijo el neonatólogo Panizza. En el hospital pediátrico un total de 170 mujeres esperan ser intervenidas por distintas patologías. De ellas, 70 tienen enfermedades oncológicas, es decir, padecen cáncer en cuello de útero y mamas, fundamentalmente.
El sábado pasado no existieron obstetras en la puerta de maternidad del Hospital Pereira Rossell, y según denunció Panizza, los directores del nosocomio «obligaron a que los médicos residentes asistieran los partos».
Los residentes son cargos formativos pagos por el MSP. Si bien están recibidos de médicos generales no tienen postgrado. Antes de que comenzara el conflicto, los residentes –que hoy se reunirán en forma urgente en asamblea en el Sindicato Médico del Uruguay– no podían asistir sin la supervisión de los jefes de clínica o servicio. El sábado, según denunció Panizza, no existían obstetras que controlaran a los residentes.
Ese día, los dos partos por cesárea que se realizaron en el nosocomio no sólo derivaron a CTI particulares, sino que debieron practicarse con un cartel que avisaba a las parturientas que los galenos que las asistían sólo cuentan con el título de médicos generales.
Durante el fin de semana se mantuvieron algunos contactos informales entre el MSP y los médicos; según pudo conocer LA REPUBLICA, ambas partes tienen ánimo para alcanzar soluciones.
Fuentes ministeriales insisten en que «la tercerización de servicios asistenciales» puede constituirse en un camino de salida.
En este marco de diferendo el Sindicato Médico decidió en asamblea realizar un paro de entre 48 y 72 horas. *
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