Aumentan las advertencias sobre una posible aniquilación nuclear ante escalada de tensiones entre EE.UU., Rusia y China

La ONU advirtió esta semana que la humanidad está “a un error de cálculo de la aniquilación nuclear” ante el aumento de las tensiones geopolíticas a nivel global.

 

Amy Goodman, directora de DemocracyNow! conversó con Ira Helfand, expresidente de la Asociación Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear, que afirma que miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU como Rusia, China, Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, están implementando políticas nucleares que “van a conducirnos al fin del mundo como lo conocemos”. También conversamos con Zia Mian, activista a favor del desarme nuclear y codirector del Programa de Ciencia y Seguridad Global de la Universidad de Princeton, quien afirma que los países que no tienen armas nucleares deben presionar a los países que las tienen para que firmen el Tratado sobre la Prohibición de Armas Nucleares de 2017.


 

Transcripción
Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.

AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now!, democracynow.org, el informativo de guerra y paz. Soy Amy Goodman, con Nermeen Shaikh. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha advertido que la humanidad “está a un error de cálculo de la aniquilación nuclear”. Guterres hizo el comentario durante la apertura de una importante conferencia de la ONU en Nueva York en la que se evaluará el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). La reunión se celebra en medio de las crecientes tensiones entre Estados Unidos y otras dos potencias nucleares: Rusia y China. Estos son algunos de los comentarios de António Guterres durante la reunión.

SECRETARIO GENERAL ANTÓNIO GUTERRES: Las nubes que se disiparon al finalizar la Guerra Fría se están formando de nuevo. Hemos contado con una suerte extraordinaria hasta ahora. Pero la suerte no es una estrategia ni es un escudo contra las tensiones geopolíticas que podrían desencadenar un conflicto nuclear. Hoy la humanidad está a un solo malentendido, a un error de cálculo de la aniquilación nuclear. Ahora más que nunca, necesitamos un tratado de no proliferación de armas nucleares. Y es por eso que es tan importante esta conferencia de revisión. Es una oportunidad para dar forma a las medidas que ayudarán a evitar ciertos desastres y para encaminar a la humanidad hacia un nuevo mundo libre de armas nucleares.

AMY GOODMAN: Durante su discurso, el secretario general de la ONU también anunció planes para visitar Hiroshima, Japón, la segunda semana de agosto. Setenta y siete años atrás, el 6 de agosto de 1945, Estados Unidos lanzó la primera bomba atómica del mundo sobre dicha ciudad japonesa, matando a unas 140.000 personas. [Tres] días después, el 9 de agosto de 1945 EE.UU. lanzó otra bomba atómica sobre Nagasaki, donde murieron al menos 74.000 personas.

Para hablar más sobre la amenaza de una guerra nuclear nos acompañan dos invitados. Zia Mian es un físico, experto en asuntos nucleares, activista a favor del desarme nuclear, codirector del Programa de Ciencia y Seguridad Global de la Universidad de Princeton y coautor del libro “Unmaking the Bomb”, que propone el control de la producción de materiales fisionables para lograr el desarme y la no proliferación nuclear. También nos acompaña el Dr. Ira Helfand, expresidente de la Asociación Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear, galardonado con el Premio Nobel de Paz en 1985, además de cofundador y expresidente de Médicos por la Responsabilidad Social. El Dr. Helfand forma parte del grupo directivo internacional de la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares, que ganó el Premio Nobel de Paz en 2017. Su artículo más reciente para el periódico The Hill se titula: “¿Están Rusia y la OTAN tratando de arruinar el Tratado de No Proliferación Nuclear?”.

Hable sobre esto, Dr. Ira Helfand.

