LA ISLA PRESENTA NIVELES BAJOS DE INFECCION POR ESTA ENFERMEDAD

Científicos cubanos investigan una vacuna contra el virus del sida

A partir de 1985, cuando se detectaron los primeros casos del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH-SIDA) en Cuba, aproximadamente cuatro mil cubanos se han contagiado, 78,8% de los cuales son de sexo masculino.

Igual que en el resto de los países occidentales, en la isla el mayor número de casos se contrae por trasmisión sexual. A la fecha, 1.036 han fallecido.

Mostrar una cifra de enfermos de 0,03% de la población comprendida entre 15 y 50 años, justo cuando más de 42 millones de seres en el orbe viven con sida, resulta un logro del sistema de salud cubano, máxime si se considera la situación económica que atraviesa Cuba desde hace varios años.

El reporte anual del Programa de Naciones Unidas para el Sida, difundido en París, precisa que hay 38,6 millones de enfermos adultos –la mitad de ellos mujeres– y 3,2 millones de niños, en particular en el Africa Subsahariana, donde 29,4 millones de seres humanos viven con ese mal.

La aplicación de terapias antirretrovirales de alta eficiencia, unida a la atención médica gratuita, integral y equitativa, posibilita que Cuba reduzca el número de fallecidos, hasta octubre en un 68,75%, comparado con las estadísticas de 2001.

El doctor Jorge Pérez, del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), donde brindan el servicio, explicó que los pacientes tratados por esta vía disminuyen la carga viral en sangre, elevan los niveles de hemoglobina y disponen de un conteo normal de leucocitos sin presentar reacciones adversas.

Las bi, tri y tetraterapias, aplicadas desde el pasado año, actúan como inhibidores de la reversotransquinasa, lo que le propicia mejores condiciones al organismo para su defensa y evita la proliferación de las llamadas enfermedades oportunistas.

Las opciones cubanas D4T, A23, 3TC y DDI constituyen alternativas seguras, no sólo para los pobladores de la isla, sino para los países pobres, donde se localizan los mayores índices de infección.

Se encuentra en ensayo el DDC, un inhibidor no nucleócido potente, en el que se tienen muchas esperanzas, pues hasta el momento no ha producido reacciones adversas, aseguró el experto.

A pesar de que el primer caso de sida se describe en 1979 en la ciudad norteamericana de Nueva York, y entre 1983 y 1984 el científico Luc Montagnier, en el Instituto Pasteur de París establece el origen viral de la enfermedad, hasta la fecha no se ha logrado un fármaco totalmente efectivo.

El virus del sida puede permanecer asintomático en el interior de las células T infectadas, para luego, durante los diez años posteriores desatar la enfermedad.

Varias cepas del VIH se han aislado, pero sus continuas mutaciones genéticas ocasionan cambios en la envoltura externa del virus, contra la cual el sistema inmune humano desarrolla anticuerpos. Dichas mutaciones dificultan la elaboración de una vacuna preventiva.

Pese a ello, el conocimiento de la estructura molecular del VIH, sus modos de trasmisión y mecanismos patógenos, han permitido que las grandes transnacionales de medicamentos y países como Brasil, India y Cuba elaboren nuevos productos.

Desde hace dos años investigadores cubanos del IPK y el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) ensayan candidatos vacunales aplicables a los seropositivos a fin de evitar el desarrollo de la enfermedad. Ahora laboran en el protocolo de una vacuna terapéutica de la que esperan obtener resultados pronto.

Según el doctor Gustavo Kourí Flores, titular del IPK (centro nacional de referencia clínica en sida), éste es un hospital donde todo paciente aquejado del mal con alguna complicación, es atendido, pero no es el único en el país.

«Aquí funciona un sistema ambulatorio por el que se atienden los enfermos. Tenemos una gran especialización clínica en el tratamiento de las complicaciones, las infecciones y ahora en el tratamiento multidroga», explicó el profesor, fiel discípulo de su padre, doctor Pedro Kourí, quien fundara en 1937 el Instituto de Medicina Tropical cubano.

«La vacuna se investiga en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología y nosotros somos los encargados de probarla. Todas las vacunas cubanas tienen que pasar por aquí», enfatizó.

A diferencia de otras naciones, donde el sida ha planteado dilemas legales y éticos, como el análisis de anticuerpos, diferencias en los seguros de vida, discriminación en la vivienda, el trabajo, los tratamientos médicos, la fiabilidad de datos clínicos o la notificación a las parejas sexuales, el Estado cubano garantiza a todos los ciudadanos sus derechos legales.

Le ética profesional de los funcionarios, médicos y personal paramédico está presente en el trato a los pacientes, e incluye el acceso a sangre segura, atención médica, alimentación adecuada, conservación del puesto de trabajo y demás derechos constitucionales. Factores como la atención al 100% de las gestantes y la cobertura asistencial a través del médico de familia al 99,1% de la población, la preparación de los galenos, estrategias de prevención lideradas por el Centro Nacional de Promoción y Educación para la Salud, del Minsap y dirigidas a los grupos más vulnerables, facilitan que la nación caribeña exhiba uno de los índices de infección por sida más bajos del planeta. *

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