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Trabajadores de Amazon ultiman detalles para conformar el primer sindicato de la compañía en EE.UU.

Los empleados del multimillonario conglomerado de las ventas por internet exigen un pago decente. Muchos están sumidos en la pobreza y viven en sus autos, mientras el fundador Jeff Bezos es uno de los hombres más ricos del planeta.

"Hagamos que Amazon pague. Somos humanos, no robot o datos", reza una pancarta en una manifestación de trabajadores de la compañía, hecha en 2017. Foto: Wikimedia Commons
«Hagamos que Amazon pague. Somos humanos, no robot o datos», reza una pancarta en una manifestación de trabajadores de la compañía, hecha en 2017. Foto: Wikimedia Commons

Este lunes cierra la votación para que los más de 5.800 empleados de la sede de Amazon en Bessemer, estado de Alabama, voten a favor o en contra de la creación de un sindicato.

Es el último de los pasos de un calvario de cinco meses al que se han enfrentado los empleados de una de las empresas mejor valoradas del mundo y cuyo fundado y dueño, Jeff Bezos, es uno de los hombres más ricos del mundo con 187 mil 700 millones de dólares en sus cuentas.

«Nuestras relaciones personales están al borde del desastre. Estamos agotados, pero estoy orgulloso del equipo y de los trabajadores de Amazon que se movilizaron», afirmó Joshua Brewer, presidente local de RWDSU, sindicato de la distribución que representará a los 5.800 empleados de la sede de Bessemer, si se llega a conformar efectivamente.

«El peor miedo de Amazon ocurrió ya: 3.000 empleados dijeron que no podemos trabajar en esas condiciones», agregó en declaraciones a la a agencia AFP.

En el otoño boreal de 2020, miembros del sindicato se apostaron en la entrada del complejo de Bessemer durante día y noche para reunir más de 3.000 acuerdos de principio de sus compañeros, un documento por el cual cada persona dice abiertamente que está afín a la creación de la unión gremial.

«Necesitamos ser tratados con respeto e igualdad», dijo a la prensa Jennifer Bates, otra empleada. «Eso significa condiciones de trabajo seguras, estabilidad de empleo y mejores salarios».

Cuando empezó a trabajar, estaba satisfecha con la paga, pero eso fue antes de darse cuenta de las condiciones en que iba a laborar. La sala de descanso estaba muy lejos de su puesto, por lo que entre la ida y la venida pierde varios minutos de su hora de almuerzo. «Si llegas un minuto tarde, cuenta como una hora que no te pagan», denunció.

 

Bernie Sanders apoya

El senador demócrata y exprecandidato presidencial, Bernie Sanders, viajó el viernes para pasar el fin de semana en la ciudad y apoyar la movilización de los trabajadores. El legislador por Vermont, quien se define a sí mismo como independiente y «socialista democrático», conversó con trabajadores que aún dudaban de la conformación de la gremial. «Algunos aún tienen miedo», dijo a la prensa acompañado de los raperos Killer Mike y Danny Glover, quienes también se movieron allá para darle su apoyo a los empleados.

«En Europa Amazon negocia con sindicatos, por lo cual puede hacerlo también en Estados Unidos», señaló Sanders, una de las figuras más emblemáticas del progresismo en Estados Unidos.

Desde la sede principal de Amazon, en Seattle, aseguran que «no se oponen» a la creación de un sindicato, sin embargo tapizó la planta de Alabama con panfletos contra la iniciativa y crearon un sitio web con información en esa dirección.

«A menudo digo que somos el Bernie Sanders de los empleadores, pero eso no es del todo correcto porque nosotros realmente brindamos un lugar de trabajo progresista», escribió en Twitter con ironía Dave Clark, directivo de la división de consumo. «Si quieres escuchar hablar de un salario de 15 dólares por hora y de un seguro de salud, el senador Sanders va a hablar en el centro de la ciudad. Pero si quieres ganar al menos 15 dólares por hora con una buena cobertura de salud, Amazon está contratando», agregó.

«Me gustaría saber por qué el hombre más rico del mundo, Jeff Bezos, gasta millones para intentar impedir que sus trabajadores se sindicalicen», le replicó Sanders.

Amazon podría estar a la defensiva en este tema porque se conformaría así el primer sindicato entre sus empleados en territorio estadounidense. Podría generar una reacción en cadena que contagie a sus más de 800.000 en la idea de crear nuevas gremiales.

Salarios de hambre

Amazon es una de las empresas estadounidenses (junto con otras de la talla de Walmart y McDonald’s) con más porcentaje de empleados que recibe cupones de alimentos del Programa Asistencial de Nutrición Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés), que atiende a nivel federal a personas en situación pobreza y pobreza extrema.

En 2018, The Counter (anteriormente The New Food Economyinformó que Amazon estaba entre los 20 principales empleadores de beneficiarios de SNAP en cuatro de los cinco estados que respondieron a solicitudes de registros públicos. Después de que saliera a la luz nuestra historia, la compañía aumentó su salario mínimo a $ 15, un cambio que se esperaba sacaraa más empleados de la inelegibilidad para los programas de redes de seguridad alimenticia.

Sin embargo, los hallazgos de un nuevo informe indicaron lo contrario: a pesar de su compromiso de aumentar los salarios, muchos de los cheques de pago de los empleados de Amazon todavía están siendo complementados por el gobierno federal con cupones alimenticios.

También se ha denunciado que muchos de los trabajadores ni siquiera tienen casa y viven en vehículos y casas rodantes, sin tener siquiera acceso a instalaciones sanitarias para su correcto saneamiento. Muchos no tienen acceso suficiente a agua potable y se ven obligados a gastar mucho dinero en agua embotellada para satisfacer lo básico.

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