IRA HELFAND: Bueno, ha habido múltiples amenazas por parte de Rusia, y algunas por parte de la OTAN, de usar armas nucleares en el contexto de la guerra en Ucrania. Se trata de una situación totalmente inaceptable. Como respuesta, la Asociación Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear emitió, junto con otros 17 premios Nobel de Paz, una declaración que le exige a Rusia y a la OTAN hacer una promesa explícita de que no usarán armas nucleares bajo ninguna circunstancia en el contexto de esta guerra. Ellos se han negado a prometerlo y ahora vienen a la reunión del TNP con la exigencia, como es costumbre, de que los países que no tienen armas nucleares continúen absteniéndose de obtenerlas, mientras ellos mismos ni siquiera pueden prometer que no harán explotar al mundo esta semana. Es una situación en la que hay una hipocresía extrema. Y creo que es el tipo de comportamiento que ha puesto en peligro el TNP. Las grandes potencias intentan culpar al Tratado sobre la Prohibición de Armas Nucleares. Tratan de señalarlo como una fuente de riesgo para el Tratado de No Proliferación Nuclear, porque 121 países del mundo se han unido y han dicho que cumplirán con sus obligaciones adquiridas en virtud del TNP y no desarrollarán armas nucleares. Pero la amenaza real para el TNP proviene de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU: EE.UU, el Reino Unido y Francia, que son miembros de la OTAN, además de Rusia y China. Están obligados, en virtud del TNP, a entablar negociaciones de buena fe con el fin de eliminar sus arsenales nucleares, pero se han negado firmemente durante los últimos 50 años a cumplir con esa obligación. Ese es el problema que estamos enfrentando. Y el comportamiento de la OTAN y de Rusia en el conflicto de Ucrania ha puesto de relieve este fracaso total de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU en cumplir con su parte de la negociación inherente al Tratado de No Proliferación. Creo que eso es lo que pone en riesgo el tratado.

NERMEEN SHAIKH: Dr. Zia Mian, ¿qué inquietudes le genera la situación actual en la central nuclear de Zaporiyia, que de hecho es la más grande de Europa y una de las más grandes del mundo?

ZIA MIAN: La central nuclear de Zaporiyia… Mejor dicho, como mencionó Shaun Burnie en su segmento anterior, y como Ira también señaló, las centrales nucleares nunca fueron diseñadas, destinadas o imaginadas para estar en zonas de guerra. Son suficientemente peligrosas incluso en tiempos de paz, dado el historial de accidentes nucleares, tecnologías complejas, fracasos institucionales y humanos que hemos visto a lo largo de la historia de todas las tecnologías complejas. Pero lo que hemos visto desde hace más de 40 años son ataques a centrales nucleares. Vale la pena recordar que hace 40 años Israel atacó un reactor nuclear en Irak, lo cual fue el primer ataque de ese tipo por parte de otro Estado. Hubo ataques contra reactores durante la guerra entre Irak e Irán. El reactor de Dimona en Israel también fue atacado en su momento. Y ahora también vemos reactores nucleares que son blanco de ciberataques. Así que creo que la cuestión no es tanto sobre los detalles de un reactor específico en Zaporiyia y de la guerra en Ucrania, sino sobre si podemos sentirnos seguros en un mundo donde estas tecnologías increíblemente peligrosas coexisten en un sistema en el que apenas podemos manejar tecnologías ordinarias, ni hablar de tecnologías con fallas catastróficas, un mundo en el que los Estados van a la guerra y atacan no solo ciudades y sus poblaciones, sino también otros tipos de instalaciones industriales, incluyendo reactores nucleares. Una de las cosas a tener en cuenta es que India y Pakistán han vivido durante mucho tiempo con la amenaza de ataques por parte de uno contra otro contra sus instalaciones nucleares. De hecho, en 1988, ambos países firmaron un tratado para no atacar las instalaciones nucleares del otro, por los temores a las consecuencias de tales ataques. Esto puede ser algo que otros Estados sigan como ejemplo para plantear el tema de que, hasta que podamos cerrar todas las instalaciones nucleares de forma segura y asegurarnos de que estos problemas no se repitan en el futuro, al menos deberíamos tener acuerdos para no atacarlas.

NERMEEN SHAIKH: Zia, usted y sus compañeros en Princeton trabajaron a principios de este año en un simulacro sobre lo que podría pasar en caso de un conflicto y cómo una guerra convencional entre Estados Unidos y Rusia podría convertirse en una guerra nuclear. ¿Puede hablar de esa simulación y de sus conclusiones?

ZIA MIAN: Sí. Hace varios años, el Programa de Ciencia y Seguridad Global de la Universidad de Princeton intentó crear una forma de poder entender cuáles serían las consecuencias de los actuales planes de guerra nuclear de Estados Unidos, Rusia y la OTAN, en la medida en que pudiéramos entenderlos. Así que luego de analizar lo que implicaban esos planes de guerra, usando fuentes públicas abiertas y lo que sabemos sobre el número y las ubicaciones de armas nucleares rusas y estadounidenses, y sus posiciones y objetivos, tratamos de recrear lo que sucedería, paso por paso, en una guerra convencional que se intensificara primero con el uso de un arma nuclear en el campo de batalla, pasando luego a las represalias, después a una escalada, posteriormente a una etapa de mayor empleo de armas nucleares por parte de ambos bandos, y por último una guerra nuclear total y las consecuencias que le seguirían. El simulacro reveló que, en cuestión de unas pocas horas, se producirían hasta 100 millones de víctimas. El Comando Estratégico de Estados Unidos ha aceptado públicamente que todos sus ejercicios de guerra nuclear terminan en una guerra termonuclear global absoluta. Los planes de guerra que tienen siempre culminan con el fin del mundo. Entonces, eso es lo que estábamos tratando de explorar y lo que estábamos tratando de explicar.

