Argentina resiliente

«Sin fijeza no hay más certidumbre. La permanencia constituye la certidumbre». (De mi libro Alter Ego, Ed. Corregidor).

Silvina Batakis jurando como nueva ministra de Economía del gobierno de Alberto Fernández. Foto: Gobierno de Argentina
Silvina Batakis jurando como nueva ministra de Economía del gobierno de Alberto Fernández. Foto: Gobierno de Argentina

Sensación de orfandad concreta se siente y percibe… Sensación de violencia se palpa y es latente en Argentina… La verdad ausente: ignorancia, justicia eliminada, traición y cobardía de funcionarios sociópatas en función… ¿Hasta cuándo la sociedad argentina toda debe soportar, a pesar de ser extremadamente resiliente, de la repugnante mafia mediática, promocionando a obscenos como Milei, Macri, López Murphy y demás personajes en primera fila de la ‘opereta argenta’, aguardando el instante de jugarse enteros por ellos mismos, en antinomia con el ser argentino, sus rutinas y su esencia?

Pero a no preocuparse, ante la renuncia del ex ministro Martín Guzmán, socio del Mercado, de modo oportunista y artero, fue elegida como Ministra de Economía, una eficiente y talentosa profesional de la economía, Silvina Batakis, ex ministra de Economía de la Provincia de Buenos Aires en período 2011-2015, funcionaria, que respondió siempre a las prisas y necesidades del país, en tiempo y espacio, sobria, con un estupendo nivel intelectual y una formación fuera de serie.

El verdadero crecimiento consiste en satisfacer en plenitud al ser humano en su relación consigo mismo y el medio ambiente, sin provocaciones ni enfrentamientos fuera de tiempo y espacio… En mejorar las condiciones para permitirle conformar su personalidad, identidad y asimilar éstas a sus ideas e ideales, si es que aún los mantiene, a pesar de haber sido penetrado por tendencias prostibularias de la cultura del porno y el crimen, de lo vacuo e insustancial, que propone el sistema vigente de exclusión, eliminación de la realidad, ocultamiento de la verdad… En fin, un presente ficcionalizado a gusto de mercenarios de la información, la política marginal, el empresariado entregador, la “cultura chatarra”, sin peso específico, pero con los contactos precisos para desequilibrar la vida de todo un pueblo.

En Argentina, el gobierno vendía saldos, hasta hoy… Se reducen drásticamente los planteles en todos los sectores, mientras se anuncia y promete un futuro indefinido, pleno de trabajo para todos… Se degrada al extremo el nivel de vida, mientras la trama mediática ordena «tener confianza en las fake news» que destruyen la vida de una sociedad al límite de sus fuerzas… Se degradan las instituciones, desaparecen las conquistas sociales, pero siempre con la firme promesa de defenderlas en ese porvenir incierto: «puede ser, debe ser… hay que ceder».

Se toman medidas extremas que llevan a un pueblo hambreado, enfermo, temeroso, mal instruido y sojuzgado, a soportar lo insoportable, en nombre de ningún sentido… En nombre de ¿qué catástrofes en suspenso?, espadas de Damocles de las que no se habla sin entrar en detalles, a golpe de «déficit», «inflación», «inversiones inexistentes», de «dejar atrás un pasado» que no es más que este mismo presente, por el que se transita hacia un futuro incierto se aniquila la esperanza del pueblo sometido a los caprichos megalómanos de funcionarios-disfuncionales y el séquito de arlequines serviles al poder central de USA y OTAN, mensajeros de los alfiles del FMI, tal el caso del ex-ministro de Economía Martín Guzmán, responsable de cerrar acuerdo degradante con ese bunker, aniquilador de libertades de pueblos en estado de terapia intensiva, ¿en nombre de Macri el fugador offshore ignorante sin igual?… Delirio administrado con las peores intenciones, ¿pero en función de qué?, ¿qué sucede con esas calamidades supuestamente a punto de caer sobre todos para desintegrarnos?… si no se dejan devorar antes por la publicidad: ¿qué precisiones dan?

¿Se pueden ejercer opciones que no estén relacionadas con los epifenómenos de decisiones tomadas en el seno de un sistema brutal ‘único’, ya instaurado, mundializado, del cual se comienza a adquirir conciencia?

En definitiva, ¿se trata de incitar a confrontar entre la ciudadanía, teniendo en cuenta que el odio ha guiado en elecciones a que el pueblo vote a su verdugo?, quién hoy, en pleno uso y abuso de su función, no intenta incitar a nadie a encontrar una salida concreta y real, sino a dejarse explotar, a estar dispuesto a todo para no morir de hambre, para no dejar de ser excluido de la «nave de los desesperados», de la vida misma.

