nueva constitución

La nueva Constitución chilena garantizará salud, educación, vivienda y jubilaciones como derechos básicos. Se presenta a Boric el lunes

La nueva Constitución, que sustituye a la de la era de Pinochet, garantiza salud, educación, vivienda digna, jubilaciones, diversidad sexual y otros derechos sociales. Deberá ser aprobada en una consulta popular el próximo 4 de setiembre.

Foto: Convención Constitucional Chilena
Foto: Convención Constitucional Chilena

La presidenta de la Convención Constitucional chilena, María Elisa Quinteros, declaró el cierre de la última sesión de la instancia en la cual se redactó el nuevo texto de la Constitución que ha de sustituir a la vigente que data de la era del dictador Augusto Pinochet.

“Lo logramos. Pese a todo lo que hemos sufrido, las distintas barreras que hemos tenido durante este año, finalmente hemos ya ido cerrando esta parte del trabajo. Les felicito, porque después de este año arduo, con dificultades, con debates muy prolongados, pero también con muchas jornadas llenas de satisfacción. Hemos cumplido los plazos”, dijo Quinteros en la sesión del martes.

El texto final de la Carta Fundamental estará compuesta por los siguientes articulados:

  • Principios y Disposiciones Generales
  • Derechos Fundamentales y Garantías
  • Naturaleza y Medioambiente
  • Participación Democrática
  • Bueno Gobierno y Función Pública
  • Poder Legislativo
  • Poder Ejecutivo
  • Sistema de Justicia
  • Órganos Autónomos Constitucionales
  • Reforma y Reemplazo de la Constitución
  • Normas Transitorias

El primer artículo con que abre el texto, que en su generalidad es de corte progresista y con enfoque en derechos sociales y humanos, define a Chile como “un Estado social y democrático de derecho. Es plurinacional, intercultural, regional y ecológico”.

Adicionalmente, establece que “la protección y garantía de los derechos humanos individuales y colectivos son el fundamento del Estado y orientan toda su actividad”.

Por eso es deber del Estado, dice entre sus primeras consignas, “generar las condiciones necesarias y proveer los bienes y servicios para asegurar el igual goce de los derechos y la integración de las personas en la vida política, económica, social y cultural para su pleno desarrollo”.

Remarca que se ha de establecer un sistema de seguridad social público “que otorgue protección en caso de enfermedad, vejez, discapacidad, supervivencia, maternidad y paternidad, desempleo, accidentes del trabajo y enfermedades profesionales”. El Estado deberá asegurar “la soberanía y seguridad alimentaria. Para esto promoverá la producción, la distribución y el consumo de alimentos que garanticen el derecho a la alimentación sana y adecuada, el comercio justo y sistemas alimentarios ecológicamente responsables”.

La ciudadanía chilena debe aprobar por medio de un plebiscito la nueva Constitución el próximo 4 de setiembre.

Un Estado plurinacional y descentralizado

El reconocimiento de Chile como un país de gran diversidad étnica y cultural es una de las consignas más importantes del nuevo texto constitutivo. Ya desde el Artículo 5 se reconoce, por ejemplo, “la coexistencia de diversos pueblos y naciones en el marco de la unidad del Estado”.

Será deber del Estado “respetar, promover, proteger y garantizar el ejercicio de la libre determinación, los derechos colectivos e individuales de los cuales son titulares y su efectiva participación en el ejercicio y distribución del poder”.

“La propiedad de las tierras indígenas goza de especial protección. El Estado establecerá instrumentos jurídicos eficaces para su catastro, regularización, demarcación, titulación, reparación y restitución. La restitución constituye un mecanismo preferente de reparación, de utilidad pública e interés general”, se lee más adelante.

Ligado a esto, el nuevo texto se deshace del Senado centralista y lo reemplazará por la Cámara de las Regiones, un nuevo estamento que busca darle más poder a las distintas localidades chilenas. Es definido como  “un órgano deliberativo, paritario y plurinacional de representación regional, el cual forma parte del poder legislativo en conjunto con el Congreso de Diputadas y Diputados”, según cuenta la convencional Tammy Pustilnick.

Su par Amaya Alvez agrega que “estará encargada de concurrir a la formación de las leyes de acuerdo regional y de ejercer las demás facultades encomendadas por la Constitución. Significa poner en diálogo un sistema político nacional con el sistema político regional por primera vez. En la propuesta de nueva Constitución corresponde a una de las dos cámaras que conforman el Poder Legislativo”.

El ex vicepresidente de la instancia, Jaime Bassa, apunta a que “había una excesiva concentración del poder en la capital y en el presidente. Ahora, el presidente pierde poder, y ese poder lo gana el Legislativo, que estará compuesto por dos cámaras. Una cámara de representación popular, que representa a las personas, y otra de representación territorial, que representa a las regiones. Ambas cámaras tendrán funciones distintas, no serán espejo, por lo que son asimétricas, ya que representan funciones distintas”.

 

Diversidad de género

A diferencia de la Constitución a sustituir, heteronormativa y conservadora, la nueva dice que el Estado reconocerá y protegerá “a las familias en sus diversas formas, expresiones y modos de vida, sin restringirlas a vínculos exclusivamente filiativos o consanguíneos, y les garantiza una vida digna”.

Instaurará el derecho al aborto -como se lee en el artículo 61- al instaurar que “todas las mujeres y personas con capacidad de gestar las condiciones para un embarazo, (podrán optar por) una interrupción voluntaria del embarazo, un parto y una maternidad voluntarios y protegidos”.

Otra de las garantías será la educación sexual integral: “toda persona tiene derecho a recibir una educación sexual integral, que promueva el disfrute pleno y libre de la sexualidad; la responsabilidad sexoafectiva; la autonomía, el autocuidado y el consentimiento; el reconocimiento de las diversas identidades y expresiones del género y la sexualidad; que erradique los estereotipos de género, y que prevenga la violencia de género y sexual”, escribe un artículo sobre el particular.

Medio ambiente y sociedad

La ecología será algo así como un apellido de Chile. Varios artículo protegerán el medio ambiente en este país que cuenta con gran parte de la Cordillera de los Andes, y que tiene glaciares, desiertos, montañas y una riquísima placa oceánica. Entre otros, el artículo 146 devine que “quedan excluidos de toda actividad minera los glaciares, las áreas protegidas, las que por razones de protección hidrográfica establezca la ley y las demás que ella declare”.

El 147 añade que “el Estado debe establecer una política para la actividad minera y su encadenamiento productivo, la que considerará, a lo menos, la protección ambiental y social, la innovación y la generación de valor agregado”.

El texto final aprobado será presentado al presidente chileno, Gabriel Boric, este lunes 4 de julio.

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