AMY GOODMAN: Zia Mian, durante la Conferencia encargada de revisar el Tratado de No Proliferación Nuclear, Francia, el Reino Unido y Estados Unidos emitieron una declaración en la que decían: “Las armas nucleares, mientras existan, deben servir para fines defensivos, disuadir la agresión y prevenir la guerra. Condenamos a aquellos que usarían o amenazarían con usar armas nucleares con fines de coacción militar, intimidación y chantaje”. ¿Qué opina al respecto?

ZIA MIAN: Esto es básicamente Estados Unidos, Francia y el Reino Unido diciendo: “Nuestras armas nucleares son buenas. Pero las suyas son malas”, a pesar de que, como todos sabemos, Estados Unidos, el Reino Unido y Francia hacen amenazas nucleares. Se llama disuasión nuclear. La práctica misma de la disuasión nuclear es coacción militar, intimidación y chantaje. Solo que cuando lo hacemos, lo llamamos disuasión; pero cuando lo hacen ellos, se le llama por su nombre, que es coacción, intimidación y chantaje. Y Daniel Ellsberg —Dios los bendiga— señaló esto en la década de 1950 durante una famosa conferencia sobre coacción y chantaje en la era nuclear, al decir que, fundamentalmente, las armas nucleares, excepto en tiempos de una guerra activa cuando las hacen explotar, son instrumentos para la amenaza de una guerra nuclear. Están destinadas a ser instrumentos de coacción, intimidación y chantaje. Por lo tanto, creo que todo lo que tenemos que hacer es aceptar el hecho de que por primera vez estos tres Estados poseedores de armas han reconocido al menos el hecho de que las armas nucleares son usadas para la coacción, la intimidación y el chantaje. Solo que el resto de nosotros entendemos que esto se aplica a las armas nucleares de todos los países.

NERMEEN SHAIKH: Zia, finalmente, a principios de este año, usted asistió en Viena a la Conferencia del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares. Hable sobre la importancia de ese tratado, qué motivó su creación en un principio y cuáles fueron los aspectos sustanciales de las discusiones.

ZIA MIAN: El Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares es el primer tratado internacional que prohíbe las armas nucleares de manera absoluta e incondicional. Y también es el primer y único tratado que prohíbe el uso, e incluso la amenaza de uso, de armas nucleares. De hecho, si Estados Unidos, Rusia y demás países hubieran tomado parte en el Tratado sobre la Prohibición de Armas Nucleares, las amenazas nucleares por parte de cualquier Estado no serían un tema de discusión. Y los orígenes de este tratado se remontan al inicio de la era nuclear. Fue la primera decisión que tomaron las Naciones Unidas en 1946. Lo primero que hicieron fue decir que se necesitaba un plan para la eliminación de las armas nucleares. La función de este tratado, que entró en vigor en 2021, era básicamente cumplir ese primer objetivo de las Naciones Unidas. Ahora contamos con un instrumento jurídico internacional que prohíbe las armas nucleares y prohíbe el uso e incluso la amenaza de uso, de armas nucleares. En Viena, los países que trabajaron juntos como miembros de este tratado hicieron una declaración en la que hablaban específicamente sobre el uso y la amenaza de uso de armas nucleares tal como lo vemos hoy. Y afirmaron que el uso y la amenaza de uso de armas nucleares, ya fuera por parte de Rusia u otros, bajo cualquier circunstancia, representa una violación del derecho internacional, una violación de la Carta de las Naciones Unidas, y debería ser condenada explícita e implícitamente, e independientemente de las circunstancias. No se podría pedir una declaración más evidente contra la amenaza de las armas nucleares, a diferencia de la declaración que vimos, en relación a la pregunta anterior, por parte de Francia, el Reino Unido y Estados Unidos, que dice: “Nuestras amenazas de uso de armas nucleares están bien. Las amenazas de todos los demás, no”.