Se trata también de sembrar miedo, con acciones represivas y violentas propuestas por el “caretaje golpista”, con la excusa de la ¿seguridad en riesgo?, anulando toda posibilidad de resistir a la eliminación de la vida en libertad, debilitando, anulando moralmente y físicamente a quienes de otro modo podrían poner en riesgo el ‘plan macabro’ de terminar de una buena vez con el tejido social y la cultura de un país, en franca desaparición… hasta hoy.

Se prepara al pueblo a fin de que cuando deban afrontar lo peor, que aún no ha llegado, no lo afronten sino que se sometan, ya anestesiados…. Y la vida va, en recta final hacia un final asegurado de esclavitud y explotación.

La mítica eventualidad de ataques terroristas, es la excusa perfecta a la que recurren de modo oportunista y con indisimulable afán «golpista» de la denominada oposición fachista de mascotas del imperio, ante un gobierno, que hasta hoy, en estado de congelamiento, entregaba un cheque en blanco para el control social por parte de esta mafia de nazis de cabaret, entregadores de soberanía.

La lógica de esta violencia desatada bajo formas de ajustes desproporcionados, desapariciones injustificadas, confrontaciones mediáticas en boca de arrastrados psicópatas, conductores «todo terreno», los que blindan al gobernante y sus desaciertos premeditados, los que día a día repiten las difamaciones que hacen nido en el inconsciente colectivo, que aplaude ya, de manera automática la guerra de fuegos cruzados en la que permanecen en silencio, fundado sobre el principio de omisión, con sentenciosa desenvoltura.

El saqueo de los sueldos de jubilados, que cotizan en bolsa de desvalores, el ajuste de tarifas a precios exorbitantes, el gobernante lo denomina «reformas»… ironía, sarcasmo, duda patológica de gente sin sensibilidad, sin sentido de solidaridad, en fin una pesadilla sin fecha de vencimiento… Pero no cesan de hablar de «verdad», replican este término hasta el paroxismo, cual ‘mantra neologista’ ¿curioso? ¿asesores espectrales aconsejan?… No estamos en esta tierra para adquirir vínculos con compromisos con la ‘nada’, con una metafísica de laboratorio, pergeñada por Frankenstein del tercer milenio… Y a aquellos que niegan la crisis de todo tipo que soporta el pueblo, les pido callen sus bocazas porque hay demasiados sobrevivientes que precisan desde comida, medicamentos, hasta libertad de ser uno… Sin presiones ni órdenes de caprichosos funcionarios, devenidos en gobernantes, que aniquilan la voluntad de vivir en esta tierra.

Una solución frente al ‘estado de las cosas’, podría ser, instruir para una independencia intelectual y personal, en beneficio de la comunidad, esta salida sería pertinente, más, suena como si se estuviera hablando de un fin aceptado y aprobado… En realidad no es así, pues también conlleva consigo el educar, efectuar denuncias, manifiestos, proclamas que no siempre se acomodan en beneficio del gobierno ‘sociópata’. Por lo tanto se convierten de inmediato en subversivos y violadores de algunos de los más sólidos tabúes democráticos del capitalismo. Pues la cultura democrática capitalista de gobiernos ‘sociópatas’, promueve la heteronomía (como contraposición a autonomía), bajo la máscara de autonomía, dificultando y retrasando el desarrollo de la satisfacción de necesidades y limitando el libre pensar y la experiencia, indispensable para cumplir de modo potente con el rol al que se le asignaron.

Soy heredero de la modernidad, fraguada en encuentros y desencuentros, pero siempre fiel a la tradición de manifestarme en verdad y libertad, indispensables para llevar a cabo una concienzuda investigación del pasado reciente, tan arbitrario y mezquino en quienes debieron en tiempo y forma, escribir sobre él… Soy un contemporáneo de esta actualidad crítica y de riesgo extremo, donde pareciera que todo se ha fundido en un pantano, eliminando los principios éticos, que hacen al ser y la comunidad… Impedir con un claro manifiesto, cual contralor de que quienes han estafado, robado, mentido, desde sus funciones ejecutivas, legislativas, empresariales, utilicen la palabra “Justicia”, en torpes y oportunistas discursos de mesa de dinero, simulando un simulacro de gobernabilidad para todos, que no es tal… Pues, estos devenidos en funcionarios, no ven el mundo real, porque el miedo los toma por entero… Miedo a la vida, deviene de ahí su odio y resentimiento patológico, a quienes se nutren de valores éticos y estéticos… Sin uno «siendo» no hay mirada, ni lugar.

Turbulento tiempo donde los límites no existen para quienes dicen gobernar y para quienes sostenemos la ilusión de poder vivir mejores tiempos… La batalla de Dionisio contra Tanatos… De la vitalidad contra la esclerosis, personificada esta en improvisados funcionarios, que han llegado para destruir el milagro de vivir en plenitud y equidad… Hasta hoy… Algo me dice que se modificará el estado de las cosas en Argentina… Presentimiento válido, sin costo fiscal.

Eduardo Sanguinetti
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