AMY GOODMAN: Finalmente, Dr. Helfand, el secretario general de la ONU viajará a Hiroshima para conmemorar los 77 años desde que Estados Unidos lanzó la primera bomba atómica del mundo en Hiroshima el 6 de agosto de 1945, que fue seguido por el lanzamiento de la segunda bomba en Nagasaki el 9 de agosto de 1945. ¿Que opina sobre el comentario de Guterres, que dijo que estamos más cerca que nunca de la aniquilación nuclear? Guterres se reunirá con sobrevivientes de la bomba de Hiroshima —conocidos como hibakushas— y jóvenes activistas. Además, ¿cree que lo que está sucediendo con Ucrania, Rusia y China, y ahora con la adhesión de Finlandia y Suecia a la OTAN, está aumentando las tensiones?

IRA HELFAND: Creo que las tensiones claramente están escalando, y estamos más cerca de la guerra nuclear de lo que nunca hemos estado. Eso lo tenemos que reconocer. La canción que ustedes pasaron antes en el programa dice: “No crees que estamos en vísperas de la destrucción”, y ese es el problema. No lo creemos, porque la realidad que estamos confrontando es horrible. Pero será mejor empezar a creerlo, porque es la verdad. Afortunadamente, también tenemos que entender que este no es el futuro al que necesariamente estamos destinados. No hay nada que haga inevitable la destrucción nuclear. No es lo mismo que estar lidiando con alguna fuerza de la naturaleza que no podemos controlar. Sabemos cómo desmantelar esas armas y eso es lo que tenemos que hacer. Aquí en Estados Unidos hemos lanzado una campaña nacional llamada “Back from the Brink”, para tratar de forzar al Gobierno de Estados Unidos a cambiar su política nuclear de una manera fundamental, que reconozca que las armas nucleares no hacen que el mundo sea seguro, sino que son la mayor amenaza para la seguridad y deben ser eliminadas, y que Estados Unidos debe desempeñar el papel que le corresponde e iniciar negociaciones con los otros Estados poseedores de armas nucleares para lograr un acuerdo específico, verificable, vinculante y con un plazo determinado, para que llegado el momento puedan eliminar sus armas, y de ese modo cumplir con sus obligaciones en virtud del artículo 6 del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares y con sus obligaciones estipuladas en el nuevo Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares. Respecto a la conferencia de revisión del TNP de Nueva York, creo que es sumamente importante que los Estados que no poseen armas nucleares hagan que los miembros permanentes del Consejo de Seguridad rindan cuentas, que les exijan a la OTAN y a Rusia emitir una declaración en la que se comprometan a no utilizar armas nucleares en el contexto de la guerra en Ucrania. Pero que también vayan más allá y exijan que los cinco miembros del Consejo de Seguridad, los miembros permanentes, empiecen ahora mismo, durante esta reunión en Nueva York, las negociaciones para eliminar sus armas nucleares, como lo han prometido durante 50 años, y que además incluyan en ese proceso a los otros cuatro Estados que poseen armas nucleares. Y eso se puede hacer, no es una fantasía. Esto es, prácticamente, lo que tiene que suceder si queremos sobrevivir. Y los líderes de las grandes potencias, Biden, Xi y Putin, tienen que reunirse entre ellos y reconocer que las políticas que están llevando a cabo van a llevarnos al fin del mundo tal y como lo conocemos. Ellos se han dedicado a este “juego de la gallina”, a jugar al rey de la colina, para ver quién sale victorioso de esta lucha por el poder y por la riqueza en el mundo. Y no parecen entender que aunque pueda haber un ganador, la colina en la que esa persona acabe sentada será un montaña de cenizas, de los vestigios de nuestra civilización, porque ellos mismos van a destruirla. Necesitan un enfoque totalmente diferente. Necesitan entender que para hacer frente a la amenaza nuclear, a la crisis climática y a las futuras pandemias necesitan cooperación mutua. Tienen que trabajar juntos o de lo contrario ninguno de nosotros va a sobrevivir.

AMY GOODMAN: Dr. Ira Helfand, gracias por acompañarnos, expresidente de la Asociación Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear, organización ganadora del Premio Nobel de la Paz. Enlazaremos a su artículo en The Hill, “¿Están Rusia y la OTAN tratando de arruinar el Tratado de No Proliferación Nuclear?”. Gracias también a Zia Mian, codirector del Programa de Ciencia y Seguridad Global de la Universidad de Princeton. A continuación, analizaremos por qué la derecha estadounidense acoge al líder autoritario de Hungría, Viktor Orbán, quien dará un discurso el 4 de agosto en la Conferencia de Acción Política Conservadora que se está llevando a cabo en Dallas, Texas. Quédense con nosotros.

 

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